Entradas

No existe ninguna fórmula que ayude a motivarte. Para poder lograr todas tus metas debes tener motivación, y esta no llega por sí sola. Pensar que la motivación, es una cualidad por la que hay que esperar para ponerse en marcha, es perder el tiempo. Descubre los mitos sobre la motivación y conviértete en tu propio motivador personal.mitos sobre motivación

Dejar atrás los días grises, está en tu mano. Logrando motivarte no te aseguro que puedas conseguir todo lo que desees, pero por lo menos la predisposición a conseguirlo ya la tienes. Y lo demás, dependerá de tu esfuerzo y de que llegues en el momento justo para lograrlo.

Recuerda que la motivación no es algo que llega por sí sola, hay que trabajarla. Y para ello, debes abrir tu mente y ver la motivación como una cualidad que se adquiere con trabajo y no con magia.

Corren muchos mitos acerca de la motivación, deshazte de ellos  y empieza a trabajarla.

Mitos sobre la motivación

  • He perdido la motivación

¡Mentira! La motivación no se pierde, no es un objeto que me pueda dejar olvidado en un restaurante.

Si tú eres una de las personas que dice esto, cambia el chip. Las escusas no sirven de nada para lograr tus metas.

La motivación tampoco es algo que eres, si eres o no bueno motivándote.

Es algo que haces, es una acción que llevas a cabo en tu cabeza para que tus pensamientos vayan en una dirección, lograr metas. Cuando dices he perdido la motivación, no te refieres a que la has dejado olvidada en el asiento del autobús, sino que tu cabeza estás haciendo un proceso diferente al que haces cuando estás lleno de energía.

Y estos procesos o pensamientos que tengan influirán sobre tus emociones. Por ejemplo, si tu pensamiento es, esto es imposible de hacer, tus emociones irán en el mismo sentido, lo cual no te ayudará a motivarte.

  • Pensando en positivo lo lograras

¿Enserio crees que con solo pensar en positivo y alagando lo que haces, lograrás tus metas?

¿A que cuando haces un viaje muy largo, haces una revisión a tu coche y compruebas si las ruedas y los frenos están bien?

Porque lo haces, si solo tienes que pensar en positivo y no habrá ningún problema durante el viaje, y aún mejor porque te ahorras el dinero de la revisión.

Las cosas no funcionan así, si tiene un viaje muy largo prepararas tu coche, por si surge alguna complicación.

Pensar en positivo está muy bien, pero, si además te preparas y previenes los imprevistos que puedan surgir, mayor será tu motivación.

  • Si quieres puedesmitos sobre motivación

Vamos, que si no has logrado algo es porque no has querido. Es cierto que el desear algo es el primer paso para ponernos en marcha, pero solo con eso no basta.

Si esto fuera cierto las estadísticas no existirían, ya que todo el mundo lograría lo que se propusiera. Olvídate de volver a ver frases como  “4 de cada 10 españoles, logra dejar el tabaco”. En cambio veríamos titulares como este “Mujer de metro y medio consigue ser Pivot en un equipo de la NBA”.

La combinación de desear más los recursos que posees, tus habilidades y la mentalidad apropiada son las que te ayudarán en tu camino hacia las metas que te propongas.

  • Piensa en tus objetivos como si los fueras a lograr

Pensar en el objetivo marcado como si lo fueras a conseguir ayudará a tu cerebro a motivarse para lograrlo. Pensar en el logro de los objetivos no es suficiente, hay que pensar en el proceso, ya que te dará más posibilidades de conseguirlo.

Por ejemplo vas a hacer una lasaña, que la visualices no te ayudará a ir al supermercado a comprar los ingredientes, ni a planificar con tiempo el proceso y los pasos que lleva. En definitiva lasaña fracasada.

Debemos planificar y tener claro el camino y los pasos que damos hacia nuestro objetivo. Son la única forma de conseguirlos.

  • Con perseverancia lo conseguirás

Lo que se traduce a inténtalo cuantas veces sea necesario hasta que lo tengas. Bueno, si es cierto que muchas cosas, no salen a la primera y el no tirar la toalla a la primera de cambio está muy bien.

