No existe ninguna fórmula que ayude a motivarte. Para poder lograr todas tus metas debes tener motivación, y esta no llega por sí sola. Pensar que la motivación, es una cualidad por la que hay que esperar para ponerse en marcha, es perder el tiempo. Descubre los mitos sobre la motivación y conviértete en tu propio motivador personal.

Dejar atrás los días grises, está en tu mano. Logrando motivarte no te aseguro que puedas conseguir todo lo que desees, pero por lo menos la predisposición a conseguirlo ya la tienes. Y lo demás, dependerá de tu esfuerzo y de que llegues en el momento justo para lograrlo.

Recuerda que la motivación no es algo que llega por sí sola, hay que trabajarla. Y para ello, debes abrir tu mente y ver la motivación como una cualidad que se adquiere con trabajo y no con magia.

Corren muchos mitos acerca de la motivación, deshazte de ellos  y empieza a trabajarla.

Mitos sobre la motivación

  • He perdido la motivación

¡Mentira! La motivación no se pierde, no es un objeto que me pueda dejar olvidado en un restaurante.

Si tú eres una de las personas que dice esto, cambia el chip. Las escusas no sirven de nada para lograr tus metas.

La motivación tampoco es algo que eres, si eres o no bueno motivándote.

Es algo que haces, es una acción que llevas a cabo en tu cabeza para que tus pensamientos vayan en una dirección, lograr metas. Cuando dices he perdido la motivación, no te refieres a que la has dejado olvidada en el asiento del autobús, sino que tu cabeza estás haciendo un proceso diferente al que haces cuando estás lleno de energía.

Y estos procesos o pensamientos que tengan influirán sobre tus emociones. Por ejemplo, si tu pensamiento es, esto es imposible de hacer, tus emociones irán en el mismo sentido, lo cual no te ayudará a motivarte.

  • Pensando en positivo lo lograras

¿Enserio crees que con solo pensar en positivo y alagando lo que haces, lograrás tus metas?

¿A que cuando haces un viaje muy largo, haces una revisión a tu coche y compruebas si las ruedas y los frenos están bien?

Porque lo haces, si solo tienes que pensar en positivo y no habrá ningún problema durante el viaje, y aún mejor porque te ahorras el dinero de la revisión.

Las cosas no funcionan así, si tiene un viaje muy largo prepararas tu coche, por si surge alguna complicación.

Pensar en positivo está muy bien, pero, si además te preparas y previenes los imprevistos que puedan surgir, mayor será tu motivación.

  • Si quieres puedes

Vamos, que si no has logrado algo es porque no has querido. Es cierto que el desear algo es el primer paso para ponernos en marcha, pero solo con eso no basta.

Si esto fuera cierto las estadísticas no existirían, ya que todo el mundo lograría lo que se propusiera. Olvídate de volver a ver frases como  “4 de cada 10 españoles, logra dejar el tabaco”. En cambio veríamos titulares como este “Mujer de metro y medio consigue ser Pivot en un equipo de la NBA”.

La combinación de desear más los recursos que posees, tus habilidades y la mentalidad apropiada son las que te ayudarán en tu camino hacia las metas que te propongas.

  • Piensa en tus objetivos como si los fueras a lograr

Pensar en el objetivo marcado como si lo fueras a conseguir ayudará a tu cerebro a motivarse para lograrlo. Pensar en el logro de los objetivos no es suficiente, hay que pensar en el proceso, ya que te dará más posibilidades de conseguirlo.

Por ejemplo vas a hacer una lasaña, que la visualices no te ayudará a ir al supermercado a comprar los ingredientes, ni a planificar con tiempo el proceso y los pasos que lleva. En definitiva lasaña fracasada.

Debemos planificar y tener claro el camino y los pasos que damos hacia nuestro objetivo. Son la única forma de conseguirlos.

  • Con perseverancia lo conseguirás

Lo que se traduce a inténtalo cuantas veces sea necesario hasta que lo tengas. Bueno, si es cierto que muchas cosas, no salen a la primera y el no tirar la toalla a la primera de cambio está muy bien.

Pero si lo intentas, recuerda no hacerlo igual que la vez que fracasaste, no desperdicies tu tiempo en probar suerte.

