A medida que una empresa va creciendo, se requieren nuevas manos que ayuden a mantener y aumentar los beneficios de la misma. Y, esto, es imposible sin un empleado de gran valor. Da la sensación de que los empresarios españoles, no dan prioridad a la contribución que sus trabajadores aportan al éxito de la empresa. Una cuestión a replantearse, ya que los trabajadores que destacan contribuyen muchísimos más a la empresa que su costo.

Es por ello que muchos empresarios están dispuestos a pagar bastante dinero por los trabajadores adecuados.  La cuestión es cómo reconocer a estos trabajadores de élite.

Para encontrar al trabajador adecuado debes saber que, aparte de la cualificación que tienen (esta es muy necesaria para diversos puestos y especialidades). También deben de tener una serie de rasgos aplicables a cualquier empleo. Y son estos rasgos los que deben buscar.

Estos son los hábitos que muestran que un empleado es de gran valor

Características de un empleado de gran valor

  • No esperan a que se les pida algo actúan según su criterio.
  • Van directamente a la raíz de los problemas para arrancarlos.
  • Liberan la presión en la empresa no la crean.
  • Planean su trabajo al detalle y siguen ese plan.
  • Se forman en nuevos temas constantemente.
  • Por lo general dan más confianza y sabiduría que sus propios jefes.
  • Están preparados para cualquier imprevisto.
  • Comunican de forma proactiva y efectiva.
  • Aprenden y enseñan lo aprendido a otros.
  • Crean un círculo de influencias.
  • Saben cuándo deben ser líderes y cuando deben ser seguidores.
  • Luchan por lo que es correcto.
  • Se comprometen con los objetivos de la empresa.
  • Hacen del lugar de trabajo, un lugar para trabajar.
  • Incluyen en su planning de trabajo para aprender dentro de la empresa.
  • Motivan tanto a sus compañeros como a sus superiores.
  • Fomentan el espíritu de la empresa.
  • Hace que otros compartan sus éxitos.
  • Estimulan con energía y creatividad.
  • Descargan tensiones.
  • Mantienen el lugar de trabajo estable y en un ambiente cómodo.
  • Son capaces de resolver problemas.
  • No discuten las ordenes, aunque proponen alternativas.
  • Convierten a los trabajadores problemáticos en trabajadores efectivos.
  • Resuelven conflictos.
  • Hacen que todo parezca fácil, sobre todo cuando no lo es.
  • Se enfrentan a los obstáculos como si fueran oportunidades.
  • Amplían la red de influencia de todos.
  • Atraen a otros empleados valiosos.
  • Encarnan los valores fundamentales de la compañía.

Estos son algunos de los hábitos que demuestra un empleado de gran valor. Este perfil de empleado es lo que los empresarios deben buscar. Con ellos no solo crecerán sus empresas, propasarán las expectativas que tienen marcadas. Con un empleado de gran valor conseguirán alcanzar cualquier meta.

 

 

 

¿Tienes la sensación de que cuando llegas a trabajar, te duele el estómago, sientes estrés y crees que será imposible acabar el día? Si esto te ocurre puede que padezcas Burnout laboral. Este es un gran problema, entre los profesionales y por ello debes tomar precauciones para conocerlo y prevenirlo.

¿Qué es el Burnout laboral?

El Burnout laboral se puede definir como una patología producida por la acumulación de estrés. Este síndrome es recurrente en profesionales que se implican enormemente en su trabajo o dedican muchas horas al mismo. Si sientes que tu trabajo te está devorando, es hora de actuar.

Lo que si debes saber es que no estás sol@, muchas personas han pasado, están pasando y pasarán por lo mismo que tu sientes ahora. Por ejemplo, uno de los sectores donde más se sufre Burnout laboral suele ser el sanitario. Debido a la gran responsabilidad que asumen sobre sus pacientes.  Además de otros profesionales, cómo psicólogos, docentes, trabajadores sociales etc….