Pero si lo intentas, recuerda no hacerlo igual que la vez que fracasaste, no desperdicies tu tiempo en probar suerte.

Equivócate las veces que haga falta, pero de distintas formas. Así por lo menos aprenderás de los diferentes errores.

  • Planifica tus metas con la expectativa de conseguirlas en algunos años

Planificar los pasos para conseguir tus objetivos en una línea de tiempo no te servirá de nada.

Puedes decir, bueno quiero comprarme una casa y terminarla de pagar en 10 años. Puede que en el presente te puedas permitir cumplir tu objetivo en ese tiempo. Pero lo mejor es planificar la línea de acción, que pasos vas a seguir día a día para lograr tener tu casa paga en 10 años.

Hay diferentes factores que pueden hacer que no consigas tu objetivo, imprevistos económicos, perder el empleo etc… O también puede que te asciendan y la pagues en 5 años. La cuestión es que el camino que sigues para cumplir tus objetivos es lo que hay que planificar. Está bien poner una fecha pero esta debe de ser flexible y amoldarse a los imprevistos.

  • No soy capaz de conseguir mis objetivos

En vez de decir no soy capaz de conseguir mis objetivos. Di, no sé cómo, lograr mis objetivos. Y es que no es lo mismo no poder hacer algo a no saber cómo hacer algo.

Cuantos objetivos haz dejado en el camino por no ser capaz de conseguirlos. Y, no los has conseguido, por el simple hecho de no saber cómo lograrlo, en cambio, lo que si has hecho, ha sido tirar la toalla.

Conseguir tus objetivos no es cuestión de capacidades, sino de habilidades.

Y las habilidades se pueden aprender, mejorar, practicar y lograr. Así que lo único que tienes que pensar es, que habilidades me hacen falta para lograr lo que quiero. Descúbrelas y apréndelas.

Conseguir tus objetivos está al alcance de tu mano, lo único que necesitas es llevar un buen camino hacia la motivación que necesitas. Olvídate de absurdos mitos sobre la motivación. Con trabajo, predisposición y tus pensamientos enfocados hacia el logro, conseguirás todas tus metas.

proyecto

Proyectos, casi toda nuestra vida gira en torno a ellos. Y son los proyectos los que nos permiten alcanzar grandes logros. Aunque, comenzar, no es fácil, no intentarlo no debe ser una opción; sin embargo, vemos a menudo como la continuidad y el éxito de un proyecto o su fracaso, va marcado por los primeros pasos a la hora de comenzar el camino.

Y a esto último dedico este post, a los primeros pasos, algunos pasos clave y fundamentales a la hora de comenzar un nuevo proyecto o afrontar un nuevo cargo o trabajo.

Un proyecto es una construcción a largo plazo que requiere de paciencia para ir superando las diferentes etapas a través de las tareas y acciones necesarias y predefinidas.

¿Tienes algún proyecto o cambio en tu vida? Estos son los pasos que yo considero clave a la hora de comenzar:

¿Estoy preparado para asumir este nuevo proyecto?

Comenzar o poner en marcha es fácil y suele generar un chute de adrenalina y satisfacción.  Pero, continuar no será tan fácil y requerirá de autodeterminación, disciplina, constancia, confianza y motivación. Por eso considero clave que, antes de embarcarnos en un nuevo proyecto, nos preguntemos ¿realmente estoy preparado para asumir este nuevo proyecto con todo lo que implica? 

Empezar por empezar o comenzar puede llevarnos justamente a los contrario cuando tengamos que enfrentarnos a la realidad y asumir el fracaso o el abandono. Mi consejo: embárcate solo en aquellos proyectos para los que sí estás preparado y que realmente quieres terminar o llevar lejos.

Divide y vencerás

Los hemos comentado ya otras veces en el blog: ante cualquier objetivo o meta, divide y vencerás.

No importa si tu proyecto es grande o es pequeño, dividirlo siempre te ayudará a avanzar hacia tus objetivos. Divide en etapas, fases, partes, tareas… ¡Divide!

Yo suelo hacer compararlo con un puzzle. Tu proyecto, sea el que sea, es como un puzzle; y debes descomponerlo por piezas, para armarlo completamente. Esto es lo que te permitirá distribuir el trabajo a lo largo del tiempo y posteriormente traducirlo en acciones y tareas.

