¿Estás en un buen momento y comienzas a plantearte cómo crecer dentro de tu compañía? ¿Las cosas no marchan muy bien y existe cierto miedo al despido? ¿Simplemente quieres saber cómo mejorar como profesional?

En cualquiera de los casos, este artículo lo escribo pensando en ti, en que te pueda servir de ayuda o de inspiración para superarte, para avanzar y para acercarte poco a poco a tus objetivos.

Para ello he elaborado esta lista en la que recopilo algunas fórmulas, quizás las más importantes y principales, para crecer en tu empresa:

Crear una reputación sólida

Si hasta el momento no te habías planteado trabajar tu reputación, ¡ha llegado la hora! Esto no es algo que se consiga de la noche a la mañana, pero sí es importante que lo tengas en cuenta y empieces a trabajar en ello.

Trabaja en la construcción de una buena relación con tus superiores

No se trata de decir sí a todo, sino de apostar por una relación basada en la comunicación y la confianza.

Sé coherente: haz lo que dices que vas a hacer

No hay nada que pueda empeorar más tu imagen en el trabajo que decir que vas a hacer algo y luego no lo hagas.

Es importante que adquieras un compromiso contigo mismo con el que cumplas con todo aquello con lo que dices que vas a cumplir.

Practica la previsión

Ve siempre un paso por delante… Como bien dice el refrán, «vale más prevenir que curar».

Sé previsor y ten en cuenta cuáles son las posibilidades de cada acción o decisión que tomas y trata de tener siempre un plan B.

Ello hará que la visión que los demás tienen de ti sea la de un profesional eficiente y comprometido.

Deshazte del miedo a los cambios

Sé flexible y muestra una actitud positiva ante los cambios. Plantéatelos como retos en lugar de amenazas. Te aseguro que esto te ayudará a crecer como profesional, a mejorar tus habilidades y también la visión que tus compañeros y superiores tienen de ti.

Como te he comentado en otras ocasiones, el ascenso no vendrá solo y debes tener en cuenta que tus superiores valorarán todo lo que haces, incluyendo los pequeños detalles.  
Lo que está claro es que todo irá mejor si estás preparado y haces todo lo que está en tu mano para demostrar profesionalidad y compromiso.

¡Gracias por leerme! 

Es muy frecuente que un colaborador o miembro de tu equipo se acerque para hacerte saber el problema que tiene. Y una vez que te lo ha contado, espera a que se lo resuelvas.

Si te ha pasado o te pasa con frecuencia, probablemente es porque en otras ocasiones ya le has dado la solución y espera que lo hagas de nuevo.

Cuando se trata de un caso puntual no es un problema. Pero cuando la situación se repite, tú comienzas a plantearte, tras facilitarle la solución, por qué parte de tu equipo no es capaz de pensar por sí mismos…
Un buen día, se repite el patrón, pero esta vez, en lugar de ofrecer la solución, le pides que la busque. La otra persona, difícilmente entenderá cómo has podido pasar de un extremo a otro…

Ni blanco, ni negro. La clave está en el equilibrio. La gama de grises es inmensa y solo tienes que buscar el matiz adecuado… Te aseguro que no es tan complicado, solo es cuestión de tener las ideas muy claras y práctica, claro.

Cómo ayudar a resolver problemas a otras personas

Para empezar, debes valorar el problema. No todos los problemas son graves y conviene que sepas discernir aquellos en los que debes actuar y en lo que no es necesario.

La técnica de devolver la pregunta

Pongámos en situación. Estás frente a tu ordenador, se acerca un miembro de tu equipo y te dice: «ha ocurrido esto (…), ¿qué hago

Olvida, al menos en esta situación, eso de que es de mala educación responder a una pregunta con otra y… efectivamente, responde a su pregunta con otra pregunta. Aquí tienes algunos ejemplos:

  • ¿Qué opinas tú? 
  • ¿Cuáles son las opciones que hay? 
  • Bajo tu opinión, ¿qué decisión crees que debemos tomar? 
  • En caso de que eso no funcionara, ¿qué otra cosa se podría hacer? 
  • ¿Cuáles podrían ser las consecuencias?
  • ¿Hay algo que te frene a la hora de tomar la decisión? 
  • Finalmente, ¿qué decides hacer? 