Y este síndrome no solo se limita a profesionales que trabajan directamente cara al público. Los informáticos o especialistas en marketing también suelen sufrirlo debido a los cambios rápidos que sufre su sector. Y el tener que estarse actualizando constantemente puede causar un gran estrés.

Causas del Burnout

Estas pueden ser:

Personales

Estas son las que se dan en tu día a día. En casa, con tu familia, tus amigos. Pueden ser por ejemplo, alguna enfermedad tuya o de algún familiar, el cuidado de tus hijos, la falta de tiempo de estar con tus seres queridos, problemas económicos etc…

Normalmente suele pasar que estas entren en conflicto con tu trabajo.

Socioculturales

Una de las causas más frecuentes, suelen ser la exigencia de la sociedad hacia ciertos profesionales, esta es muy común en médicos o profesores. Por el hecho de que se espera que el profesional sea perfecto y no cometa errores. El estar siempre en constante vigilancia y sometido a juicios externos puede generar un gran estrés.

Profesionales

Estas se dan a causa de la mala gestión de la empresa y son las que desencadenan este síndrome.

Algunos de estos factores son, la carga laboral, tareas que te sobrepasan, la mala comunicación, la actualización constante que requiere tu trabajo etc….

Cómo evitar el síndrome de Burnout

Es cierto que no todo está en tu mano para poder evitar algunas de las causas que hemos visto. Sobre las que si puedes actuar y tomar medidas, es sobre las personales.

La meditación

Es una gran aliada para evitar que el trabajo te produzca un estrés innecesario. La necesidad que tiene tu cerebro de sentimientos y emociones positivas la puede proporcionar la práctica del yoga y la meditación.

El deporte

Otro de tus grandes aliados para descargar la mala energía que produce la carga de trabajo. Dedica tiempo a practicar algún deporte que te guste, ganarás tanto personal como profesionalmente.

Da al trabajo la importancia justa

Es verdad que el trabajo es una parte importante de la vida de cualquier persona, pero muchas veces, no es ni de lejos tan importante, como, por ejemplo, la salud o mantener buenas relaciones con tu pareja, amigos o familiares.

Todo, es una armonía si no te sientes bien contigo mismo no podrás rendir en el trabajo. Estos consejos te ayudarán a mejorar tu calidad de vida y evitar el Burnout, un monstruo que te domina.

 

 

El camino al éxito, va marcado de una serie de factores que deben cumplirse para alcanzarlo. La verdad es que mucho de esos factores dependen de ti mismo y otros dependen de lo que te rodea. Un buen equipo de personas, es vital, para poder llegar a tu objetivo. Y para ser un buen líder debes saber que aparte de tu comportamiento y tus acciones, lo que dices también te define como líder.

Lo que dices también te define como líder

Lo que dices también te define como líder

El lenguaje es un elemento esencial. Prácticamente, todo lo haces es a través del lenguaje. No solo cuando te comunicas con los demás, sino que también lo utilizas cuando piensas, ya que hablas contigo mismo. Y es imposible que mediante el lenguaje no puedas influir sobre los demás, aunque no seas consciente de ello.

Y por ello, debes saber que tu lenguaje, la forma en que hablas y te hablas, las palabras que eliges, la forma en que las usas y las transmites… todo eso conforma para ti y para los que te rodean una realidad concreta. Una realidad que se puede modificar para conseguir tus metas y objetivos.

 El lenguaje para liderar bien un equipo de personas

Un líder es aquella persona que convierte una visión en realidad y hace que todo suceda. Y para ello debe de trasmitir en sus mensajes y su comportamiento pasión, optimismo, energía, empuje, seguridad…. Una persona que use palabras como “no podemos” o “problema” ¿crees que sería un buen líder? El liderazgo se basa en la posibilidad, nunca de victimismo. Por ello debes usar un lenguaje acorde a esta regla.

Esta habilidad se entrena, y si quieres ser un gran líder debes desarrollar el lenguaje positivo. Y no solo para influir en los demás, sino en ti mismo. Cuando piensas y te hablas en positivo, te alientas a conseguir lo que te propongas.