Equivócate las veces que haga falta, pero de distintas formas. Así por lo menos aprenderás de los diferentes errores.

  • Planifica tus metas con la expectativa de conseguirlas en algunos años

Planificar los pasos para conseguir tus objetivos en una línea de tiempo no te servirá de nada.

Puedes decir, bueno quiero comprarme una casa y terminarla de pagar en 10 años. Puede que en el presente te puedas permitir cumplir tu objetivo en ese tiempo. Pero lo mejor es planificar la línea de acción, que pasos vas a seguir día a día para lograr tener tu casa paga en 10 años.

Hay diferentes factores que pueden hacer que no consigas tu objetivo, imprevistos económicos, perder el empleo etc… O también puede que te asciendan y la pagues en 5 años. La cuestión es que el camino que sigues para cumplir tus objetivos es lo que hay que planificar. Está bien poner una fecha pero esta debe de ser flexible y amoldarse a los imprevistos.

  • No soy capaz de conseguir mis objetivos

En vez de decir no soy capaz de conseguir mis objetivos. Di, no sé cómo, lograr mis objetivos. Y es que no es lo mismo no poder hacer algo a no saber cómo hacer algo.

Cuantos objetivos haz dejado en el camino por no ser capaz de conseguirlos. Y, no los has conseguido, por el simple hecho de no saber cómo lograrlo, en cambio, lo que si has hecho, ha sido tirar la toalla.

Conseguir tus objetivos no es cuestión de capacidades, sino de habilidades.

Y las habilidades se pueden aprender, mejorar, practicar y lograr. Así que lo único que tienes que pensar es, que habilidades me hacen falta para lograr lo que quiero. Descúbrelas y apréndelas.

Conseguir tus objetivos está al alcance de tu mano, lo único que necesitas es llevar un buen camino hacia la motivación que necesitas. Olvídate de absurdos mitos sobre la motivación. Con trabajo, predisposición y tus pensamientos enfocados hacia el logro, conseguirás todas tus metas.

Es normal querer un año especial y único, en el que todo te vaya bien y consigas todo lo que deseas. Por eso cada año haces en tu mente una lista de propósitos de Año Nuevo que esperas conseguir.

Estos propósitos se hacen con el auto convencimiento de que si los cumples, llegarás a ser más feliz. Pero, cuando llega el final de otro año y haces balance, te das cuenta, de que muchos, no los has logrado.

Estos son, por norma general, propósitos de Año Nuevo que no se consiguen

Fíjate en la siguiente lista de propósitos y piensa si la podrías cumplir en un año.

  • Hacer más ejercicio
  • Comer Sano
  • Dejar de fumar
  • No derrochar
  • Cambiar tu actitud
  • Pasar más tiempo con la familia

Esta lista de propósitos, es la que la mayoría de las personas suele hacer en Año Nuevo y, generalmente, no la llegan a cumplir en su totalidad.

¿Por qué no se llegan a cumplir estos propósitos?

Realmente, si no llegas a cumplir tus propósitos de Año Nuevo es porque no son del todo realistas. Mira la lista anterior. La combinación de estos propósitos es realmente complicada de cumplir. Solo con dejar de fumar, te cambiará el carácter… Y desde luego, cambiar tu actitud, será más difícil por el estrés y la ansiedad que provoca la falta de nicotina.

El número de propósitos también es importante. Enfocarte en conseguir 10 metas a la vez será muy frustrante. Incluso, por el hecho de no poder conseguir una, hará que caigan todas las demás como un castillo de naipes. Tu ánimo y tus ganas de superarte influyen mucho para conseguir los propósitos marcados. Si no consigues uno, se irá minando tu autoestima y tus ganas, por lo que hay muchas probalidades de que acabes abandonando los demás.

Además, todo lo queremos de forma inmediata. Dejar de fumar, bajar de peso o mejorar cambiar la actitud, no son propósitos que se consigan en dos días. Hay que trabajar, crear una rutina y debes esforzarte al máximo para lograrlo. Ten en cuenta que ese esfuerzo se va a alargar en el tiempo. No puedes perder 20 kilos en un mes, y aunque pudieras, pones en riesgo tu salud. Que no consigas los resultados tan pronto como quieres, podría hacer que tires la toalla.