No se trata de echar balones fuera, sino de ayudar a la otra persona a tener que analizar toda la situación, invitarla a involucrarse y comprometerse en el proceso.

Es probable que te encuentres frente a alguien con quien resulta complicado o no se muestra demasiado colaborativo en esta situación. Ármate de paciencia y sigue en la misma línea…
En un caso así, podrías darle algo más de tiempo asegurándole que vas a pensar  en ello, pero mientras tanto, que piense en opciones y en cuanto las tenga claras, te las haga saber para debatirlas.

De esta forma, gana la otra persona, ya que aprenderá a hacer frente a los problemas y estará más capacitado para desenvolverse en su labor. Y, desde luego, ganas tú; ganas tiempo y ganas teniendo un colaborador más preparado.

Si algo me ha enseñado la experiencia de estos años trabajando con muchísimos profesionales es que el éxito no es algo con lo que se nace, es algo que se gana… Y hoy quiero, en este post hablar de los principales errores que te alejan del éxito.

 

Errores que te alejan del éxito

Obsesionarte con una idea

No lo pongo en el primer puesto en vano. Y es que Obsesionarte con una idea, un pensamiento, un comentario… Puede llevarte direct@ a la perdición.

Querer tener razón (a toda costa)

Frecuente en perfiles con mucho ego… Esa insufrible necesidad acaba aislando y haciendo sufrir a quien la padece.

Frecuentemente compruebo cómo esa necesidad de tener la razón, lleva a las personas a no conseguir lo que se proponen.

No perdonar

En la casiones se ve el perdón como algo negativo. Sin embargo es justo lo contrario, perdonar es liberador, ayuda a romper definitivamente con eso que te ha hecho daño. Y una vez que lo haces… Te permite avanzar…

Buscar culpables cuando no alcanzas tus metas

Un error muy común. Pero si lo analizas te darás cuenta de que echar balones fuera lo único que te permite es perder el control de tu vida.

El perfeccionisno

En parte, esto puede ser una virtud, pero en otra gran parte es un defecto

Si la búsqueda de la perfección te está limitando y te pide avanzar… Quítate esa etiqueta.

Enfócalo a hacer mejor las cosas y no a hacerlas perfectas.

Estos son algunos de los errores más comunes que he encontrado entre las personas con las que he trabajado… Errores que, cuando eres consciente de ellos y de sus consecuencias, si los trabajos, se pueden corregir… De hecho, si te sientes identificad@ y quieres resolver algunos de estos problemas que te alejan del éxito, te invito a estar atent@ al blog, porque pronto escribiré pautas y otras formas de resolverlos. Hasta entonces, te envío un abrazo enorme.

¿Cuántas veces a pasado por tu mente, incluso por tu lista de propósitos, organizar mejor tu tiempo para vivir con más tranquilidad? Estoy totalmente seguro que más de una vez… Mi pregunta es, ¿además de proponértelo, has buscado una solución?
Déjame decirte que buscar esa solución es muy importante e incidirá directamente en tu calidad de vida.

Administrar y optimizar el tiempo es fundamental para realizar la gran cantidad de tareas que debemos hacer cada día sin sacrificar nuestra vida personal. A continuación te facilito las claves para administrar bien tu tiempo:

Organízate con cuadrantes para optimizar tu tiempo y gana calidad de vida

Importante y urgente

Añade en este cuadrante todas las tareas y actividades que debes realizar de manera inmediata.

Es muy frecuente que aplacemos algunos asuntos hasta convertirlos en algo muy urgente e incluso llevándolos a límites peligrosos, que generan crisis o un grado de estrés muy elevado.