Lo que dices y como lo dices importa

Las palabras que usamos tienen el poder de cambiar tu energía y la de los que te rodean. Por ello debes elegir no solo lo que dices, sino como lo dices. Si a la hora de una evaluación le dices a tu equipo palabras como “equivocación”, “fracaso”, “trabajo mal hecho”…… No solo debilitas la confianza de tu equipo, sino la tuya para alcanzar tus metas. Haz que lo imposible sea posible habla de posibilidad de mejorar, de aprender y de nuevas oportunidades, de sugerencias…. Habla de forma que caminéis hacia un mismo final. Lograr las metas propuestas.

Recuerda, un líder es un guía que lleva a su equipo a lograr un fin. Pero, la forma en la que llegas a ese fin es lo que realmente te define como un buen o mal líder. Hacer fácil el camino solo modificando nuestro lenguaje es posible. ¿te atreves a probarlo?

Realmente muy pocas personas son capaces de dejar todo por emprender un sueño y dedicarse a él. Puede que el miedo los paralices, la indecisión, la incertidumbre, pero sin riesgo no hay gloria. Si tienes en mente algo a lo que realmente quieras dedicarte, no te lo pienses y convierte tus sueños en negocio.

 

Puede que seas una de esas muchas personas que tiene un puesto de trabajo estable y una idea que te apasionaría construir. Una idea creada, pensada, desarrollada pero solo en tu mente y que no te atreves a mostrar al mundo.

Jugueteas con la idea de dejar tu empleo y dedicarte a eso que te apasiona, pero nunca das el paso. ¿Por qué?

¿Qué te impide convertir tus sueños en negocio?

Esta no es una pregunta fácil de contestar. Existen diferentes factores por los que no te atrevas a dar el salto y estos factores no son los mismos para cada persona. Dicen que las generalidades no son buenas, pero para que te hagas una idea, las razones pueden ser:

  • Miedo al fracaso
  • Poca autoestima
  • Aceptación de los demás
  • Experiencias negativas de otros que lo han intentado
  • E incluso miedo a tener éxito

Estos son algunos de los posibles factores que pueden afectarte a la hora de atreverte a convertir tus sueños en negocio. Y el temor prevalece, incluso más cuando te has lanzado.

Ser precavido, no es una mala virtud, así que utilízala a tu favor y prepárate el camino para convertir tus sueños en negocio.

El camino que te lleva a convertir tus sueños en negocio

Parte de la base de que tus temores no son ciertos, de hecho, están agrandadas por tu cerebro y son muy pocas las veces que se hacen realidad. Y aún si suceden, su impacto tiende a ser mucho menor que el que imaginas. De hecho, el fracaso en todo caso te dará aprendizaje y eso te acercará aún más a tus metas.

Con estas recomendaciones verás como el camino hacia tus sueños es posible.

No renuncies a tu trabajo, de momento

Puede que verle la cara a tu jefe cuando le des la carta de renuncia sea una de las cosas que más te apetezca, pero no es la mejor estrategia. La mejor manera de comenzar con un proyecto es contar con un ingreso que sostenga tus necesidades básicas. Los comienzos son duros y tener la tranquilidad de un ingreso te ayudará a no renunciar a tu sueño sin que haya despegado.

Rodéate de personas con intereses afines

Estas personas te apoyarán y ayudarán a moldear tu idea desde otras perspectivas.

Investiga proyectos parecidos

De ellos podrás aprender y sobre todo sabrás que valor agregado podrás darle a tu proyecto.

Invierte en tu crecimiento personal

No importa cuál sea tu proyecto, necesitarás de ciertas habilidades tal cómo, la facilidad de comunicarte, relacionarte, capacidad de escuchar, inteligencia emocional, entre otras. Un negocio necesita de la interacción con otras personas, es fundamental para que salga a flote.

Crece a pequeños pasos

Sueña en grande pero comienza en pequeño. Si sueñas en pequeño, estas limitando tu potencial. Y si avanzas a grandes zancadas te desestabilizarás, pudiendo llegar a caerte. Vete paso a paso, las pequeñas acciones irán firmes y seguras hacia lograr tu objetivo.

