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Los hábitos son las más poderosa herramienta que tenemos al alcance de nuestra mano par convertirnos en excelentes profesionales. Cuidar los buenos hábitos, invertir tiempo y esfuerzo en ellos, modificar los que se pueden mejorar, potenciar los que nos ayudan a ser mejores, etc.

Hoy quiero hablaros de algunos hábitos realmente sencillos, pero que exigen compromiso y constancia; sin embargo cuentan con un gran poder:

Tiene objetivos

Todo buen profesional tiene se fija objetivos. Tener objetivos es, sin duda, la manera de crecer, no solo a nivel personal, sino también profesional.

Te invito a decidas qué quieres conseguir y, una vez decidido, o tengas siempre presente.

Se marca retos

Cualquier objetivo puede implica retos: siempre puedes hacer las cosas de una manera diferente, siempre puedes tratar de generar un impacto diferente o mayor… Marcarte retos te ayudará a tomar impulso, te permitirá comprobar que siempre puedes dar más y que siempre podrás llegar un poco más lejos.

El aprendizaje es fundamental

No se entiende un buen profesional que no tiene interés por aprender, que no invierte en saber y conocer, que no tiene inquietudes…

Si no te planteas sacar algún aprendizaje de cada reto, realmente no estás creciendo, sigues en tu zona de confort. Ábrete al aprendizaje, identifica qué competencias necesitas pulir, aprender o mejorar para darle más valor a ese objetivo y reto que te has fijado.

Busca inspiración

La inspiración es fundamental en un buen profesional: busca lee, aprende, anota y relaciona ideas, opina, crea hipótesis, pide opinión, comenta, juega, comparte… ¡Se inspira!

Pasa a la acción

De poco o más bien nada sirve todo lo anterior si no pasa a la acción. Es por ello que un buen profesional siempre cuenta con un plan de acción y está dispuesto a comenzar a trabajar, planifica, identifica los obstáculos, replantea y redefine si es necesario, se marca plazos, pide ayuda cuando es necesario y celebra cada avance.

 

Estos 5 hábitos, sin duda, son una buena base y guía para cualquier líder o mando intermedio. Incluso resultan ideales para aquellas personas que se encuentran en un proceso de búsqueda activa de empleo.

Te invito a reflexionar sobre qué hábitos ya has adquirido y cuál o cuáles te faltan para ser un buen profesional…

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Todos tenemos malos hábitos. Y a todos nos gustaría transformar en esos malos hábitos que no nos hacen sentir demasiado orgullosos en buenos hábitos que nos ayuden a sacar partido a nuestro día a día, que nos empujen hacia nuestros objetivos, que nos hagan sentir mejor…

«Nos gustaría». Sin embargo, cambiar malos hábitos, desterrarlos de nuestra vida y pasarlos a positivo no es fácil, desde luego no es tan fácil como solo desearlo, es necesario estar dispuestos y tomar la determinación de hacerlo.

Una de las ventajas de la época en la que vivimos son los avances tecnológicos que ponen al alcance de cualquiera una app para casi todo. Por supuesto, también para aprender a crear y mejorar hábitos. Y en este sentido, algunas de ellas han sido desarrolladas de una manera muy interesante, teniendo en cuenta ciertos componentes psicológicos que ayudan sus usuarios a dar pequeños pasos para acabar con las malas costumbres y empezar a tener buenas.

21Habit

Esta es una aplicación disponible en versión web nos permite imponernos hábitos utilizando elementos motivadores.

Me ha parecido realmente curiosa e interesante la manera que plantea esta aplicación para conseguir implantar hábitos nuevos y buenos en nuestra vida…
Te marchas un objetivo y te comprometes a cumplirlo durante 21 días (tiempos estimado para adquirir un hábito). Debes pagar entonces 21 dólares. A medida que superas cada día, la app te va devolviendo 1 dólar por día; pero si no lo consigues, ese dólar será donado a organizaciones benéficas.

Momentum

No se trata exactamente de una aplicación, sino más bien de una extensión disponible para Google Chrome. Y no nos ayuda a construir hábitos, pero sí nos recuerda lo que tenemos que hacer en cada momento.

Momentum está ahí, recordándonos lo que tenemos que hacer cada vez que abrimos una nueva pestaña en  Chrome, por ello resulta tan interesante. Además, nos ofrece un bonito fondo de pantalla cada día.

StickK

StickK también está disponible en formato web y es una aplicación similar a 21Habit. Pero en este caso, el usuario elige a un amigo como responsable de que está cumpliendo con lo necesario para implantar ese nuevo hábito en su vida.

 

Se trata, en cualquier caso, de herramientas interesantes que te pueden ayudar en la difícil tarea de implantar hábitos. Sin embargo, recuerda que no son la solución completa para crearlos, sino un componente más.

 

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¿Cuántas veces te has marcado un objetivo y lo has abandonado al primer obstáculo?
Postergar es un hábito. Y si lo tienes, para alcanzar el éxito necesitas deshacerte de él.

