Entradas

El camino al éxito, va marcado de una serie de factores que deben cumplirse para alcanzarlo. La verdad es que mucho de esos factores dependen de ti mismo y otros dependen de lo que te rodea. Un buen equipo de personas, es vital, para poder llegar a tu objetivo. Y para ser un buen líder debes saber que aparte de tu comportamiento y tus acciones, lo que dices también te define como líder. lo que dices

Lo que dices también te define como líder

El lenguaje es un elemento esencial. Prácticamente, todo lo haces es a través del lenguaje. No solo cuando te comunicas con los demás, sino que también lo utilizas cuando piensas, ya que hablas contigo mismo. Y es imposible que mediante el lenguaje no puedas influir sobre los demás, aunque no seas consciente de ello.

Y por ello, debes saber que tu lenguaje, la forma en que hablas y te hablas, las palabras que eliges, la forma en que las usas y las transmites… todo eso conforma para ti y para los que te rodean una realidad concreta. Una realidad que se puede modificar para conseguir tus metas y objetivos.

 El lenguaje para liderar bien un equipo de personas

Un líder es aquella persona que convierte una visión en realidad y hace que todo suceda. Y para ello debe de trasmitir en sus mensajes y su comportamiento pasión, optimismo, energía, empuje, seguridad…. Una persona que use palabras como “no podemos” o “problema” ¿crees que sería un buen líder? El liderazgo se basa en la posibilidad, nunca de victimismo. Por ello debes usar un lenguaje acorde a esta regla.

Esta habilidad se entrena, y si quieres ser un gran líder debes desarrollar el lenguaje positivo. Y no solo para influir en los demás, sino en ti mismo. Cuando piensas y te hablas en positivo, te alientas a conseguir lo que te propongas.

Lo que dices y como lo dices importa

Las palabras que usamos tienen el poder de cambiar tu energía y la de los que te rodean. Por ello debes elegir no solo lo que dices, sino como lo dices. Si a la hora de una evaluación le dices a tu equipo palabras como “equivocación”, “fracaso”, “trabajo mal hecho”…… No solo debilitas la confianza de tu equipo, sino la tuya para alcanzar tus metas. Haz que lo imposible sea posible habla de posibilidad de mejorar, de aprender y de nuevas oportunidades, de sugerencias…. Habla de forma que caminéis hacia un mismo final. Lograr las metas propuestas.

Recuerda, un líder es un guía que lleva a su equipo a lograr un fin. Pero, la forma en la que llegas a ese fin es lo que realmente te define como un buen o mal líder. Hacer fácil el camino solo modificando nuestro lenguaje es posible. ¿te atreves a probarlo?

aumentar liderazgo

En algunas ocasiones he mencionado ya en el blog que no todos los líderes son directivo; ni todos los directivos son líderes, aunque deberían serlo.

Un directivo con capacidad de liderazgo no solo da órdenes, sino que con su actitud y sus acciones da ejemplo de lo que quiere ver en sus trabajadores y/o colaboradores.

Decía al principio que no todos los líderes son directivos porque, independientemente de su trabajo o puesto, cualquier profesional puede ser líder: por su comportamiento con sus compañeros de trabajo, por su capacidad para mejorar el entorno laboral, por sus habilidades, etc.

A través del post de hoy quiero daros algunas claves para aumentar el liderazgo en vuestra empresa. ¡Vamos allá!

Pon tu atención en lo realmente importante

Prioriza. Analiza o haz un recorrido por tus actividades y establece un orden por importancia… Entonces, intensifica tu atención en las más importantes.
No quiero decir que apartes o dejes las que debes hacer en el momento, aquí, debes tener tu presencia y llevarlas a cabo.

Para conseguirlo, necesitas disciplina contigo mism@ y mucha constancia. Con estos dos ingredientes, lo conseguirás.

Genera confianza

Las relaciones basadas en la confianza se mantienen hasta en condiciones difíciles. Cada interacción favorece los lazos entre ambas personas, y esto es saludable en aras de incrementar la confianza. Un líder inteligente alimenta sus relaciones oportunamente.

Escucha activa

No te centres solo en tu opinión o visión, escucha a los demás. Negarse a una escucha activa incrementa el riesgo de fracaso. No silencies las dudas, las sugerencias, las quejas, las críticas, las ideas, las propuestas… Más bien, ¡tenlas en cuenta!

Practica la gratitud

Con tus compañeros, colaboradores o empleados, practica la gratitud:

  • Da la gracias.
  • Valora el esfuerzo, las habilidades y las actitudes de las personas que tienes alrededor en el trabajo.
  • Cuando hacen algo por ti, haz visible tu agradecimiento, etc.