Reúne un buen equipo

El apoyo y la ayuda de los demás es necesaria. Solo no llegarás a ninguna parte. Forma un buen equipo de trabajo, que aporten ideas y les motive tanto tu proyecto como a ti.

Con estas recomendaciones, verás como el camino hacia tus sueños se abre ante ti. Síguelo, no hay nada mejor que saber qué haces lo que tu corazón te pide.

 

 

 

Cuando comienzas un proyecto el entusiasmo por lo que haces está en un punto álgido. Tenemos sueños, metas a las que llegar y todo lo hacemos con muchas ganas. A medida que pasa el tiempo o salen imprevistos, la ilusión y las ganas se van apagando. Hasta llegar a un punto en el que estas completamente desmotivad@. Recupera la ilusión por lo que haces. Es posible.

Los motivos por los que hayas perdido la ilusión, pueden ser muchos. No conseguir los resultados deseados, sentir que te has esforzado mucho durante mucho tiempo, has sacrificado muchas cosas, sentir que tu sol@ tiras del carro etc… Puede que todo te vaya bien y aun así hayas perdido la ilusión. Los motivos pueden ser muchos, la cuestión es lo que puedes hacer al respecto.

Recupera la ilusión por lo que haces

La ilusión está sobrevalorada

Por mucho que te guste lo que haces, siempre va haber aspectos que no te van a gustar tanto. La ilusión no se tiene las 24 horas del día. Habrá días en los que te pueda la desmotivación, te sientas triste o sin ganas de hacer ciertas cosas. Y la verdad así es la vida, en todos sus aspectos. Una persona que desea ser madre con todas sus fuerzas, habrá días que no soporte oír llorar a su bebé y el cansancio la haga estar desanimada, pero tiene y debe seguir adelante. La cuestión está en seguir adelante, la perseverancia es lo que conduce al éxito, no la ilusión.

Que lo ha causado

Si verdaderamente te preocupa no tener ilusión por lo que haces, debes analizar el porqué. Que es lo que ha causado que no tengas ganas de seguir con tus proyectos. ¿Qué ha cambiado?, puede que antes tuvieras algo que ahora no tienes. Realmente saber la causa de tu desilusión solo sirve para encontrar la solución. Haciendo esto, te darás cuenta si lo que has perdió es la ilusión o puede que solo te sientas cansado y necesites evadirte. Sea una o la otra plantéate cambios, toma medidas y por mucho miedo que te dé jamás te rindas. Si lo que haces no te hace feliz da un salto, siempre es el momento perfecto para hacerlo. No te conformes, busca la solución.

Recupera la ilusión por lo que haces. Averigua como. 

Tomate tu tiempo, descansa de la rutina y desconecta de todo. Un viaje, tiempo con tu familia, paseos etc….

Tus amigos, tu familia, y personas con una misma mentalidad pueden ser un gran apoyo.

Dedica tiempo a aprender algo nuevo que no esté relacionada con lo que haces. Esto puede ser muy bueno para ti. Algo que siempre hayas querido hacer y por falta de tiempo o de ganas o porque creías que no te iba a servir para nada, ahora va a ser tu salvavidas.

Vuelve a involucrarte con lo que haces, intenta hacer las cosas bien, cuida los detalles. La satisfacción por un trabajo bien hecho genera ilusión.

Aprovecha los buenos momentos para cargarte de cosas positivas. Válete de las buenas emociones para volver a sentir esa emoción que antes te invadía.

Y sobre todo recuerda que es normal perder la ilusión a veces, lo importante es perseverar y ponerle solución. Hacer las cosas con amor y constancia nos reporta más que ilusión, nos reporta la satisfacción contigo mism@.

