«Cree en ti y todo será posible«.

«No esperes al momento perfecto; busca el momento y hazlo perfecto«.

Cada día nos cruzamos con frases motivaciones casi inevitablemente. Y es que el auge de las redes sociales, parece que su presencia ha crecido. Y sí, amig@s, las hay para todas las personas, gustos y situaciones.

Pero, ¿por qué el título de este artículo te dice ¡Cuidado con las frases motivaciónales!?

Pues porque a mí modo de ver, este tipo de frases, hoy, tal como las utilizamos o encontramos, en lugar de invitar a pensar o reflexionar, más que inspirar o motivar… ¡Idiotizan! Y al final, lo que consiguen es hacernos sentir mal.

¿Cómo puede ser esto, José Ramón? Imagino que te estarás preguntando…

Bien, si la frase del día te dice que «querer es poder», pero resulta que tú sientes que no puedes, ¿qué efecto crees que tendrá?

¿Realmente no puedes, o será que no lo quieres lo suficiente? ¿Será que te ocurre algo? ¿Será que tú eres es problema?

Alternativa al efecto idiotizador de las frases motivaciones

Es importante que sepas que mejor que una respuesta, es una buena pregunta.

Y es ahí donde está el problema, por inercia vemos respuesta en las frases motivaciones, pero no buscamos la pregunta..  Y si no nos hace reflexionar, difícilmente nos aportará.

En la medida que aprendas a cuestionarte por qué te sientes desmotivad@ o qué está ocurriendo en tu vida, encontrarás más respuestas que te ayudarán a encontrar más opciones y ampliar las posibilidades, opciones, posibilidades y oportunidades que quizá ahora no eres capaz de ver.

No te dejes arrastrar por el efecto placebo que muchas veces tienen este tipo de frases. En lugar de eso, analízalas y utilizarlas para ejercer una reflexión sobre lo que tratan de decirte. Busca más allá de la respuesta… ¡Encuentra las preguntas! 

beneficios del coaching

¿Has recurrido alguna vez al coaching? De ser así, ¿cuáles son los beneficios que te ha aportado?
Hoy me gustaría hablarte en este artículo precisamente de eso, de los beneficios del coaching para directivos.

Algunos beneficios del coaching

El coaching no permite el desarrollo a nivel humano y personal. pero además, cuando es implantado en la empresa, los profesionales logran:

  1. Aumentar su autoestima. Lo que contribuye a un bienestar que se ve reflejado en sus funciones dentro de la organización.
  2. Favorece la toma de decisiones. Lo que ayuda a mejorar el desempeño de las funciones.
  3. Ayuda a poner el foco en los objetivos.
  4. Contribuye a un aumento de la automotivación.
  5. Fomenta la creatividad y disminuye el estrés. Propiciando un mejor ambiente en el trabajo.
  6. Permite lograr una mayor captación y retención del talento en la compañía. Un factor fundamental si tenemos en cuenta la competitividad a la que se enfrentas las organizaciones en un mundo cada vez más globalizado.
  7. Ayuda a mejorar la organización y gestión del tiempo de los profesionales.

Hoy en día, la competitividad de las organizaciones depende principalmente del esfuerzo y compromiso de todos sus profesionales. Y, tras muchos años de experiencia, puedo afirmar sin miedo a equivocarme que ese compromiso depende de manera directa del tipo de liderazgo que se aplica y desarrolla.

La clave radica en que el directivo centre parte de su energía y esfuerzo en ayudar y motive a cada uno de los profesionales a su cargo a ser el mejor profesional que puede ser. A través de las herramientas que le brinda el coaching, el directivo es capaz de generar un gran compromiso que permitirá a los empleados justamente a eso, a ser los mejores profesionales que pueden ser.

Y tú, ¿has recurrido alguna vez al coaching? ¿Qué beneficios te ha aportado? ¿Qué resultados has podido observar en tu equipo? 

atreverte a cambiarDe vez en cuando es buena idea dar un giro a nuestra vida y cambiar… Pero para hacer eso, es necesario superar los miedos que provoca la idea.

Lo importante en este punto es que sepas que si quieres cambiar, puedes hacerlo. Y si no lo haces es porque no quieres.

No te voy a negar que a unas personas les resulta mucho más complicado que a otras el cambio. Pero eso no significa que los que no lo asumen con tanta facilidad no puedan cambiar.

A continuación tienes algunas claves para los que sí, para los que quieren cambiar y además están dispuestos a hacerlo con éxito.