Este cuadrante sirve precisamente para evitar esas situaciones complicadas. Pero has de tener en cuenta que no debe estar demasiado lleno de tareas este cuadrante, porque si lo saturas, acabará por dominando tu tiempo y no te permitirá margen para atender otros asuntos.

Importante y no urgente

Este es un cuadrante de planificación a largo plazo. El objetivo de este cuadrante es que te anticipes a los acontecimientos y problemas, de manera que tengas margen para organizarte y ejecutar las tareas con tiempo.

Si logras organizar este cuadrante de la manera adecuada y actuar, lograrás un punto fundamental para evitar estrés, que es la previsión y la preparación ante lo que sabemos que va a ocurrir.

Urgente y no importante

Ojo, uno de los grandes problemas a la hora de organizar nuestro tiempo es que la mayor parte del mismo lo pasamos resolviendo asuntos de este cuadrante porque los confundimos con el primero.

Se trata de tareas que, por lo general, contribuyen a la satisfacción de los demás, como pueden ser atender llamadas, reuniones improductivas o innecesarias, responder a correos electrónicos, etc.

Procura tener un buen conocimiento y control de lo que va y ocurre en este cuadrante y tendrás una buena parte del camino recorrido.

No urgente y no importante

Aquí tenemos el cuadrante o listados de tareas y actividades a las que acudimos para huir del estrés, del agobio, de la saturación…

Es importante que sepas que no nos aporta gran cosa y que, invertirle horas a estas tareas solo nos hará perder un tiempo valioso en cosas innecesarias, al menos en este momento.

 

Deseo que este artículo, con las claves para redistribuir y organizar tus tareas de manera eficaz y efectiva, basado en las técnias que nos ofrece el best seller «Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva», de Stephen Coveyte, te ayuden a organizarte mejor y mejorar tu calidad de vida. 
Si te animas a ponerlo en práctica, te invito a contarnos tu experiencia, lo que te ha funcionado y lo que no, en los comentarios. Así podremos aprender un poquito más todos.
Hasta el próximo artículo. Te envío un gran abrazo.

Dice la RAE que ser asertivo «expresar tu opinión de manera firme». Yo más bien lo definiría como la capacidad de expresar nuestras ideas, opiniones y sentimientos con firmeza, claridad y respeto.

Y, definitivamente, conseguirlo, no siempre es tarea sencilla. Pero, siendo realistas, la asertividad es la clave de la comunicación; es por ello que la necesitamos presente en nuestra vida de manera constante.

¿Cómo tener más asertividad?

Una de las principales causas que hacen que no seamos asertivos es la falta de autoestima.

Cuando nuestra autoestima es baja, tendemos a no tenernos en cuenta a nosotros mismos, a hacer a un lado el protagonismo e incluso a rebajarnos.
Además todos los problemas que ellos conlleva, hay que sumarle que, si no nos valoramos nosotros mismos, difícilmente los demás nos van a tener en consideración.

También la timidez nos lleva a la falta de asertividad, llevándonos a un segundo plano e incluso a la impasividad.

Pero vayamos, mejor, a las soluciones, ¿cómo podemos ser más asertivos?

Los demás no son adivinos

Cuando nuestro grado de asertividad no es alto, tendemos a pensar que los demás no son atentos… No tiene por qué ser así, es importante comunicar lo que queremos, lo que pensamos; de lo contrario, es muy complicado que lo sepan.

Poniendo freno a los pensamientos negativos

La baja autoestima y falta de asertividad suelen dar pie a pensamientos negativos… En estos casos, lo importante es no dejarnos arrastrar por esos pensamientos negativos.

No tienes por qué ceder siempre

En todas las relaciones, sean del tipo que sean, a veces habrá que ceder y a veces no.

Trabajando la asertividad, poco a poco, comenzarás a identificar las situaciones en las que sí y las situaciones en las que no tienes por qué ceder.

