Hablemos de sinéctica y creatividad

sinéctica

Hoy tomo una palabra que me encanta para convertirla en el centro sobre el que girará este artículo: sinéctica.

La palabra « sinéctica » es un neologismo que surge en forma adaptada al español de la correspondiente inglesa « synectics », que expresa un concepto del inventor y psicólogo William J. J. Gordon. El nombre proviene del griego y significa, «el proceso creativo como la actividad mental desarrollada en aquellas situaciones donde se plantean y se resuelven problemas, con el resultado de invenciones artísticas o técnicas.»

Esta palabra, al mismo tiempo, representa una técnica y método de creatividad y una teoría de psicología.

Desde el plano psicológico, la sinéctica estudia el proceso creativo y los mecanismos psicológicos de la actividad creadora con el objetivo de utilizar la creatividad como herramienta para la resolución de problemas.

Desde el punto de vista de una técnica, supone un enfoque bien estructurado y que cuenta con sus propias pautas para aumentar las posibilidades de lograr soluciones a los problemas de una forma creativa.

Pero si hay que resumir todo lo anterior en una frase,a mí me gusta definir la sintética como una técnica que te obliga a pensar diferente.

La clave de esta técnica radica en la analogía; es decir, buscar la relación de semejanza entre cosas distintas.

Un buen ejemplo de resultado de la sinéctica es la llave inglesa. A pesar de su nombre, no se trata de un herramienta que surgió por arte de magia en Inglaterra, sino que es fruto de mucho tiempo de observación de los insectos.

En tu caso, cuando tienes un problema, ¿cómo lo enfocas? ¿Te ha servido en alguna ocasión salir del entorno en el que te encuentras, realizar otra actividad, dar un paseo o hacer algo de deporte para distraer la atención con otra cosa?
¿Cuántas veces nos ha ocurrido que damos con la solución a un problema que creíamos perdido y estábamos haciendo algo que no tiene nada que ver con ello? Esto ocurre porque, aunque estemos prestando atención a lo que hacemos en el momento, aunque no tenga nada que ver con el problema, nuestro cerebro sigue funcionando en busca de una solución; y al hacer algo diferente, lo que hacemos es aportarle nuevos datos y visiones.