Claves para atreverte a cambiar

Confianza ciega en ti

Esta es la primera clave, la básica, la imprescindible. Debes creer en ti. Y cuanto más creas, más fácil será lograrlo; ya que es precisamente esa confianza lo que te permitirá avanzar, continuar y deshacerte de los miedos.

Sal de tu zona de confort

Esta es una de las cosas que vengo muchísimo tiempo repitiendo: Todo; absolutamente todo lo bueno, ocurre fuera de la zona de confort.

Un consejo: haz cada vez que tengas la oportunidad algo que te de miedo. Cuantas más cosas que te provocan miedo hagas, por pequeñas que sean, más fácil te será asumir un gran cambio.

Habla contigo mism@

Presta atención a tu intuición, a las sensaciones que tienes, escúchate.

De nuevo te doy un consejo: pregúntate cada día qué cambiarías si no tuvieras límites… y busca la manera de dar un paso cada día para conseguirlo.

Sé flexible

Otra de las máximas para el cambio es la flexibilidad, estar dispuest@ a adaptarte a lo que ocurre…

Identifica tus miedos… ¡y acéptalos!

Hay veces que los miedos son obvios y se identifican claramente. Pero otras no tanto… Y es precisamente en estos últimos en los que debes trabajar con más insistencia, porque es mucho más complicado hacer frente a algo que desconoces.

Da por hecho que lo vas a conseguir

No dudes ni por un solo segundo de que lograrás todo lo que te has propuesto.

Con esa confianza absoluta es con la que has de emprender cualquier cambio en tu vida.

 

Tocar la felicidad con los dedos, muchas veces, resulta complicado. Y es que muchas veces encontramos razones poderosas para sentirnos lejos de esa felicidad… Sin embargo, sentirte mejor o peor depende, en gran medida, de tus acciones.

A través del post de hoy me gustaría darte, precisamente, lo contrario:

Gestos que te harán ser más feliz

Crea tus propios mantras

Mantras son palabras o frases cortas que te dices a ti mismo y a los que te anclas para no desesperar o inquietarte.

Crea tu propio mantra y, cuando te sientas agbiad@ o tu mente comience a entrar en bucle, recuerda y repite tu mantra.

Cuida la amistad

Cuando te encuentres ante dificultades, te serán más llevaderas si puedes contar con la compañía de un buen amigo.

Un gran error que cometemos todos es descuidar la amistad por el ajetreo de la rutina: el trabajo, la pareja, los niños…
Sin embargo, te invito a recordar  siempre que es la amistad sincera la que construye fuertes muros contra la tristeza.

Observa tus emociones

Siempre tendrás emociones positivas y emociones negativas. Pero si las observas y las analizas en plena consciencia, te aseguro que te marcarán el camino de la felicidad.

Empatiza

¡Qué importante es la empatía en la vida! Y sí, la empatía tiene un nexo con la felicidad… porque abre nuestro espíritu al mundo y porque nos permite disfrutar también de la alegría y las emociones de quienes nos rodean.

Meditar

Escucharnos a nosotros mismos y ser conscientes de lo que nos pasa y está ocurriendo, son pequeños gestos que nos pueden ayudar a concentrarnos.
Escúchate, escucha tu respiración, siéntela…

En momentos en lo que el estrés se apodera de nosotros, desconectar. auqnue solo sea por unos minutos de todos lo que nos rodea nos puede ayudara ver todo con mucha más claridad.

 

 

 

 

 

 

¿Estás en un buen momento y comienzas a plantearte cómo crecer dentro de tu compañía? ¿Las cosas no marchan muy bien y existe cierto miedo al despido? ¿Simplemente quieres saber cómo mejorar como profesional?

En cualquiera de los casos, este artículo lo escribo pensando en ti, en que te pueda servir de ayuda o de inspiración para superarte, para avanzar y para acercarte poco a poco a tus objetivos.

Para ello he elaborado esta lista en la que recopilo algunas fórmulas, quizás las más importantes y principales, para crecer en tu empresa:

Crear una reputación sólida

Si hasta el momento no te habías planteado trabajar tu reputación, ¡ha llegado la hora! Esto no es algo que se consiga de la noche a la mañana, pero sí es importante que lo tengas en cuenta y empieces a trabajar en ello.

Trabaja en la construcción de una buena relación con tus superiores

No se trata de decir sí a todo, sino de apostar por una relación basada en la comunicación y la confianza.

Sé coherente: haz lo que dices que vas a hacer

No hay nada que pueda empeorar más tu imagen en el trabajo que decir que vas a hacer algo y luego no lo hagas.

Es importante que adquieras un compromiso contigo mismo con el que cumplas con todo aquello con lo que dices que vas a cumplir.