Y eso es lo que NO debes hacer. No te obceques en el resultado final, puede que no consigas bajar 20 kilos pero sí 5. Las cosas no son blancas o negras, o todo o nada, hay grises y por lo menos has bajado 5 Kilos. Si tienes que reajustar el tiempo y en vez de bajar x kilos en un año, lo haces en dos, pues mejor, un propósito menos que pensar el año que viene.

Cómo cumplir tus propósitos de Año Nuevo

En este artículo te voy a sugerir los pasos a seguir para que consigas tus propósitos de Año Nuevo.

  1. Define los propósitos

Que es lo que realmente quiero conseguir este año. Estos propósitos deben ser realistas y específicos. Si quieres perder peso debes poner cuántos kilos quieres perder al mes (recuerda que debes ser realista).

Entre todos esos propósitos elige dos o tres. Tener muchos objetivos, será muy complicado de llevar acabo. Eligiendo entre unos pocos podrás asumirlos y centrarte en ellos. Escógelos con cabeza para que se beneficien los unos de los otros. Por ejemplo, quieres perder peso y comer sano, eso se puede conseguir a la vez y además uno ayudará a conseguir el otro.

  1. La motivación

Es muy importante tener ganas de hacerlo, que realmente quieras cumplir esos propósitos. No debe haber presión, eres tú quien los marca, los define y les pone el plazo. Así que márcate propósitos con los que estés cómodo. La motivación es esencial para lograr todo lo que te propongas, y en este caso no iba a ser menos.

  1. Plan de acción

Plantéate una estrategia para conseguirlos. El día que empiezas y el día que acabas. Deberás hacer seguimientos para ver si lo podrás cumplir. Por ejemplo quiero bajar 20 Kilos en 6 meses.

Que haré para perder peso

  • Me apuntaré al gimnasio (e iré, esto es muy importante), si no puedes hacerlo solo plantéate contratar a un entrenador personal.
  • Haré una dieta semanal.
  • Saldré a caminar todos los días 30 minutos.

Este es el plan de acción y cada mes evaluarás si vas consiguiendo tus objetivos o debes reajustar el plazo. E incluso si lo consigues antes de tiempo, puedes tener a mano un propósito para mitad de año, a ver qué tal te va.

  1. Esfuérzate

Con todo lo anterior en el asador, ya solo queda que te esfuerzes en serio para lograrlo. Comprométete al máximo, además es un compromiso contigo mismo con lo que realmente quieres para ser feliz. Tu mente y tu cuerpo tienen que estar dispuestas a hacer que lograrlo sea fácil.

  1. Ten en cuenta el proceso

Como te mencioné antes, puede que no llegues a conseguir el objetivo. Céntrate en lo que sí has conseguido y en lo que has aprendido. Derrumbarte y decir que jamás lo conseguirás, hará que de verdad no lo consigas. Tu confianza y tus ganas son tus mayores aliados para conseguir lo que quieras. Y más si son metas que solo dependen de ti. No te vengas abajo si no las consigues, todo lo que aprendas de los fracasos te servirá para hacerlo mejor el año que viene.

Este año haz una prueba, céntrate en un propósito y dedícate a él. A ver en cuánto tiempo lo consigues.

Que tus propósitos se cumplan este 2018 es mi mayor deseo para ti. ¡Feliz entrada de Año Nuevo!

Las nuevas tecnologías avanzan a una velocidad de vértigo. Tanto es así, que estoy seguro de que no sabes muy bien a que se dedican alguna persona en tu entorno cercano (SEO, Big Data, business intelligence …). Lo que hace apenas unos años eran apenas tecnicismos, se han convertido en las profesiones del presente y del futuro. E inevitablemente hay profesiones que van a desaparecer.

¿Es negativo entonces el avance tecnológico del que estamos siendo testigos? Lo cierto es que no; en la misma medida que algunas profesiones desaparecerán, se están creando otras nuevas.

Determinadas profesiones, incluso puede que algunos sectores, estén condenados a la extinción por diversos motivos: costes que bajarán, agilidad, practicidad, deslocalización…
Pero esto no es algo nuevo, a lo largo de la historia el desarrollo económico, social y tecnológico, ha ido determinando las tendencias del mercado de empleo para así ajustar la ley de la oferta y la demanda.