Qué NO depende de ti

Fundamental. Y uno de los grandes errores que se comenten al empezar. Es muy importante hacer un análisis por todas las actividades e identificar, lo antes posible, aquellas que no dependen de nosotros, que no podremos asumir personalmente y que deben realizar otros; así como las cosas que debemos conseguir o pedir para llevar a cabo nuestro proyecto.

Una vez identificado todo ello, ponte en marcha para conseguirlo. Porque sin ello, será muy complicado. Es importante poner en marcha lo que depende de otros, porque tendrá otro ritmo, y suele ser más lento del que deseamos o prevemos.

Calcula el volumen de trabajo

Saber cuál es el volumen de trabajo, es muy importante. No se trata de un cálculo exacto, solo de una estimación inicial que te permita organizarte. Pero tampoco se trata de adivinar o suponer. Es en este momento cuando debes recurrir a tu experiencia e incluso a tu intuición para guiarte en este sentido.

No me gusta utilizar la palabra pesimista, pero sí te aconsejo que seas conservador.
Es normal en un principio dejarnos llevar por la emoción de emprender algo nuevo; en esos momentos solemos ver todo muy bonito. Enfría un poco tu mente y trata de ponerte en el peor de los casos; como decía, ser algo conservador a la hora de estimar el volumen de trabajo.

¿Cuándo lo vas a hacer?

Y con este quinto paso llega el primer reto serio: ¿cuándo lo voy a hacer?

Te aconsejo hacer del calendario tu mejor amigo. Cualquier proyecto, grande o pequeño y del tipo que sea, exige, sobre todo, constancia; así que necesitas sacar tiempo para cada día dar un pasito más hacia los objetivos definidos. Tendrás que reservar o bloquear tiempo propio y, quizá, exigir plazos también a los demás.

Recuerda que tu día seguirá teniendo 24 horas. Por ello, es posible que debas renunciar a algo, o dedicar menos tiempo a otras cosas. Si quieres llevar tu proyecto adelante, deberás hacerle hueco:  marca en tu agenda cuándo vas a llevar a cabo cada acción.

éxito

Hace ya algún tiempo Fortune 500 realizó un estudio que les levó a entrevistar a una gran número de ejecutivos. El estudio dio como resultado que más de un 90% de los profesionales entrevistados atribuían su éxito más a su actitud que a cualquier otro factor o circunstancia. Esta es sólo una muestra más de que, para llegar tan lejos como deseamos, es fundamental tener una buena actitud.

Nuestra manera de pensar y ver las cosas afecta de manera sorprendente y poderosa a nuestro camino hacia el éxito. De hecho, si fuéramos más conscientes del poder de nuestra actitud a la hora de alcanzar nuestras metas y sueños, muy diferentes serían las cosas.

La manera en la que decidimos mirar y ver la vida determina claramente la manera en que la vida nos mira a nosotros. Y es que de nuestra actitud ante la vida depende la forma en la que nos relacionamos con ella… E inevitablemente lo que conseguimos y recibimos, depende de esa actitud que adoptamos y mostramos.

Si caminas por la vida esperando que a cada paso una piedra bloquee tu camino, es justo eso lo que vas a encontrar. Si esperas a cada paso lo peor, tu camino estará plagado de peor. Y del mismo modo, si miras desde un prisma positivo, serán cosas buenas las que recibas; y es que, cuando se mira la vida con optimismo y entusiasmo, la vida nos guiña el ojo incluso cuando nos toca afrontar circunstancias negativas, ya que nos enseñará a sacar lo mejor de ellas, utilizarlas como método de aprendizaje y entenderlas como algo que nos sirve para seguir adelante con más fuerza aún.

Ahora que comienza un nuevo año, te dejo aquí algunas características fundamentales para construir esa actitud adecuada para alcanzar el éxito:

Confianza en ti mismo/a

Si no confías tú en ti, nadie lo hará. Cree en ti, sólo así podrás demostrarte a ti y a los demás que tienes la fuerza suficiente para lograr cualquier cosa que te propongas.