Las soluciones deben ser razonables

Si hacemos un esquema de la asertividad, probablemente quedaría así:

situación – sentimientos – consecuencias – solución

Si ponemos un ejemplo más práctico, en una situación de trabajo en equipo podría suceder algo así: Luis tiene que entregar un informe de un cliente a Marta para que ésta lo traduzca al inglés y así poder entregarlo a tiempo a su superior. Luis entrega su informe tarde (situación), lo que provoca en marta ansiedad (sentimientos) y Marta entrega tarde su parte del trabajo (consecuencia). Por favor, no entregues tarde el trabajo (solución).

Bien, pues el planteamiento asertivo sigue esta línea.

Gracias por estar ahí y por leerme. Te agradecería que me comentes tu opinión o experiencia, de esa manera me ayudas a comprender si mi mensaje llega con suficiente claridad. Un abrazo.

 

Son pocos los emprendedores que alcanzan el éxito por casualidad. Llegar a que tu empresa prospere requiere de mucho esfuerzo y dedicación. Sentarte a mirar si le va bien a tu empresa, no es algo que debas hacer. Un negocio levantado con tus propias manos, te dará una satisfacción inimaginable. El camino será arduo y costoso, e irás aprendiendo de tus errores, pero puede que esto te ayude. Estos algunos hábitos de emprendedores con éxito que puedes adoptar para levantar tu imperio.

Hábitos de emprendedores con éxito

Si eres emprendedor o si quieres serlo, recuerda que una mentalidad orientada al éxito es tan importante como el éxito en sí mismo. Esperar a que las cosas sucedan no es una característica de una persona emprendedora. Los siguientes hábitos son los que te ayudarán, como a tantos otros a hacer que tu negocio prospere.

Toma decisiones que no te desvíen de tu objetivo

Trabajar por tu cuenta tiene muchas ventajas, pero también inconvenientes. El ser más autónomo es una de esas grandes ventajas, y debido a esto, el impacto de las decisiones que tomes, será mayor. Por lo tanto es fundamental que evites distracciones, disminuye periódicamente la cantidad de tareas que realizas al día, eso te dará tiempo para enfocar la estrategia de tu empresa.

Por ejemplo el creador de Facebook, Mark Zuckerberg es un gran seguidor de esta teoría. Siempre va a trabajar, vestido de la misma forma, eso le hace ahorrar más uno 5 minutos que es lo que tardaría en elegir la ropa.

Haz algunos cambios en tu rutina, como dejar la ropa preparada la noche anterior o lista la comida del día siguiente. Te ahorrarás muchos minutos, que podrás dedicar en mejorar los procesos de tu empresa.

La técnica no importa tanto como la actividad

Esta afirmación es un gran consejo para quienes desean emprender. ¿De que te sirve tener muchos conocimientos sobre algo si nunca lo pones en Práctica?

Pon aprueba tus ideas, experimenta con tus productos o servicios. Al fin y al cabo, alguien que lo sepa todo, llegará a logar algo sin hacer nada.

El cliente es la prioridad

Es evidente, que la trayectoria de un emprendedor tiene altibajos, sobre todo al principio, cuando todo negocio puede traer más perdidas que ganancias, si n ose aplican las técnicas correctamente. Para afrontar estas pérdidas muchos empresarios recortan sus gastos, y cambian la estrategia. Mi consejo es que priorices siempre al cliente. No hagas cambios que comprometan  los  productos o servicios que les ofreces. Puede que esas técnicas funcionan al principio pero, lo barato siempre sale caro.

El “no”, no debe estar en tu vocabulario

La mayoría de las acciones que llevas en tu vida cotidiana, tiene un 50% de probabilidades. O las consigues, o no. Cuando tienes una empresa la situación cambia, el no empieza a hacerse patente a cada sitio que vas. Por lo tanto tu visión hacia el “no” debe cambiar. Tomate esta palabra que tanto daño te hace y transfórmala en oportunidad. La gran oportunidad de mejorar con cada “no” que te digan.