La clave está en adaptarse a los cambios. Sobrevivirán en el mundo laboral aquellos que estén dispuestos y sean capaces de afrontar esta nueva era del cambio. Los viejos paradigmas ya no son aplicables; es fundamental estar dispuestos a aprender y enriquecernos en conocimientos cada día.

Y es que las organizaciones tienen asumida la necesidad de cambio y además saben que debe ser rápidos, ya que de lo contrario, su éxito será limitado.

 

Profesiones que van a desaparecer

Muchos trabajos, especialmente los manuales que sean susceptibles de ser sustituidos por una máquina, desaparecerán. Incluso, veremos desaparecer puestos intermedios que no aportan el suficiente valor añadido. Pero, ¿cuáles son las profesiones que están al borde de la extinción?

Cada país cuenta con su propia coyuntura, claro; pero si hablamos en términos generales, y podemos hacerlo teniendo en cuenta que vivimos en un mundo cada vez más globalizado, podemos llegar a conclusiones aplicables a –casi– cualquier país…

Podemos hacernos una buena idea a través de los resultados de un estudio llevado a cabo por el Gabinete Estadounidense de Estadísticas Laborales (US Bureau of Labor Statistics, BLS). A través de dicho estudio se analizaron más de 1.000 profesiones con una proyección para 2024. Y los resultados revelan que las profesiones más susceptibles de desaparecer a corto plazo y con mayor número de desempleos son:

 Instaladores de equipos eléctricos en vehículos y técnicos ferroviarios

La mayoría de profesionales encargados de instalar, diagnosticar y reparar los equipos de comunicaciones, sonido, seguridad y navegación de los vehículos, perderán sus empleos en menos de 10 años.

Prácticamente en la misma medida irán desapareciendo los técnicos ferroviarios.

 Operadores de información telefónica

Si tienes más de 30 años, seguramente recuerdas los números de información telefónica. Casi extintos en España y el resto de Europa, pero sorprendentemente aún existen en muchos países.

Y seguirán existiendo mientras quede población sin acceso a Internet o que no sepa manejarse en la Red. Pero cada vez son menos, por lo que los días que le quedan a esta profesión están contados.

 Trabajadores de correos

Aunque el auge del comercio electrónico ha hecho crecer el envío de paquetes y mercancías, el envío de cartas postales se ha reducido a la mínima expresión.

Quizá los mensajeros privados tienen algo más asegurado su puesto; aunque eso solo será hasta que los países cuenten con legislaciones que permitan el uso de drones para ofrecer estos servicios.

 Zapateros

La tendencia nos lleva a utilizar cada vez más zapatillas que no se suelen arreglar, que zapatos. Y los que se rompen se tiran y compramos unos nuevos, puesto que hacerlo es cada vez más económico. Esta tendencia hará que, poco a poco, los zapateros vayan desapareciendo.

 Profesionales de la industria textil

No son buenas las noticias para los profesionales del sector textil. En los últimos años hemos visto cómo iban desapareciendo cada vez más centro de producción en Occidente porque la mano de obra es más cara que en el Sudeste asiático.

Ahora, la automatización hará que se pierdan también profesiones de cualificación intermedia en el sector. Un buen ejemplo de ello son los patronistas o costureros.

 Técnicos de preimpresión

La muerte del papel es prácticamente la crónica de una muerte anunciada. Es posible que nunca llegue a morir del todo, pero sí está afectando a muchas profesiones y puestos de trabajo: maquetadores, técnicos editoriales, técnico de preimpresión, etc.
Gran parte de estas profesiones pueden desaparecer en la próxima década.

Puedes ver más datos acerca de este estudio a través del siguiente enlace: https://www.bls.gov/emp/ep_table_102.htm.

Ya hemos visto las profesiones que van a desaparecer así que, una vez más volvemos a la máxima, renovarse para no morir. En este caso, para no quedar fuera del mercado laboral.

 

 

 

 

 

Escribimos al día tantos e-mails que ya casi lo hacemos de forma automática, sin distinguir para quienes van dirigidos. Al enviar un correo importante debemos tener en cuenta muchas cosas que olvidamos por la simplicidad y el hábito de esta tarea.