Practica la previsión

Ve siempre un paso por delante… Como bien dice el refrán, «vale más prevenir que curar».

Sé previsor y ten en cuenta cuáles son las posibilidades de cada acción o decisión que tomas y trata de tener siempre un plan B.

Ello hará que la visión que los demás tienen de ti sea la de un profesional eficiente y comprometido.

Deshazte del miedo a los cambios

Sé flexible y muestra una actitud positiva ante los cambios. Plantéatelos como retos en lugar de amenazas. Te aseguro que esto te ayudará a crecer como profesional, a mejorar tus habilidades y también la visión que tus compañeros y superiores tienen de ti.

Como te he comentado en otras ocasiones, el ascenso no vendrá solo y debes tener en cuenta que tus superiores valorarán todo lo que haces, incluyendo los pequeños detalles.  
Lo que está claro es que todo irá mejor si estás preparado y haces todo lo que está en tu mano para demostrar profesionalidad y compromiso.

¡Gracias por leerme! 

ayudaEs muy frecuente que un colaborador o miembro de tu equipo se acerque para hacerte saber el problema que tiene. Y una vez que te lo ha contado, espera a que se lo resuelvas.

Si te ha pasado o te pasa con frecuencia, probablemente es porque en otras ocasiones ya le has dado la solución y espera que lo hagas de nuevo.

Cuando se trata de un caso puntual no es un problema. Pero cuando la situación se repite, tú comienzas a plantearte, tras facilitarle la solución, por qué parte de tu equipo no es capaz de pensar por sí mismos…
Un buen día, se repite el patrón, pero esta vez, en lugar de ofrecer la solución, le pides que la busque. La otra persona, difícilmente entenderá cómo has podido pasar de un extremo a otro…

Ni blanco, ni negro. La clave está en el equilibrio. La gama de grises es inmensa y solo tienes que buscar el matiz adecuado… Te aseguro que no es tan complicado, solo es cuestión de tener las ideas muy claras y práctica, claro.

Cómo ayudar a resolver problemas a otras personas

Para empezar, debes valorar el problema. No todos los problemas son graves y conviene que sepas discernir aquellos en los que debes actuar y en lo que no es necesario.

La técnica de devolver la pregunta

Pongámos en situación. Estás frente a tu ordenador, se acerca un miembro de tu equipo y te dice: «ha ocurrido esto (…), ¿qué hago

Olvida, al menos en esta situación, eso de que es de mala educación responder a una pregunta con otra y… efectivamente, responde a su pregunta con otra pregunta. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • ¿Qué opinas tú? 
  • ¿Cuáles son las opciones que hay? 
  • Bajo tu opinión, ¿qué decisión crees que debemos tomar? 
  • En caso de que eso no funcionara, ¿qué otra cosa se podría hacer? 
  • ¿Cuáles podrían ser las consecuencias?
  • ¿Hay algo que te frene a la hora de tomar la decisión? 
  • Finalmente, ¿qué decides hacer? 

No se trata de echar balones fuera, sino de ayudar a la otra persona a tener que analizar toda la situación, invitarla a involucrarse y comprometerse en el proceso.

Es probable que te encuentres frente a alguien con quien resulta complicado o no se muestra demasiado colaborativo en esta situación. Ármate de paciencia y sigue en la misma línea…
En un caso así, podrías darle algo más de tiempo asegurándole que vas a pensar  en ello, pero mientras tanto, que piense en opciones y en cuanto las tenga claras, te las haga saber para debatirlas.

De esta forma, gana la otra persona, ya que aprenderá a hacer frente a los problemas y estará más capacitado para desenvolverse en su labor. Y, desde luego, ganas tú; ganas tiempo y ganas teniendo un colaborador más preparado.

Si algo me ha enseñado la experiencia de estos años trabajando con muchísimos profesionales es que el éxito no es algo con lo que se nace, es algo que se gana… Y hoy quiero, en este post hablar de los principales errores que te alejan del éxito.

Errores que te alejan del éxito

Obsesionarte con una idea

No lo pongo en el primer puesto en vano. Y es que Obsesionarte con una idea, un pensamiento, un comentario… Puede llevarte direct@ a la perdición.

Querer tener razón (a toda costa)

Frecuente en perfiles con mucho ego… Esa insufrible necesidad acaba aislando y haciendo sufrir a quien la padece.

Frecuentemente compruebo cómo esa necesidad de tener la razón, lleva a las personas a no conseguir lo que se proponen.