Para producir primero tienes que ordenar

Hay gran cantidad de técnicas para aumentar la productividad en el trabajo, y una de las más conocidas es la técnica pomodoro. Esta consiste en dividir el día en Bloques de 25 minutos. Con pequeños intervalos de descanso entre cada uno de ellos. Algo que te ayudará a mantener la energía y la concentración, y si te sobra tiempo, dedicarlo a lo que realmente te apetezca. Además, esta técnica es perfecta para planificar tus días.

El saber no ocupa lugar

¿Sabías que hay grandes empresario como Bill Gates u Oprah Winfrey, leen una gran cantidad de libros al año?

Eso es porque creen que la lectura les ayudará a aplicar nuevas técnicas en sus negocios. Leer, textos sobre todo relacionados con tu mercado te ayudará a entender la necesidades de tus cliente y a aplicar nuevas técnicas que nunca creíste que funcionaran.

Con estos hábitos de emprendedores con éxito, se abren un sinfín de puertas que te ayudarán  a enfocar tu negocio de la mejor de las formas. Será un camino difícil, pero te aseguro que el más satisfactorio.

 

El ritmo de vida del mercado laboral obliga a los trabajadores a reciclarse y aprender continuamente, no solo para conseguir un empleo, sino para conservarlo. Y es que son muchos los factores que hacen a las empresas decantarse por unos candidatos o por otros, sus conocimientos, experiencia, habilidades y por supuesto sus valores. Todos estos factores se pueden adquirir, quizás los que más cuestes son los valores, ya que interfieren con la forma de ser del individuo. Son muchas las capacidades necesarias que se deben desarrollar y trabajar. Pero estos, son los valores que te harán funcionar en el trabajo.

Valores que te harán funcionar en el trabajo

Capacidad resolutiva

Es la cualidad que más ansia encontrar un jefe en sus empleados. Debes ser capaz de dar propuestas para solucionar un problema concreto. E incluso ser capaz de gestionar el conflicto hasta solucionarlo. Recuerda que una persona resolutiva que descargue de trabajo a sus superiores es un tesoro.

Aprender a recibir las críticas

En el entorno laboral vas a estar sometido a muchas críticas. La diferencia estará en como afrontes esas críticas. El trabajo es un aprendizaje continuo y las críticas son una gran fuente de información para mejorar tu trabajo. Escúchalas, reflexiónalas e intenta buscarles solución. Es la mejor forma  de aprender. Puede que en ciertas ocasiones no compartas esa opinión, y no te quede otra opción que resignarte. Piensa que si te pones a la defensiva no solo perderás la oportunidad de aprender, sino que generaras una situación innecesaria.

Capacidad de adaptación

El mercado laboral cambia a un ritmo vertiginoso, y debes actualizarte constantemente. Cada día aparecen nuevas tecnologías, más herramientas, cambios legislativos, y una persona informada, con conocimientos y capaz de enfrentarse a estos nuevos retos es de gran valor para una empresa. Este es uno de los valores que te harán funcionar en el trabajo de una manera eficaz.

Estar motivado/a y con confianza

Para alcanzar las metas de la empresa es necesario personas motivadas y con confianza en sí mismas. Ya que si crees en lo que haces, en tus capacidades y habilidades te será más sencillo esforzarte día a día por conseguir tus metas y las de la empresa.

Capacidad de organización

Saber gestionar el tiempo es fundamental para cumplir con las tareas asignadas. Debes saber discernir entre que es urgente, prioritario o importante. Esto, solo se consigue con planificación, disciplina y constancia.

Fomentar tus valores éticos

Hay algunos puestos de trabajo que se convierten en auténticas junglas, algo que lleva a descuidar los principios morales más básicos. En muchas ocasiones los trabajadores llegan a olvidar que trabajan para la misma empresa y compiten entre ellos, llegando a generar muchos problemas a la empresa. No pierdas nunca de vista tus valores, son los que te llevaran a lo más alto.