Escribir correos se ha convertido en un gesto monótono en nuestras vidas. Es tu forma de dirigirte hacia otros en la distancia, pero, hay correos y correos. Hay algunos que son realmente importantes. Son en esos donde repasas hasta la saciedad como escribes, como te expresas, lo que pones y como lo pones y miras hasta el más mínimo detalle.

Luego está los correos que escribimos a diario y siempre con el mismo esquema, los mandamos tanto que escribimos de forma casi automática. Es en estos correos donde solemos tener más problemas. En estos correos es donde se nos cuelan problemas, cosas que no deberían estar ahí, faltas ortográficas o incluso lo mandamos a la persona equivocada.

Para que tus correos pasen de ser del montón a un correo profesional hay 5 detalles que debes tener en cuenta antes de enviar un correo importante.

5 detalles a tener en cuenta antes de enviar un correo importante

  • Di primero y cuanto antes lo más importante

El tiempo de todos es dinero. Captar al momento lo que nos quieren trasmitir todavía más, por ello evita dar rodeos y céntrate en el asunto que le concierne para captar su atención desde el primer momento.

  • Utiliza puntos o una lista para separar

Estructura bien el contenido del correo. En vez de poner párrafos sin fin, separa y destaca los puntos importantes, si es necesario añade una lista. De esta forma cada cosa estará claramente identificada, será más fácil y agradable de leer y quedará mejor estructurado.

  • No desarrolles frases o párrafos, sino ideas

El no pensar antes de empezar a escribir genera un problema importante. El exceso de texto, hace que los mensajes tengan demasiadas palabras. Concentra tus ideas sepáralas por párrafos o guiones y quedará tu correo estructurado de forma legible y con las ideas claras.

  • Incluye 3 coordenadas de oro

Estas coordenadas son de gran utilidad para coordinar la acción del correo. Organizarte está a un paso, tan solo responde a estas preguntas, ¿qué es lo que hay que hacer?, ¿quién lo tiene que hacer?, y ¿cuándo se tiene que hacer?

  • Haz una lectura y reduce al máximo

Relee el correo y asegura de que has puesto lo realmente importante, que no te has dejado nada y que el texto es claro y conciso. Cuando hagas la relectura ten siempre presente la pregunta ¿Realmente es imprescindible esta frase en el correo?

Enviar un correo importante no es tan complicado. Recuerda, que sean correos simples, con las ideas claras y bien estructuradas. Estos correos son un lujo que no todos recibimos, hagamos que nuestros contactos si lo tengan.

 

Nuestro cerebro tiene la necesidad constante de sentir satisfacción con lo que hacemos. Es por ello, que hacemos cosas que no tienen importancia para darle esa sensación a nuestro cerebro de algo bien hecho.

Una lista de tareas es un complemento muy útil si se utiliza adecuadamente. Pero, realmente el problema es que se suelen utilizar mal. El error más común que comentemos con las listas, es que apuntamos cosas fáciles que tachar, solo para sentirnos bien. La satisfacción es como una droga, la necesitamos a todas horas.

Al llenar nuestra lista con cosas sencillas, que se pueden hacer en poco tiempo, fomentamos el que nuestro cerebro sienta satisfacción por cada cosa que terminamos. Este error se comete de forma casi inconsciente, produciendo la necesidad de cierre cognitivo.

¿Por qué no tienen importancia?

El dedicar tiempo a tareas pequeñas, sin preguntarnos si nos llevaran a conseguir nuestras metas, es un gran problema. Estas tareas sin importancia, lo único que hacen es retrasarnos y alejarnos de lo que realmente nos ayudará a conseguir nuestros objetivos.

Esta necesidad de sentir satisfacción, nos genera el hábito de decidir nuestra próxima tarea según lo tachable que sea.

La metodología de productividad personal (GTD), te proporcionará ciertos criterios de decisión objetivos, que harán que decidas con cabeza cual será tu próximo paso. También te dará cierta idea de que cosas no debes hacer. Utiliza este método de forma habitual, entrena tu cerebro para que no reclame un chute de satisfacción.