Ayuda a los demás acrecer

Mejorar tu liderazgo está bien, pero no te centres solo en ello, procura también ayudar a que los demás puedan crecer a nivel profesional.

Para poder hacer esto, es fundamental que tengas claro que tus compañeros, empleados o colaboradores no son tu competencia, sino todo lo contrario, tus aliados.

Si tú creces, la empresa crece. Y de la misma manera ocurre con las personas que tienes alrededor.

Enfréntate a las decisiones difíciles e importantes

Entre los aspectos fundamentales para ser un buen líder se encuentra el enfrentarse a los problemas y a las decisiones difíciles e importantes. Es precisamente esto lo que te convierte en un líder efectivo.

Apartar los problemas no hace que se solucionen, ni que nada mejores. Y delegarlos o quitarse la responsabilidad de encima tampoco es una opción para un líder.

No es algo fácil ni que se pueda hacer de un día para otro, pero prepárate para este tipo de situaciones y, con la práctica, poco a poco, conseguirás afinar este aspecto y, como consecuencia, potenciar tu capacidad de liderazgo.

 

líder

Así es, si quieres ser un buen líder, tienes que practicar…

Me sigue sorprendiendo que un concepto que se asimila tan fácilmente cuando hablamos de otras habilidades, al introducirlo en el liderazgo, no resulta ta fácil para muchos. Sin embargo, es así.
Si quieres tocar bien la guitarra, tienes que practicar; si quieres bailar bien, tienes que practicar; si quieres ser un buen deportista, tienes que practicar… y si quieres ser un buen líder, ¡también! 

He visto, conocido y trabajado con infinidad de jefes, responsables, mandos intermedios… deseosos de mejorar en su labor y para lograrlo leen libros sobre liderazgo, realizan un sinfín de cursos y seminarios, observan a líderes famosos o evalúan sus propios jefes…  todo eso está muy bien; pero muchos olvidan o no tienen en cuenta el realizar ejercicios que les permitan practicar para hacerlo mejor. 

Si quieres ser un líder mejor, un buen líder, ¡practica! Establece un plan que puedas llevar a cabo y te permita practicar incluso a diario… 
Un plan sencillo, pero que te obligue a salir de tu zona de confort y que incluya parte de un liderazgo que te gusta y te divierte. 

Diseña tu plan para ser mejor líder

Si quieres ser un mejor líder, necesitas un plan que te permita practicar. Pues bien, comienza por elaborar ese plan respondiendo a estas preguntas fundamentales:

  1. ¿Qué actividad que te permite expresar tus fortalezas?
  2. ¿Qué debes cambiar en tu manera de trabajar para acelerar tu impacto y la consecución de los objetivos que te has marcado?
  3. ¿Qué valor es el más importante para ti? Y, ¿qué actividad o actividades lo ponen en evidencia?
  4. ¿Cuál es la actividad que siempre te anima y motiva?

Una vez que hayas elaborado tu plan de acción, lo importante es encargarte de cumplirlo. Por ello te recomiendo que hagas partícipes de tu decisión y las medidas que vas a tomar e implementar en tu día a día laboral a amigos, familiares, colaboradores, esto te ayudará a fortalecer el compromiso contigo mismo y además los que te rodean te podrán aconsejar o hacer críticas constructivas que te ayuden.
En tu mesa o despacho, procura tener notas a modo de recordatorio, es otra forma de no olvidarte.
Incluso es buena idea llevar un control diario de tu práctica, las acciones que has llevado a cabo cada día para ser un mejor líder y una valoración personal.

Recuerda, es cuestión de práctica ;)

 

 

liderarEl liderazgo no es algo que te otorgan, es algo que debes ganarte… Y existen habilidades que deben estar ligadas a cualquier líder, formar parte de su ADN y que se pueden trabajar, mejorar, entrenar y pulir:

  • Facilitar la cohesión
     O lo que es lo mismo, propiciar una unión sólida, fuerte y estable entre los miembros que componen su equipo. Que los componentes de ese equipo se sientan cómodos y orgullos de pertenecer a ese equipo y de trabajar con el resto de miembros. Esto propiciará una comunicación fluida, abierta y clara; algo que se torna fundamental para el buen desarrollo del equipo.
  • Valorar el esfuerzo
     Que nos reconozcan el esfuerzo es algo que nos gusta y hace sentir bien a todos. Pero no solo eso, sino ue cuando nuestros esfuerzos y trabajo son reconocidos, lo desarrollamos con más motivación, interés y compromiso.
  • Encauzar las capacidades
    Reconocer, detectar y saber sacar partido a cada una de las capacidades de cada persona es algo que debe saber y poner en práctica.
    Desarrollar nuevas tareas y habilidades es otra de las cosas que nos motiva, agrada y permite estrechar lazos de compromiso con el equipo y con los proyectos en los que trabajamos.
  • Transmitir conocimientos
    Un líder debe saber identificar el momento adecuado para hacerlo y estar dispuesto a transmitir sus propios conocimientos a sus colaboradores. De esta manera, el reconocimiento y respeto hacia el líder crece facilitando el liderazgo.
    Además, es la vía de capacitar al equipo para enfrentarse a las dificultades y capacitado para lograr los objetivos.
  • Escucha activa
    Fundamental en un líder. Saber escuchar es imprescindible para poder conocer en profundidad a los miembros de su equipo, saber cuáles son sus dudas e inquietudes y poder ayudarlo de la manera adecuada.
  • Propiciar la participación
    Escuchar es importante. Pero también lo es estimular la participación e interacción de los miembros del equipo. Un buen líder pregunta, pide opiniones y sugerencias.
    Por otro lado, cuando participan varias personas en la resolución de problemas o en arrojar ideas, la objetividad se multiplica y el análisis de la situación es mejor.
  • Compartir visiones y experiencias
    En un equipo, cada miembro tiene su propia visión y pose sus propias experiencias, que dependen, en gran medida, de su propio trabajo. Por ello, es conveniente que el líder propicie que sean compartidas y comparta también su propia visión y experiencia. Ello enriquecerá al equipo y el negocio.

coaching empresarial

Alcanzar los objetivos establecidos de una forma eficiente y eficaz utilizando los recursos humanos y materiales disponibles y a su alcance es uno de los principales retos de cualquier dirigente, líder o responsable de departamento. Y para lograrlo, deberá optimizar los medios y el alcance de los objetivos marcados deben ir en paralelo.

Ante esta gestión empresarial, el coaching tiene mucho que ofrecer…

Por ejemplo, en cuanto a la planificación de las tareas, actividades y roles del equipo, ayudando y permitiendo una planificación en función de las habilidades y competencias de cada miembro del equipo. O guiando al líder en el diseño de planes de acción que resulten eficientes y eviten procesos innecesarios e improductivos.

La inteligencia emocional es otro aspecto fundamental en el que el coaching puede jugar un papel muy importante en el que se mezcla el sentimiento de identidad, la sensación de eficacia o la sensación de eficacia.

Ocurre incluso, y com más frecuencia de la que podemos imaginar, que una vez establecida la estructura de un equipo que se puede considerar emocionalmente inteligente y establecidas también todas y cada una de las funciones que cada uno debe cumplir, algo falla. Y ese «algo», por lo general, es proceso de análisis y mejora.
Cuando contamos ya con la estructura y el orden, es necesario implementar mecanismos que permitan analizar de forma constante la evolución del equipo y los procesos de trabajo con respecto al objetivo del proyecto o la empresa, de manera que se puedan ir realizando mejoras o cambios siempre que sea necesario.

 

 

líderes del futuro

La economía ha sufrido un cambio drástico que ha sido apreciado incluso por los que no desarrollan su profesión en este ámbito. Y ante un cambio tan grande, no es de extrañar que el tejido empresarial también cambiara.
Hoy nos enfrentamos a una economía global, con todos los retos que esta plantea… Y hoy, los líderes, deben estar capacitados para asumir y superar cada uno de esos retos.

Hablar de todos los cambios producidos en un solo artículo es casi imposible. Pero sí quiero en este artículo señalar algunos de los cambios más significativos:

Globalidad

Decía al comienzo que nos enfrentamos a una economía global, y a pesar de que hasta hace relativamente poco tiempo la globalización no era algo sólido en muchos países, este es uno de esos grandes cambios. Hoy, aquellas compañías o empresas que no desarrollen una estrategia enfocada a sacar el máximo partido a una economía global, estarán desaprovechando muchas oportunidades.

Multiculturalidad

La comunicación y la cooperación son dos aspectos claves en la nueva empresa y, quizá propiciado por esa globalidad de la que hablaba antes, los líderes de hoy deben poseer una flexibilidad que les permita adaptarse y trabajar en un escenario que acoge socios, clientes, proveedores y colaboradores pertenecientes a diferentes entornos y que cuentan con formas de ser y costumbres muy diversas.