Busca lo mejor de cada persona 

Dijo Albert Einstein, y ¡cuánta razón tenía! ❝Si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil❞. Todos somos buenos en algo, busca siempre y a ser posible, potencia, lo mejor de cada persona con la que te relacionas.

Busca la oportunidad

La vida, el día a día, está lleno de oportunidades que pasamos por alto y desaprovechamos. Sé más curioso/a, trata de ver un poco más allá, repara en los detalles… busca siempre la oportunidad.
Allá donde los demás sólo sean capaces de ver problemas, practica la habilidad de encontrar soluciones. Cuando todos crean que es imposible, demuéstrales que a imposible le sobran las dos primeras letras.

Sé generoso/a 

Practica el deseo de dar, de ofrecer… la generosidad es un gran impacto positivo. No recuerdo de dónde la he sacado, pero siempre llevo en mi mente esta frase ❝Lo que das, te lo das. Lo que no das, te quitas❞.

Perseverancia

Nadie dijo que el camino hacia el éxito sea un camino fácil. Pero lo que sí es seguro es que para llegar al éxito, es necesario aferrarse a los sueños y no soltarlos jamás.

Comienza a asumir que tu vida es tu responsabilidad

Tu vida e tuya y lo que ocurra con ella sólo depende de ti. Tú eres quien decide hacia dónde la quieres dirigir…
Nunca verás nada positivo si no asumes que la responsabilidad de dar el primer paso e iniciar el camino es tuya… Es fundamental para alcanzar tus sueños que tomes conciencia de que tus resultados, lo que obtienes en la vida, es sólo la consecuencia de tus decisiones y elecciones.

¡Feliz Año!

idea-plan-actionNuestra faceta profesional es, sin ninguna duda, una parte importante de nuestra vida. Todos podemos mirar atrás y analizar el recorrido que hemos hecho hasta ahora… Sin embargo, mirar hacia el futuro y saber hacia dónde ir, no resulta tan fácil; pero de ello depende el nuestro futuro. 

La improvisación, hoy, no es la mejor opción para los profesionales. Un plan siempre nos ayudará a marcar el camino a seguir… 

Dirigir o redirigir el sentido de nuestra carrera profesional, con todas las decisiones que ello implica, es una tarea compleja. Y tener una planificación nos permitirá hacerlo de una manera más consciente, más ordenada y más eficaz. 

Si todavía no lo tienes, es hora de que elabores tu propio plan estratégico de desarrollo profesional. Te lo acabarás agradeciendo.

Yo te propongo dar tres pasos que te permitirán comenzar a andar en este sentido:

1. Visualiza tu destino

Míralo como un viaje. Cuando sales a la carretera, defines tu destino, marcas tu ruta, prevés… Con tu carrera, haz lo mismo, fija tu punto de mira en el lugar al que quieres llegar. De esta manera conseguirás saber dónde quieres estar a largo y medio plazo.

Y mientras, ten siempre a mano una lista de los pequeños objetivos que te permitirán avanzar hacia tu meta. Si en algún momento se te olvida por que has empezado, consúltala; si en algún momento se te pasa por la cabeza desistir, consúltala y observa todo lo que has conseguido ya.

2. Haz un análisis de las deficiencias

Conocer nuestros puntos fuertes es fundamental para potenciarlos. Pero también es importante que conozcas los puntos más débiles para saber cómo afrontarlos…

Si es necesario, realiza una lista de habilidades relacionadas con tu sector o actividad profesional. Una buena forma de conocer tus puntos fuertes y débiles en este sentido, es dotar a cada una de esas habilidades de una puntuación… El resultado te permitirá saber y decidir si debes potenciar y enfocar tu destino hacia un trabajo que te permita potenciar esos puntos fuertes o si debes trabajar más los débiles para llegar a donde quieres.

3. Realiza un plan de desarrollo

Llegados a este punto debes tener ya muy claro adónde quieres llegar y lo que necesitas aprender y hacer para lograrlo. Sin embargo, sólo con eso no basta, contar con un plan profesional es algo más complejo…

Por un lado, debes especificar los pasos que irás dando. Quizá en lugar de potenciar tus habilidades lo que necesitas es adquirir habilidades nueva, por ejemplo. O es posible que tus objetivos te obliguen a formarte en un campo concreto, etc.
Además de lo que necesitas hacer para alcanzar tus metas, es importante que definas cuándo lo vas a hacer… Un buen plan incluye plazos.

