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Realmente muy pocas personas son capaces de dejar todo por emprender un sueño y dedicarse a él. Puede que el miedo los paralices, la indecisión, la incertidumbre, pero sin riesgo no hay gloria. Si tienes en mente algo a lo que realmente quieras dedicarte, no te lo pienses y convierte tus sueños en negocio.

sueños en negocio

Puede que seas una de esas muchas personas que tiene un puesto de trabajo estable y una idea que te apasionaría construir. Una idea creada, pensada, desarrollada pero solo en tu mente y que no te atreves a mostrar al mundo.

Jugueteas con la idea de dejar tu empleo y dedicarte a eso que te apasiona, pero nunca das el paso. ¿Por qué?

¿Qué te impide convertir tus sueños en negocio?

Esta no es una pregunta fácil de contestar. Existen diferentes factores por los que no te atrevas a dar el salto y estos factores no son los mismos para cada persona. Dicen que las generalidades no son buenas, pero para que te hagas una idea, las razones pueden ser:

  • Miedo al fracaso
  • Poca autoestima
  • Aceptación de los demás
  • Experiencias negativas de otros que lo han intentado
  • E incluso miedo a tener éxito

Estos son algunos de los posibles factores que pueden afectarte a la hora de atreverte a convertir tus sueños en negocio. Y el temor prevalece, incluso más cuando te has lanzado.

Ser precavido, no es una mala virtud, así que utilízala a tu favor y prepárate el camino para convertir tus sueños en negocio.

El camino que te lleva a convertir tus sueños en negocio

Parte de la base de que tus temores no son ciertos, de hecho, están agrandadas por tu cerebro y son muy pocas las veces que se hacen realidad. Y aún si suceden, su impacto tiende a ser mucho menor que el que imaginas. De hecho, el fracaso en todo caso te dará aprendizaje y eso te acercará aún más a tus metas.

Con estas recomendaciones verás como el camino hacia tus sueños es posible.

No renuncies a tu trabajo, de momento

Puede que verle la cara a tu jefe cuando le des la carta de renuncia sea una de las cosas que más te apetezca, pero no es la mejor estrategia. La mejor manera de comenzar con un proyecto es contar con un ingreso que sostenga tus necesidades básicas. Los comienzos son duros y tener la tranquilidad de un ingreso te ayudará a no renunciar a tu sueño sin que haya despegado.

Rodéate de personas con intereses afines

Estas personas te apoyarán y ayudarán a moldear tu idea desde otras perspectivas.

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De ellos podrás aprender y sobre todo sabrás que valor agregado podrás darle a tu proyecto.

Invierte en tu crecimiento personal

No importa cuál sea tu proyecto, necesitarás de ciertas habilidades tal cómo, la facilidad de comunicarte, relacionarte, capacidad de escuchar, inteligencia emocional, entre otras. Un negocio necesita de la interacción con otras personas, es fundamental para que salga a flote.

Crece a pequeños pasos

Sueña en grande pero comienza en pequeño. Si sueñas en pequeño, estas limitando tu potencial. Y si avanzas a grandes zancadas te desestabilizarás, pudiendo llegar a caerte. Vete paso a paso, las pequeñas acciones irán firmes y seguras hacia lograr tu objetivo.

Reúne un buen equipo

El apoyo y la ayuda de los demás es necesaria. Solo no llegarás a ninguna parte. Forma un buen equipo de trabajo, que aporten ideas y les motive tanto tu proyecto como a ti.

Con estas recomendaciones, verás como el camino hacia tus sueños se abre ante ti. Síguelo, no hay nada mejor que saber qué haces lo que tu corazón te pide.

 

 

 

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Llega a nuestra mente una idea. Confiamos en ella y le dedicamos semanas, quizá meses de trabajo, análisis, brainstormings… Incontables esfuerzos y recursos para elaborar el plan de negocio. Viento en popa.

Sin embargo, pasa el tiempo y meses después, ¡nada es como pensamos en un principio! Aparece la brecha entre la idea y el plan de ejecución y; ¡todo se paraliza!

Cada idea es un mundo, al igual que lo es cada emprendedor y, por supuesto, cada modelo y plan de negocio. Sin embargo, casi todos los casos de este tipo tienen un denominador común: la comunicación. O más bien, la escasa o incorrecta comunicación.

Sea cual sea tu proyecto, llevar tu idea a la práctica exige de información. Es necesaria la información precisa en cantidad y en calidad en cada momento y para todas las partes involucradas y cada miembro del equipo.

Y es aquí don de el papel del líder se torna fundamental. Un buen líder sabe interpretar los planes de su organización y comunicarlos de forma clara y precisa a los miembros de su equipo en función de las responsabilidades que cada uno de ellos.

Las tres claves para pasar de la idea a la acción

Alinear

La primera de las claves que cualquier líder ha de tener en cuenta es la de alinear las actividades, tareas y acciones de los colaboradores con los objetivos y necesidades de la empresa.

Redireccionar

No todo saldrá siempre según las previsiones. Es aquí donde el líder ha de mostrar su capacidad de encauzar el trabajo y las acciones ante cualquier imprevisto o desviación que pueda presentarse en el camino.

Mantener

Hallada la línea a seguir, el líder debe mantener a su equipo de colaboradores enfocado en las metas planteadas previamente, proporcionándoles los recursos necesarios, pero también su apoyo.

No siempre un buen plan asegura su puesta en marcha. Tampoco el sí de los colaboradores implica el trabajo en el proyecto de manera inmediata. Ni siquiera el hecho de que el líder lo vea claro asegura que los demás también y comiencen a trabajar en ello…

De hecho, muchas de estas creencias son responsables, al menos en parte, de que muchas ideas geniales caigan en saco roto al impedir que se pase al plan de acción… Y este obstáculo solo se puede superar, como decía al principio del artículo, a través de la comunicación durante todo el proceso.

Liderar un equipo no requiere lograr que el equipo sea capaz de abordar los problemas de forma diferente… Es necesario enseñar y guiar, pero la clave está en entrenar a los colaboradores para que hacerlos más eficientes y dispongan de más recursos.

¿Cómo? Te estarás preguntando…

Además de todas las prácticas de liderazgo que estoy seguro que ya estás poniendo en práctica, te invito a intentar:

Realizar listas

Haz cada día una lista con las preguntas que quieres hacer a cada uno de tus colaboradores y aquellos asuntos que quieres abordar con cada uno de ellos.

Esto te permitirá conocerlos mejor, saber cómo piensan y por qué actual como lo hacen. Además de permitir un acercamiento que se puede traducir en un aumento de la confianza.

Practica la comunicación a diario

Procura mantener cada día una conversación con cada colaborador… Tendrás muchos temas que tratar: objetivos, evolución del proyecto, asuntos operativos, etc.

La idea es que logres transmitirles con cada una de estas conversaciones que su labor es importante para la compañía, que importan y que les sirvan de ayuda para poner el foco en los objetivos a través de la motivación.