A continuación trataré, en  5 pasos, cómo dejar de postergar y posponer para mañana lo que puedes hacer hoy y así lograr mejores resultados con menos esfuerzos y una mayor satisfacción.

Deshazte del perfeccionismo

Postergar es un habito, como decía, y también una conducta. Y toda conducta tiene una finalidad positiva, aunque las consecuencias no lo sean tanto.
En el e caso de la postergación, se trata de una forma negativa de protegernos de miedo, habitualmente del miedo a fracasar.
También la postergación puede denotar la búsqueda de la perfección. Y esto puede parecer positivo, pero no lo es tanto, porque lo que significa es que necesitamos hacer las cosas perfectas o de lo contrario no las hacemos.

No puedes hace las cosas perfectas, pero puedes hacerlas de una forma bastante buena. Pues ¡adelante! Además, repetirlas una y otra vez contribuirá a mejorar.

Sustituye tu idea de fracaso por entrenamiento

El fracaso no dejare ser una interpretación que hacemos. Si fracasas y decides interpretarlo como un proceso de entrenamiento, podrás sacar la lección, el aprendizaje y la experiencia para redefinir tus acciones en el siguiente intento.

No tienes que alcanzar tu objetivo a la primera. Un buen ejemplo son los atletas; cuando los ves es un campeonato, brillando y ganando, lo que realmente estás viendo es solo la punta del iceberg, tras todo ello hay muchas caídas, momentos bajos, lesiones, esfuerzo, mucho trabajo, disciplina…

Define lo que quieres

Si no sabes adónde quieres ir, difícilmente llegarás…

La postergación, a veces hace acto de presencia en nuestras vidas y la adoptamos porque no contamos con una visión clara y definida de lo que queremos y cómo lo haremos.

Tus objetivos deben ser claros y específicos. ¡Defínelos!

No es lo mismo el ser que el hacer. Y debes saberlo

La conducta no es la persona. Y es importante que sepas y tengas siempre presente que no es lo mismo fracasar que ser un fracasado. Fracasar es el hacer. Y ser un fracasado hace referencia al ser.

Y aquí también entra en juego, a veces la postergación. Y es que a veces postergamos porque tenemos la creencia de que si no podemos hacerlo o no lo hacemos como esperamos seremos unos fracasados. Craso error. Si las cosas no salen como nos hubiera gustado, será una experiencia, no una verdad irrefutable de lo que somos.

Maneja el tiempo de manera efectiva

Cuando te enfrentes a la lista de cosas por hacer, comienza por lo difícil. Hazlo inmediatamente.

Puede que aparezcan excusas. Identifícalas. Identifica en qué áreas de t vida postergas más y por qué lo haces… Y cuando hayas llegado a la raíz, dale la vuelta a todas esas excusas buscando una motivación que te mueva.

A la hora de adquirir nuevas habilidades, lo hábitos juegan un papel muy importante. Así, por ejemplo, tu capacidad de comprensión, de concentración, tu manera de asociar y enlazar aprendizajes, etc., son aspectos decisivos para el desempeño de nuevas habilidades.

En este post os expongo 7 hábitos que os ayudarán en ese propósito de adquirir habilidades:

Focaliza tu atención

Pon el foco en una parte de lo que estás aprendiendo y, si te es posible, busca aprendizajes previos que te permitan reconocer de manera más fácil la nueva información.

Comprende

Procura entender bien el concepto básico de esa nueva habilidad que estás aprendiendo o quieres aprender. Repasa, conecta, enlaza informaciones, memoriza y recuerda.

Crea contexto

Procura visualizar la imagen global de lo que estás aprendiendo, de manera que seas capaz de identificar cuándo puedes utilizar esa nueva habilidad o cuándo debes discriminarla.

Pon en marcha la práctica intencionada

Pon en práctica a conciencia cada uno de los tres puntos anteriores: atención, comprensión y contexto. Repite, repite y repite, porque entender los pasos de una nueva habilidad no es sinónimo de que la hayas adquirido, interioridad y lo sepas hacer por ti mismo.

Une partes de contenidos

Cuantos más pasos de la actividad que estás aprendiendo relaciones de una manera práctica, más se consolidará el aprendizaje a través de las conexiones neuronales que automatizan la habilidad que quieres adquirir.

Planifica

Practica, recuerda, reflexiona y toma nota de tus conclusiones sobre lo que estás aprendiendo. Puedes hacerlo cada semana, cada mes…

La práctica a conciencia en diferentes contextos te permitirá avanzar hacia la consolidación de tu nuevo aprendizaje.

Y sobre toso… ¡DISFRUTA!

Disfruta de todos tus logros, los más significativos, pero también de esos pequeños logros que consigues cada día.

Recomensarte de alguna manera por lo aprendido y conseguido te ayudará a discernir entre los comportamientos que sirven y los que no.

¡Disfruta!

 

Y tú, ¿cuántos de estos pasos precisas añadir a tu lista de hábitos de aprendizaje para lograr el mayor y mejor desempeño de tus habilidades?, ¿has puesto ya en práctica alguno?