Esta tarea no será fácil, pero con un poco de perseverancia y esfuerzo lograrás deshacer de tu vida las tareas sin importancia. Será un gran salto tanto profesional como personal y te servirá en muchos ámbitos de tu vida.

La productividad real te espera y seguro que tú la necesitas, esto si el algo que tiene importancia. Esta si es una buena satisfacción para tu cerebro.

 

En todos los ámbitos de nuestra vida se nos demanda ser más productivo. Y cuando hablamos de productividad enseguida la asociamos con, hacer más cosas en el menor tiempo posible. Ya sea en el trabajo, en casa, cuando estamos con amigos etc…. Es tanto el estrés que nos genera esta conducta, que con el tiempo, terminamos por cansarnos y ver todo como si fuera una obligación. Pero, ¿realmente la productividad es eso? Veamos los falsos mitos sobre productividad.

Hacer cosas en el menor tiempo posible. ¡Eso no es productividad!

Estamos muy equivocados, al pensar que la productividad es hacer en el día una inmensa lista de cosas que hacer. La productividad se refiere a los resultados de esas tareas, de conseguir lo que verdaderamente se necesita en el tiempo del que disponemos. El día tiene 24 horas, algo obvio ¿verdad?, entonces, ¿por qué siempre deseas que el día tenga más horas?

Empleamos todo nuestro interés y esfuerzo en ser más productivo. Nos hemos aliado con la tecnología, hemos empleado diferentes sistemas para ver cuál es el que se adapta mejor, hemos acudido a seminarios de productividad o leído infinidad de blogs. Y, ¿has conseguido algo con ello? o sigues corriendo como pollo sin cabeza para llegar a conseguir hacer todo lo que tienes previsto en el día.

Quizás el punto de inflexión, no pase por un sistema de organización, a lo mejor es un tema de claridad.

Que debemos plantearnos

Con que objetivo quiero aumentar mi productividad. Qué resultados busco. Es que si no sabes para que quieres ser más productivo, no vas a poder definir cuál es la forma correcta de dirigir tus esfuerzos para llegar a serlo.

No se trata de hacer más cosas, sino de hacer las cosas necesarias para conseguir los resultados que deseamos. Se trata de elegir en que tareas centrarnos, ya que siempre van a haber más tareas que tiempo disponible.

Deja de obsesionarte con el tiempo. El tiempo no es más que el momento que transcurre mientras haces o dejas de hacer algo. En realidad, el tiempo es la excusa para no hacerte responsable de tus carencias.

Se honesto contigo mismo/a, y una vez consigas claridad en tus metas, entonces estarás preparado/a para encontrar el mejor sistema de productividad que se adapte a tus necesidades.

En definitiva, elegir en cada momento, la acción que mayor contribución generará un provecho a tus esfuerzos. Y de esta forma conseguir los objetivos que te propongas. Eso es Productividad.

Ser una persona perfeccionista, implica que siempre tengamos de dar lo mejor de nosotros mismos para llegar a enorgullecernos con los resultados. Para tenerla debemos sacrificar muchas cosas. ¿Te te merece la pena la perfección?

Nos referimos a la perfección conductual, la referente a las acciones que realizamos. Estas acciones siempre implican más que el intentar hacer las cosas bien, deben  superar las expectativas que la misma persona se marca. El problema es que esta nunca está satisfecha con los resultados y siempre desea más.

Las personas perfeccionistas nunca tienen suficiente. El perfeccionismo siempre implica metas inalcanzable, lo que conlleva una insatisfacción permanente sean cuales sean los logros. Esto produce en las personas un estado constante de estrés, ansiedad, angustia y un sentimiento permanente de fracaso.

Ser perfectos no nos deja avanzar como personas

Las personas que quieren ser perfectas se identifican más con la idea de cómo tiene que ser, que quien en realidad es. Y que ello les llevará a ser más considerados por parte de los demás, ser más estimados, e incluso más queridos.

La perfección no admite que necesites de alguien y muchísimo menos el pedir ayuda. con ella no puedes adaptarte a los cambios, ya que eso implica un fracaso. Tampoco tienes derecho al despiste, ni a tener miedo, no puedes mostrar tus sentimientos, ni te puedes permitirte el lujo de no saber algo. En definitiva jamás puedes mostrarte vulnerable.