Capacidad para trabajar en equipo

Prácticamente todos los trabajos requieren de la colaboración entre compañeros y desempeñar tareas en grupo. La capacidad de trabajar en equipo es un requisito cada vez más importante para poder optar a puestos de trabajo.

Capacidad de comunicación

Es una capacidad que se suele subestimar. Pero esta habilidad es muy necesaria para relacionarte y mantener una comunicación fluida. Tanto con tus compañeros como con tus jefes y ayudantes. Un empleado con la capacidad de expresar sus ideas de manera correcta y haciendolas entender a los demás, es muy necesario.

Seguro que muchos de estos valores ya los tienes y otros tendrás que trabajarlos un poco más. Pero, te aseguro que te serán de gran ayuda para funcionar mucho mejor en el trabajo.

¿Sabes cuál es la pregunta que más se hace en una entrevista de trabajo? No es ¿qué estudios tienes usted?, ni tampoco ¿Qué es lo que te motiva para elegir esta profesión? Realmente la pregunta que más hacen los entrevistadores de casi cualquier empresa es, ¿Sabe usted trabajar en equipo? Esta cuestión, replantea que es lo que más tienen en cuenta las empresas para contratar a un trabajador. Por ello, hoy vamos a hablar de cuáles son las habilidades que necesitas para trabajar en equipo.

El trabajo en equipo, además de dar valor al trabajo y crear un buen ambiente de trabajo. Hace que lo empleados se sientan más motivados a la hora de afrontar nuevos retos en la empresa.

Por eso, para muchos empresarios, trabajar en equipo se ha vuelto una característica fundamental en los candidatos que opten a cubrir los puestos de su empresa. Y lo cierto es que trabajar en equipo requiere de ciertas habilidades que muchas personas no tienen. Y tú, ¿tienes las habilidades necesarias para trabajar en equipo?

Habilidades que necesitas para trabajar en equipo

Las habilidades que se necesitan para trabajar en equipo se pueden diferenciar en tres grupos:

Habilidades sociales: Estas son las que te ayudarán a relacionarte con las personas. A respetar sus interés, elecciones y opiniones a la vez que le exponemos las nuestras.

Habilidades profesionales: Son esenciales en cualquier trabajo, tanto tu formación, cómo tu experiencia te han dotado de ciertas habilidades que hay que potenciar.

Habilidades personales: Fundamentales tanto en nuestra vida cotidiana, como en el trabajo la capacidad de resolver problemas, la empatía, la sinceridad, saber escuchar etc. Son algunas de las habilidades más importantes del ser humano en cualquier ámbito de su vida. Son aquellas que nos definen como persona.

Habilidades imprescindibles para el trabajo en equipo

Capacidad de análisis y auto crítica

Estas sin duda son las habilidades principales que todo trabajador que trabaje en equipo debe tener. Estas capacidades hacen que las ideas se analicen al máximo, se critiquen y mejoren. Recuerda que las criticas deben ser contractivas e intenta siempre que critiques algo buscar una opción alternativa. Haz con las ideas que tú mismo expongas. Debes ser capaz de criticar tus propias ideas, eso hará que puedas mejorarlas.

La empatía

Es muy importante cuando se trabaja con otras personas, saber ponerte en el lugar de la otra persona. En un trabajo en equipo mirar por uno mismo no sirve de nada, así que debemos conocer y saber comunicarnos con nuestros compañero. Esta cualidad, es impórtate trabajarla, te servirá tanto en tu trabajo como en otros aspectos de tu vida.

El liderazgo

Tener las características de un líder es necesario en todo trabajo en equipo. Saber tomar decisiones, y guiar a nuestro equipo es fundamental. Intenta no ser autoritario ni imponer tus ideas, eso no es ser un líder, un líder soluciona problemas no los crea, ayuda y facilita el trabajo y además aporta conocimientos a los demás.