No perdonar

En la casiones se ve el perdón como algo negativo. Sin embargo es justo lo contrario, perdonar es liberador, ayuda a romper definitivamente con eso que te ha hecho daño. Y una vez que lo haces… Te permite avanzar…

Buscar culpables cuando no alcanzas tus metas

Un error muy común. Pero si lo analizas te darás cuenta de que echar balones fuera lo único que te permite es perder el control de tu vida.

El perfeccionisno

En parte, esto puede ser una virtud, pero en otra gran parte es un defecto

Si la búsqueda de la perfección te está limitando y te pide avanzar… Quítate esa etiqueta.

Enfócalo a hacer mejor las cosas y no a hacerlas perfectas.

Estos son algunos de los errores más comunes que he encontrado entre las personas con las que he trabajado… Errores que, cuando eres consciente de ellos y de sus consecuencias, si los trabajos, se pueden corregir… De hecho, si te sientes identificad@ y quieres resolver algunos de estos problemas que te alejan del éxito, te invito a estar atent@ al blog, porque pronto escribiré pautas y otras formas de resolverlos. Hasta entonces, te envío un abrazo enorme.

como elegir socio Contar con un socio en tu negocio puede ser una decisión con grandes ventajas. Pero para que la experiencia sea óptima, es fundamental elegir a la persona apropiada.

Es quizá, el caso más habitual, el de conseguir inversor. Es una de las maneras más «fáciles» de comenzar un negocio.
Además, esta opción te permite compartir responsabilidades, experiencias y, casi siempre, de alguna manera, se comparte también el manejo del negocio. Incluso, un socio puede ser un pilar para sobrellevar los momentos complicados y jugar un papel motivador.

Hasta aquí algunas de las ventajas. pero siendo realistas, la verdad es que a un socio hay que elegir lo muy bien y con mucho cuidado.

La emoción al iniciar un negocio a veces no nos deja ver que, sí o sí, habrá momentos de tensión e incluso situaciones en las que haya desacuerdo. Y si los socios no son los adecuados o no son compatibles; estos problemas se pueden convertir en GRANDES problemas, a veces insalvables.

Cómo elegir a un socio de negocio

Muchas veces pensamos en crear un negocio con amigos. Y lo cierto es que es una idea muy atractiva…

Pero igual de cierto es que hay una diferencia realmente grande entre compartir actividades sociales y  resistir en la lucha diaria que supone sacar adelante y hacer que funcione una compañía.

Es por esto que, muchas veces, asociarse con un amigo lleva a grandes dificultades, mucha tensión y en algunos casos incluso provoca la ruptura de la amistad.

¿Qué necesitas de tu socio?

Lo ideal es que definas muy bien qué es lo que buscas y necesitas de un socio:

  • ¿Quizá necesitas contactos?
  • ¿Necesitas alguien que realice una inversión?
  • ¿Necesitas a un socio que cuente con habilidades concretas imprescindibles para la actividad y desarrollo del negocio?

Piénsalo con mucha calma, analízalo y sé lo más específic@ que puedas. Esto te ayudará a finar en la búsqueda y elección.

No tengas prisa

A la hora de asociarte con alguien, evita las decisiones apresuradas… ¡No te asocies con la primera persona que te hace una propuesta!

Y, sobre todo, debes asegurarte de que los valores de la persona con la que te vas a asociar, estén en línea con tus propios valores.

Y tú, ¿qué acciones y decisiones tomarás en tu negocio y en tu vida en este sentido? Si ya tienes un negocio, ¿qué criterios has seguido a la hora de elegir a tu soci@?

 

calidad de vida¿Cuántas veces a pasado por tu mente, incluso por tu lista de propósitos, organizar mejor tu tiempo para vivir con más tranquilidad? Estoy totalmente seguro que más de una vez… Mi pregunta es, ¿además de proponértelo, has buscado una solución?
Déjame decirte que buscar esa solución es muy importante e incidirá directamente en tu calidad de vida.

Administrar y optimizar el tiempo es fundamental para realizar la gran cantidad de tareas que debemos hacer cada día sin sacrificar nuestra vida personal. A continuación te facilito las claves para administrar bien tu tiempo:

Organízate con cuadrantes para optimizar tu tiempo y gana calidad de vida

Importante y urgente

Añade en este cuadrante todas las tareas y actividades que debes realizar de manera inmediata.

Es muy frecuente que aplacemos algunos asuntos hasta convertirlos en algo muy urgente e incluso llevándolos a límites peligrosos, que generan crisis o un grado de estrés muy elevado.

Este cuadrante sirve precisamente para evitar esas situaciones complicadas. Pero has de tener en cuenta que no debe estar demasiado lleno de tareas este cuadrante, porque si lo saturas, acabará por dominando tu tiempo y no te permitirá margen para atender otros asuntos.

