Pasos para conservar la fe ante la adversidad

tener fe en la adversidad

Muchos hemos pasado por etapas personales y profesionales complicadas. Me incluyo, por supuesto.

Y en estas experiencias, son muchas las ocasiones en las que las circunstancias y los estados por los que pasamos nos hacen perder la fe. Entonces, debemos sacar ganas, motivación y fuerza de don de no las hay para mantener nuestra vida en funcionamiento.

Mantener esa fe es no es fácil, pero sí importante para salir de la situación reforzados. Si te encuentras en una situación similar, te invito a poner en práctica estos cuatro consejos:

Toma las riendas de tu mente

Nuestra mente es un lugar exageradamente interesante que se puede convertir en un lugar peligroso. El miedo, el gran responsable. Y si va acompañado de la incertidumbre es posible que entremos en una espiral de pensamientos negativos de la que se torne muy complicado salir.

Por este motivo, y porque estamos expuestos cada día a un sinfín de comentarios y opiniones que nos dicen que NO podemos, que NO pasará, que NO lo conseguiremos, que NO, NO, NO… debemos tomar las riendas de nuestra mente y fortalecerla.

Y eso, ¿cómo se consigue? Pues cuidando lo que permitimos que entre en ella. Solo tú tienes la llave de tu mente. Tú decides qué mensajes alimentas. Recuerda: somos lo que pensamos.

Cuídate

Cuerpo y mente son uno. Pero lo olvidamos con frecuencia, nos descuidamos sin darnos cuenta que lo que pensamos afecta a nuestro cuerpo y nuestra salud; y que por mucho que cuidemos nuestro cuerpo, si no cuidamos nuestra mente, se verá afectado también.

¿Sabías que está demostrado que el ejercicio físico provoca el mismo efecto que muchos antidepresivos? Toma el control de tu cuerpo y cuida y fortalece tu cuerpo.

Sin ninguna duda, el ejercicio es una fórmula realmente efectiva para impulsarnos a salir adelante.

Busca y encuentra un referente, un modelo a seguir

Todos tenemos alguien a quien admiramos, alguien que es un referente para nosotros. Busca tu referente si es que no tienes uno aún… podrás aprender mucho de esa persona, encontrarás respuestas a qué hacer o cómo hacerlo.

¿Sabías que las emociones se contagian? Por eso, un ejemplo a seguir es, cuando la adversidad llama a la puerta, justo lo que necesitamos. Porque un referente nos inspirará, nos motivará a actuar.

Traza un plan y pasa a la acción

La acción más pequeña es siempre mejor que la intención más grande.

Siempre podemos hacer algo. Y, nada pasa si no hacemos que suceda.

Las dudas son habituales, dudamos muchas veces de lo que podemos o somos capaces de hacer, el miedo nos paraliza o la inseguridad nos pone en bandeja las excusas para esperar, dejar pasar el tiempo…

Si la experiencia me ha enseñado algo es que la perfección no existe y siempre podremos encontrar razones o excusas que nos hagan pensar que el momento no es el adecuado. Solo podrás romper esa barrera dando el primer paso.
Puede que te equivoques, entonces tendrás la oportunidad de corregir el error y crecer con el aprendizaje.

Lo que te puedo asegurar es que nada cambiará si no tomas la decisión de dar el primer paso y pasar a la acción. Traza tu plan y… ¡Adelante!

 

Pienso que estas cuatro actitudes te pueden ayudar en tu vida, a mí me han ayudado…