Saber escuchar

Es imprescindible en un trabajo en equipo saber escuchar a los demás. Debes ser capaz de reflexionar, y entender lo que otra persona está trasmitiendo. Pues es con las ideas de los demás como tu mente pensará en alternativas, mejoras y proponer ideas dispares que también puedan resultar. Escuchándolas experiencias de los demás será como logremos nuevas habilidades.

Saber comunicarte

Que otra persona entienda lo que le estas queriendo trasmitir es fundamental en el trabajo en equipo. Desarrollar bien esta habilidad evitará malos entendidos entre compañeros. Además una buena comunicación hará que puedas hacer comprender a los demás, tus ideas y hacer debatir a los demás las suyas. Una cualidad fundamental para muchas empresas.

Respetar a los demás

El respeto hacia cualquier persona es fundamental. Da igual que sea nuestro jefe, compañero, un cliente o un trabajador externo. El respeto es la base de un buen ambiente de trabajo. Debes ser capaz de respetar opiniones, creencias o formas de ser. Son las diferencia de los demás las que nos harán descubrir cosas nuevas,  aprender a pensar diferente y a mejorar cada día como persona.

Ser sincero

Es necesario que en un grupo de trabajo haya sinceridad. Ocultar cosas o la falta de verdad, repercutirá muy negativamente en el trabajo, tanto en el de los demás como en el tuyo. En este ámbito las mentiras tienen las patas muy cortas. No tengas miedo de asumir los errores, tus compañeros te ayudarán a solucionar los imprevistos que se presenten para que el trabajo salga lo mejor posible.

Estas son las habilidades que necesitas para trabajar en equipo. Trabajando en ellas no se te escapará ningún trabajo. Y podrás contestar sin miedo a la pregunta: ¿Sabe usted trabajar en equipo?

 

 

¿Sabes cuál es tu mayor deseo? Esta es una pregunta, que muchas personas no saben contestar. Cada persona es un mundo y desea cosas diferentes, unos desean hijos, otro dinero, otros trabajar en algo que les llene etc…. Pero hay algo en lo que coinciden muchas personas cuando le preguntas, ¿Cuál es su mayor deseo? A lo que responden, ser feliz. Este deseo es un gran deseo, un deseo del corazón y solo llegarás a él mediante las acciones cotidianas.

La importancia de las acciones cotidianas

Los deseos se pueden clasificar en 3 tipos:

  • Pequeños deseos
  • Deseos cotidianos
  • Y grandes deseos

Estos últimos, son aquellos que pide tu corazón. Los reconocerás porque más allá de ellos no hay otros. Estos pueden ser: Felicidad, amor, paz…

Por ejemplo:

Tu deseo es ser millonario. Y yo te pregunto – ¿para qué? Una de tus respuestas puede que sea- Para dejar de trabajar y pasar más tiempo viajando y con mi familia. Y te vuelvo a preguntar – ¿Para qué? Me dirás para ser feliz. Si te vuelvo a preguntar ¿Para qué?, puede que me vuelvas a responder, para ser feliz.

No hay una respuesta más allá. Ser feliz es uno de los más grandes deseos. La cuestión es cómo llegar a ellos.

Para cada persona, la felicidad significa algo distinto. Para algunos la felicidad es, disfrutar con su familia, para otros trabajar en lo que más les apasiona y para otros, sentirse realizados….

Pues aquí, es donde cobran importancia los pequeños deseos. Tener una familia, desarrollarme profesionalmente, ser voluntario en África. En la medida que realicemos nuestros pequeños deseos nos acercaremos a los grandes.

La cuestión es saber colmar los pequeños deseos y a ellos se llegar a partir de los deseos cotidianos.

Si quieres tener una familia para ser feliz, debes trabajar día a día para que se convierta en realidad. Buscar pareja o cuidar la que ya tienes, invertir tiempo de calidad con tus hijos, aprovechar todos los momentos con ellos. Construye una familia.