El verdadero desafío es aprender a querernos como somos.

Claves para librarnos de la perfección

  • Analiza la situación: Mira las cosas de manera objetiva y lo más realista posible.
  • Realizar DAFO: Toma conciencia de tus defectos y fortalezas. De esta forma lo usarás para potenciar las oportunidades que te brinda cualquier ocasión, restando valor a las amenazas.
  • Trabajarnos nosotros mismos: Cambiar nuestro auto concepto, con comparaciones objetivas sobre nosotros mismos.
  • Autoestima: Valorar nuestras habilidades, recursos y capacidades. Ello nos empujará hacia donde queramos llegar.
  • Confianza: Fuera los pensamientos y emociones negativas. La confianza en nosotros mismo y en los demás es crucial.
  • Gestionar las expectativas: Analizar la realidad de la situación y regular nuestro nivel de exigencia. A veces nuestras expectativas no coinciden con la realidad.
  • Gestionar las emociones: Bajar los niveles de tensión, debemos estar en un estado de equilibrio para poder enfrentarnos con serenidad a cualquier situación.
  • Trabajar la aceptación: Dar el valor que se merece a los que nos rodea.
  • Gestionar el fracaso: Tomar conciencia de que equivocarnos es una oportunidad de experiencia y aprendizaje.
  • Gestionar bien el tiempo: Debemos ser honestos con nuestras capacidades. No ser perfeccionista no significa desatender nuestro trabajo o bajar nuestro rendimiento. Debemos saber gestionar bien nuestro tiempo.

Renuncia a ser perfecto y empieza el trabajo de convertirte en ti mismo.

 

 

Las relaciones son fundamentales en cualquier ámbito de nuestra vida, pero más en el profesional. Crea y amplia tu red de contactos para triunfar.

Crea y amplía tu red de contactos

Las relaciones te ayudan a hacerte un hueco en el mundo, te ayudan avanzar y crecer. No importa lo excepcional que seas, ni que tus estrategias sean las mejores que existan. Si luchas solo frente a un equipo lo más seguro es que pierdas.

Todos necesitamos de alguien. Son muy pocas las empresas creadas por una sola persona, esto se debe a que las personas somos fuentes fundamentales de recursos, información, ideas, oportunidades etc…. Una empresa creada por una sola persona siempre estará limitada a una misma visión, mismos retos, mismas creencias etc….

Así que cambia el yo por el nosotros. Construye un equipo sólido, con diferentes personalidades, gente competente y creativa que te saque de tu zona de confort, se arriesguen y emprendan en cosas nuevas.

¿Cómo construyo mi red de contactos?

Para construir una red de contactos sólida que te ayude a avanzar en tu carrera, es necesario partir de los contactos que ya se posee.

  • Mis aliados: son aquellos a los que puedes pedir opinión, los que están a tu lado en momentos de conflicto, con los que puedes trabajar codo con codo.
  • Los conocidos: Son a los que les puedes pedir un favor laboral no muy importante.

Estos son tus contactos de primer grado.

Entre tus contactos de primer grado habrá personas que ellos conozcan y tú no, estos son tus contactos de segundo grado.

Recuerda que una red de contactos es un grupo de personas y las conexiones que las unen.

¿Qué red de contactos me conviene?

Esta pregunta es muy fácil, relaciónate con personas que son como tú quieres ser. Las personas con las cualidades que tú más admiras y no tienes, son las personas clave para formar equipo.

Al igual que con una relación sentimental, debemos ver:

  • Si nos agrada o no
  • La capacidad de la persona para ayudarte a reforzar tus habilidades o a posicionarte competitivamente, y la tuya para hacer lo mismo hacía ella.
  • Mantener una perspectiva a largo plazo

Las relaciones, si las alimentas, las cultivas y cuidas de ellas, crecerán y te tendrán en consideración. Pero, si las descuidas morirán. La mejor manera de fortalecer una relación es ayudar al otro, y dejar que el otro te ayude.

¿Un líder nace o se hace? Aprende cuales son las bases de un liderazgo de impacto.

Desde que somos pequeños, en todos los grupos en los que estamos, observamos que siempre hay alguien que lleva la voz cantante.