 

Y para terminar, ten en cuenta que esta es la teoría, en la práctica pueden surgir imprevistos, puede que no todo salga como habías planeado, que no avance a la velocidad prevista, etc. Por eso, un plan no es un mandamiento, es una guía sujeta a cambios. Revísalo a corto y largo plazo para comprobar qué objetivos has alcanza dentro de los plazos y qué no has conseguido y, si es necesario, modifica la estrategia las veces que haga falta.

 

motivar equipos de trabajo

Si eres empresario, gerente o líder de cualquier equipo de trabajo, probablemente te habrás preguntado en más de una ocasión qué podrías hacer para motivar a tu equipo y lograr con ello un mayor y mejor rendimiento. 
Son infinitas las técnicas de motivación y alternativas a las que podrías recurrir, pero en esta ocasión quiero detallar  algunas de las técnicas más comunes reconocidas… 

Las razones que te impulsen a pensar en un proceso de coaching con tus colaboradores, también pueden ser muy diversas, y variar en función de las necesidades del proyecto o la propia compañía, por ejemplo. Pero, independientemente de las razones, entre los objetivos principales debe encontrarse el mejorar la relación con los trabajadores o colaboradores, en encaminar la relación hacia un ambiente de confianza que además te permita observar y ayudar a cada uno de los miembros de tu equipo a convertirse en mejores profesionales. A este respecto, ten en cuenta que a través del coaching empresarial puedes trabajar diferentes aspectos, en función de las necesidades del propio equipo y también de cada profesional de manera individual: puedes trabajar para detectar y potenciar sus habilidades, ayudarles con tácticas que mejores su efectividad, etc. 

Técnicas de coaching para motivar equipos de trabajo

Exposiciones grupales 

Como su propio nombre indica, esta técnica consiste en realizar exposiciones sobre temas concretos. 

Como líder, escoge un tema concreto a tratar, preferiblemente algún punto a mejorar dentro de la compañía o de un proyecto concreto. Informa a tu equipo de la temática y dales una semana para que puedan preparar ideas y soluciones. Fija un día de exposición de ideas; será el día en que tus colaboradores deban exponer sus propuestas ante sus compañeros. 
Se trata de una técnica o ejercicio muy simple, sin embargo es mucho lo que ofrece. Por un lado se obtendrán nuevas ideas y posibles soluciones ante puntos a mejorar; y por otro lado, te permitirá descubrir habilidades y aptitudes quizá ocultas de tus empleados (exposición en público, brillantez ante la concepción de ideas, etc.), aspectos que quizá puedas aprovechar en otros proyectos o posiciones dentro de la empresa. 

Brainstorming o lluvia de ideas

La lluvia de ideas es una herramienta que facilita el surgimiento de ideas ante temas o problemas específicos. El objetivo es que se generen ideas originales en un ambiente de trabajo relajado y distendido.

Si permites a tus colaboradores un papel activo en las decisiones de la empresa o el proyecto en el que trabajan, lograrás que sientan que forman parte de ella y su implicación será mayor.

Juego de cualidades

Este juego consiste en reunir al equipo y dejar que cada uno de los miembros presente a alguno de sus compañeros detallando tres aspectos positivos y tres aspectos negativos de su profesionalidad.

Esta actividad permite a los líderes conocer y comprender mejor las relaciones que se han establecido entre compañeros y las aptitudes que son capaces de percibir los unos de los otros. Esto es algo fundamental para lograr crear y mantener un ambiente de trabajo positivo, en armonía.

Se trata, en los tres casos, de técnicas sencillas que pueden ser adaptadas a un plan a la medida y necesidades de tu equipo y de tu empresa para perseguir un mejora en la comunicación, la productividad, la implicación, etc. Ten presente en todo momento a la hora de ponerlas en marcha que tú debes ser el/la guía a la hora de avanzar como miembro del equipo y crecer como profesional.