Con pequeñas acciones cotidianas cumplirás esos deseos y con ellos cumplirás los pequeños deseos. Y cuando ya consigas estos, tus grandes deseos vendrán de la mano.

Ve siempre a por tus grandes deseos

Se dice que el que verdaderamente fracasa es porque no lo intenta.

Puede que tengas miedo a fracasar, a sufrir o a equivocarte. Nadie te asegura que tus deseos se cumplirán. Lo que sí es seguro, es que no hacer nada, no te llevará a ellos.

Tendrás que pasar por un camino de aprendizaje para poder llevar a cabo acciones que te acerquen a cumplir tus sueños. Puede que algunas conlleven riesgos. Entonces pregúntate ¿Vale la pena? Si te vale la pena, ese es el camino hacia tu gran deseo.

Esta es la fuerza de las acciones cotidianas, son necesarias para que llegues a cumplir tus grandes deseos.

A medida que una empresa va creciendo, se requieren nuevas manos que ayuden a mantener y aumentar los beneficios de la misma. Y, esto, es imposible sin un empleado de gran valor. Da la sensación de que los empresarios españoles, no dan prioridad a la contribución que sus trabajadores aportan al éxito de la empresa. Una cuestión a replantearse, ya que los trabajadores que destacan contribuyen muchísimos más a la empresa que su costo.

Es por ello que muchos empresarios están dispuestos a pagar bastante dinero por los trabajadores adecuados.  La cuestión es cómo reconocer a estos trabajadores de élite.

Para encontrar al trabajador adecuado debes saber que, aparte de la cualificación que tienen (esta es muy necesaria para diversos puestos y especialidades). También deben de tener una serie de rasgos aplicables a cualquier empleo. Y son estos rasgos los que deben buscar.

Estos son los hábitos que muestran que un empleado es de gran valor

Características de un empleado de gran valor

  • No esperan a que se les pida algo actúan según su criterio.
  • Van directamente a la raíz de los problemas para arrancarlos.
  • Liberan la presión en la empresa no la crean.
  • Planean su trabajo al detalle y siguen ese plan.
  • Se forman en nuevos temas constantemente.
  • Por lo general dan más confianza y sabiduría que sus propios jefes.
  • Están preparados para cualquier imprevisto.
  • Comunican de forma proactiva y efectiva.
  • Aprenden y enseñan lo aprendido a otros.
  • Crean un círculo de influencias.
  • Saben cuándo deben ser líderes y cuando deben ser seguidores.
  • Luchan por lo que es correcto.
  • Se comprometen con los objetivos de la empresa.
  • Hacen del lugar de trabajo, un lugar para trabajar.
  • Incluyen en su planning de trabajo para aprender dentro de la empresa.
  • Motivan tanto a sus compañeros como a sus superiores.
  • Fomentan el espíritu de la empresa.
  • Hace que otros compartan sus éxitos.
  • Estimulan con energía y creatividad.
  • Descargan tensiones.
  • Mantienen el lugar de trabajo estable y en un ambiente cómodo.
  • Son capaces de resolver problemas.
  • No discuten las ordenes, aunque proponen alternativas.
  • Convierten a los trabajadores problemáticos en trabajadores efectivos.
  • Resuelven conflictos.
  • Hacen que todo parezca fácil, sobre todo cuando no lo es.
  • Se enfrentan a los obstáculos como si fueran oportunidades.
  • Amplían la red de influencia de todos.
  • Atraen a otros empleados valiosos.
  • Encarnan los valores fundamentales de la compañía.

Estos son algunos de los hábitos que demuestra un empleado de gran valor. Este perfil de empleado es lo que los empresarios deben buscar. Con ellos no solo crecerán sus empresas, propasarán las expectativas que tienen marcadas. Con un empleado de gran valor conseguirán alcanzar cualquier meta.