Medios sociales

Quizá suena a tópico eso de «si no estás en internet no existes», pero así es. Por tanto, los nuevos líderes deben estar familiarizados con la red. En los negocios y la nueva empresa, la presencia en internet es fundamental, así como la interacción con los clientes, colaboradores y potenciales clientes. También la reputación online de la empresa y los profesionales que hay detrás de la misma se vuelve fundamental. Además, internet nos brinda un sinfín de posibilidades y herramientas para llevar a cabo la solución de problemas.

El líder de hoy debe ser capaz de adaptarse a este cambio que a su vez está en constante evolución y poseer los conocimientos y habilidades necesarias para poder decidir y actuar en este aspecto.

Los Millennials

Si bien no hay una fecha exacta establecida de comienzo de la Generación Millennials, los expertos sitúan su comienzo a principios de la década de los años 80.

Las nuevas generaciones son muy diferentes a las anteriores… Y concretamente los Millennials, cuentan con valores diferentes, un concepto diferente de trabajo y lo que esperan del mismo también; lo mismo ocurre con su relación con la tecnología y las maneras de interactuar de las personas.

Sin ninguna duda, los líderes de hoy deben conocer muy bien a los millennials, también conocidos como la Generación Y y contar con la capacidad de trabajar y liderar a esta generación.

 

Retos a los que se enfrentan los líderes de hoy hay muchos, pero estos son algunos de los más importantes, sin los cuales, desempeñar una labor de liderazgo eficaz sería complicado.

lider-2.0

En la era digital, ser el cerebro de una organización requiere de la aceptación de nuevos retos… El liderazgo tradicional se ha visto fracturado en los tiempos que corren,  el directivo del siglo XXI debe estar preparado para hacer uso de las nuevas tecnologías y herramientas de comunicación a través de internet, ya que debe saber proyectar de la manera más adecuado la imagen de la marca o compañía que lidera en un escaparate a nivel mundial llamado Internet. 

A este respecto, hoy encontramos dos perfiles, el del los inmigrares digitales (personas nacidas y educadas antes del auge de las nuevas tecnologías) y el de los nativos digitales (personas que, rodeadas desde temprana edad por las nuevas tecnologías  y los nuevos medios de comunicación que consumen masivamente, desarrollan otra manera de pensar y de entender el mundo). 

Pero idependientemente de las marcadas diferencias que puede haber entre unos y otros, el liderazgo 2.0 requiere de de una serie de características y habilidades en los nuevos directivos que deben aceptar, asumir y adquirir —si fuera necesario— para adaptarse a los nuevos tiempos. 

Características del líder 2.0

Quizá uno de los rasgos más importantes, si de liderazgo 2.0 hablamos, es la actitud. El líder 2.0 debe estar abierto a los cambios y saberlos reconocer y ser capaz de generar nuevas formas de relación que permitan mejorar la eficacia y la productividad. Pero no sólo eso, debe tener la mente también abierta a la posibilidad de sinergia y colaboraciones con otras empresas o profesionales. 

El contante reciclaje es otro de los aspectos básicos. Un líder 2.0 debe mostrarse a un aprendizaje continuo… 
Dos escenarios clave son las nuevas tecnologías, las cuales debe saber manejar con soltura; y los medios sociales, en los que debe tener muy claro el lenguaje a utilizar en cada uno de ellos. 

Hasta hace muy poco asociábamos el concepto líder, con la idea de una persona que debe buscar resolución a cualquier problema. Este concepto ha cambiado, o más bien ha evolucionado… Tanto es así que hoy, el líder 2.0 no tiene como prioridad resolver; sino más bien identificar los problemas y contar con la capacidad de activar los grupos de trabajo y las herramientas necesarias para activar la búsqueda de soluciones efectivas. 

Para nada encajan en el concepto de líder 2.0 aquellos directivos centrados en la toma de decisiones y los procesos. El nuevo concepto ha llevado a moderar e impulsar nuevas soluciones, a generar nuevas reflexiones y metodologías… En definitiva, a propiciar un clima de trabajo en equipo participativo, en el que cada opinión o idea sume y que resulte participativo. 

La empatía es otra de las características clave en este tipo de líder, que debe ser capaz de ponerse en el lugar de la persona que tiene en frente, de sentir como sienten las personas que trabajan y colaboran con él. 
Todo ello ha llevado, por supuesto, a trastocar el sistema jerárquico de las compañías, al que latendencia ha llevado a una posición más flexible que propicie una comunicación fluida entre los directivos y las personas que lideran.