Puede que ese individuo seas tú, seas el que tome la iniciativa, las decisiones, enfrente las dificultades y guíe a las personas.

Ese liderazgo depende mucho de la personalidad de la personas. Pero, desde luego, no es algo innato, si bien es verdad que se desarrolla sobre todo en la infancia.

Desde el colegio ya podemos observar esos comportamientos en niños muy pequeños, niños que salen en defensa de otros, que son capaces de organizar a sus compañeros para los trabajos, que siempre son elegidos delegados de la clase, etc.
Si tú no eras así de pequeño, tranquilo, nunca es tarde para aprender a ser un buen líder.

El liderazgo es una cualidad que se puede ir aprendiendo con el paso del tiempo, depende de tu personalidad y de cómo transmites a los demás. Pero no te quedes ahí, si quieres ser un líder, que sea un GRAN líder; un liderazgo de impacto, que marque a los demás.

Por eso, desde aquí, quiero enseñarte cómo construir los pilares:

Bases de un liderazgo de impacto

  1. Sé un seguidor
    Alguien que no ha seguido nunca a nadie no habrá aprendido de los errores y los acierto. Seguir a los demás te mantiene humilde, leal, te da experiencia y te enseña a ser servicial.
  2.  Inspira una Visión
    Las personas siguen visiones, no personas. Sobre todo al principio, espera a que te conozcan y si encima te siguen por cómo eres muchísimo mejor.
  3. Desarrolla una actitud positiva
    Las personas quieren estar cerca de las personas que las hagan sentir bien. Si tú eres una persona negativa, complicada o conflictiva, las
    personas se alejarán de ti.
  4. Desarrolla el pensamiento crítico
    La diferencia entre una persona crítica y una con pensamiento crítico es que la que cuenta con un pensamiento crítico observa un error o problema, lo comunica y se hace parte de la solución; mientras que una persona crítica ve un error desde fuera, lo critica y se queja.
  5. Desarrolla experticia
    Necesitas convertirte en un experto en tu trabajo, es por ello por lo que las personas vendrán a ti a resolver dudas y pedir consejo.
  6. Reta el proceso
    Debes traer innovación y retos, si te estancas perderás el liderazgo.
  7. Acción
    Es la característica más importante y fundamental que debe tener un buen líder. La lucha, la constancia, el desarrollo de tus habilidades, harán de ti un gran líder y eso alentará a los demás.

Con estas simples pautas estarás en el camino de convertirte en un GRAN líder. Pasa a la acción y guía a los que estén perdidos.
Si crees que puedes, ¡lo harás!

Dicen que las personas insistentes y que van detrás de algo sin descanso al final lo logran, pero ¿realmente la persistencia basta para alcanzar el éxito?

Pero confiar en que con la persistencia lograrás todos tus propósitos es un gran error. De hecho, hay
situaciones donde no es aconsejable usarla.

 

Partamos del punto de que eres una persona persistente…
Para lograr nuestros objetivos debemos seguir una serie de actividades y rutinas, las cuales nos harán llegar hasta nuestros objetivos.
A este conjunto de actividades, rutinas, métodos lo llamaremos persistencia efectiva…

Pasos de la persistencia efectiva

  • Definir claramente el objetivo que queremos alcanzar: una meta específica, medible, orientada a la acción y con una fecha tope para lograrla.
  • La ejecución: En este paso es donde la persistencia es importante, es la fase en la que se actúa para lograr lo que queremos. Es el tiempo real que le dedicamos a acercarnos a nuestro objetivo. La persistencia es lo que te mantiene en esta fase de ejecución hasta que logres lo que deseas.
  • Medición de resultados: En este paso, verás si estas cumpliendo los pasos para llegar a ese objetivo.
  • Analiza tus resultados: Con los datos obtenidos de la medición, analiza tu situación y mira si estas siguiendo el camino correcto para conseguir lo que deseas.

Lograr tus sueños está al alcance de tu mano, haz todo lo posible para lograrlos. Somos más felices cuando realmente tenemos lo que queremos y más si lo hemos logrado con un gran esfuerzo.

Tus sueños están solo a 4 pasos… ¡Cógelos!