Importante y no urgente

Este es un cuadrante de planificación a largo plazo. El objetivo de este cuadrante es que te anticipes a los acontecimientos y problemas, de manera que tengas margen para organizarte y ejecutar las tareas con tiempo.

Si logras organizar este cuadrante de la manera adecuada y actuar, lograrás un punto fundamental para evitar estrés, que es la previsión y la preparación ante lo que sabemos que va a ocurrir.

Urgente y no importante

Ojo, uno de los grandes problemas a la hora de organizar nuestro tiempo es que la mayor parte del mismo lo pasamos resolviendo asuntos de este cuadrante porque los confundimos con el primero.

Se trata de tareas que, por lo general, contribuyen a la satisfacción de los demás, como pueden ser atender llamadas, reuniones improductivas o innecesarias, responder a correos electrónicos, etc.

Procura tener un buen conocimiento y control de lo que va y ocurre en este cuadrante y tendrás una buena parte del camino recorrido.

No urgente y no importante

Aquí tenemos el cuadrante o listados de tareas y actividades a las que acudimos para huir del estrés, del agobio, de la saturación…

Es importante que sepas que no nos aporta gran cosa y que, invertirle horas a estas tareas solo nos hará perder un tiempo valioso en cosas innecesarias, al menos en este momento.

 

Deseo que este artículo, con las claves para redistribuir y organizar tus tareas de manera eficaz y efectiva, basado en las técnias que nos ofrece el best seller «Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva», de Stephen Coveyte, te ayuden a organizarte mejor y mejorar tu calidad de vida. 
Si te animas a ponerlo en práctica, te invito a contarnos tu experiencia, lo que te ha funcionado y lo que no, en los comentarios. Así podremos aprender un poquito más todos.
Hasta el próximo artículo. Te envío un gran abrazo.

Dice la RAE que ser asertivo «expresar tu opinión de manera firme». Yo más bien lo definiría como la capacidad de expresar nuestras ideas, opiniones y sentimientos con firmeza, claridad y respeto.

asertividadY, definitivamente, conseguirlo, no siempre es tarea sencilla. Pero, siendo realistas, la asertividad es la clave de la comunicación; es por ello que la necesitamos presente en nuestra vida de manera constante.

¿Cómo tener más asertividad?

Una de las principales causas que hacen que no seamos asertivos es la falta de autoestima.

Cuando nuestra autoestima es baja, tendemos a no tenernos en cuenta a nosotros mismos, a hacer a un lado el protagonismo e incluso a rebajarnos.
Además todos los problemas que ellos conlleva, hay que sumarle que, si no nos valoramos nosotros mismos, difícilmente los demás nos van a tener en consideración.

También la timidez nos lleva a la falta de asertividad, llevándonos a un segundo plano e incluso a la impasividad.

Pero vayamos, mejor, a las soluciones, ¿cómo podemos ser más asertivos?

Los demás no son adivinos

Cuando nuestro grado de asertividad no es alto, tendemos a pensar que los demás no son atentos… No tiene por qué ser así, es importante comunicar lo que queremos, lo que pensamos; de lo contrario, es muy complicado que lo sepan.

Poniendo freno a los pensamientos negativos

La baja autoestima y falta de asertividad suelen dar pie a pensamientos negativos… En estos casos, lo importante es no dejarnos arrastrar por esos pensamientos negativos.

No tienes por qué ceder siempre

En todas las relaciones, sean del tipo que sean, a veces habrá que ceder y a veces no.

Trabajando la asertividad, poco a poco, comenzarás a identificar las situaciones en las que sí y las situaciones en las que no tienes por qué ceder.

Las soluciones deben ser razonables

Si hacemos un esquema de la asertividad, probablemente quedaría así:

situación – sentimientos – consecuencias – solución

Si ponemos un ejemplo más práctico, en una situación de trabajo en equipo podría suceder algo así: Luis tiene que entregar un informe de un cliente a Marta para que ésta lo traduzca al inglés y así poder entregarlo a tiempo a su superior. Luis entrega su informe tarde (situación), lo que provoca en marta ansiedad (sentimientos) y Marta entrega tarde su parte del trabajo (consecuencia). Por favor, no entregues tarde el trabajo (solución).

Bien, pues el planteamiento asertivo sigue esta línea.

Gracias por estar ahí y por leerme. Te agradecería que me comentes tu opinión o experiencia, de esa manera me ayudas a comprender si mi mensaje llega con suficiente claridad. Un abrazo.