 

Desde siempre se ha visto como las empresas buscan sin cesar ofrecer un valor añadido en sus productos o servicios. Esto es así porque saben que un plus diferencial les traerá más clientes que prefieran sus servicios a los de otro. De la misma forma pasa con los trabajadores de una empresa. Por ello te voy a compartir algunos consejos para que aprendas a darle valor añadido a tu trabajo.

Si trabajas para una empresa, tú eres tu marca y tú eres tu producto y tu trabajo es lo que hará que prefieran tus servicios y no los de otra persona. Ese plus se consigue en nuestro trabajo diario, con el fin de mejorar nuestra relación laboral, conseguir un ascenso o sentirnos mejor con nosotros mismos. Pero, ¿Cómo dar un valor añadido a tu trabajo?

Como dar valor añadido a tu trabajo

Fórmate

La formación académica es un buen diferencial. Si te encargas de estar siempre actualizado en técnicas y tendencias de tu sector, este será un gran valor añadido que le ofrezcas a tu empresa. Especializarte cada vez más, e ir adquiriendo más experiencia te abrirá infinidad de puertas. Ya sabes que el saber no ocupa lugar, y más si ese saber hará que puedas comentar y hablar con tu jefe o directivos de temas de actualidad, hacer propuestas interesantes o demostrar tus conocimientos aconsejándoles sobre algún tema que desconozcan. Conocer muy buen las funciones de tu puesto, localizar los puntos flojos y ofrecer propuestas de mejora harán de ti un empleado imprescindible.

Trata de innovar

Es lo que buscan constantemente las empresas, innovar. Y para logarlo necesitan ese espíritu en sus empleados. Crear propuestas innovadoras, dar ideas y estar dispuesto a aprender y hacer siempre cosas nuevas, dará un valor añadido a tu trabajo. Eso sí, en su justa medida, ideas locas y sin sentido que no aporten nada puede que resten valor. Asegúrate de lo que propones sea un avance para tu empresa. Que la diferencia siempre sea en el buen sentido.

Emprende

Ser emprendedor no se refiere solo a ser una persona que se arriesgue en montar su propia empresa. Ser emprendedor es una persona que toma decisiones, tiene iniciativa y realiza acciones que son difíciles o entrañan un resigo. Puedes ser emprendedor para la empresa en la que trabajes. Ofrece a la empresa ese espíritu intrépido, proponle nuevas formas de negocio, nuevas competencias, nuevas formas de relación con los clientes y nuevas formas de relación entre tus compañeros. El desarrollarte como profesional también le da un valor añadido a tu trabajo.

Trabaja la empatía y las relaciones laborales

Tener una buena relación con tus compañeros, es muy importante. Que haya apoyo mutuo por parte del personal y los departamentos es primordial para que el fin de las empresas se consiga. Tener empatía con los que trabajan contigo, entenderles y ayudarles dará tanto valor añadido a tu trabajo, como a tu persona. Ser un buen trabajador debe de ir de la mano de ser buen compañero. Cualidad que muchas empresas buscan antes que la mejor formación.

Dar valor añadido a tu trabajo requiere de esfuerzo y constancia, pero con estas claves lo conseguirás.

 

La manera más rápida de sentirte realizado cada día, es cumpliendo los plazos que te has marcado en el trabajo. Ver como el trabajo se acumula y sentirte mal por ello, pasará a la historia. Te voy a dar las claves con las que podrás organizar tu trabajo y de esta forma no sentir tanto estrés.

¿Estas satisfecho con la forma de organizar tu trabajo?

Seguramente, la forma en la que tú organizas tu trabajo, se adecua a las necesidades de concentración que necesitas. Las personas somos todas diferentes y cada una necesitamos unos plazos específicos para llevar acabo ciertas tareas.

Lo que está claro, es que organizando y siendo protagonistas de la gestión de tu tiempo, disminuirá los niveles de estrés que te puedan causar los imprevistos en el trabajo.

Pero, ¿cuál es la forma adecuada de organizar tu trabajo?

Ya seas Freelance o directivo de una gran empresa, seguramente el ir a contrarreloj es lo que sea lleva tu tranquilidad y bienestar emocional.  Tener presente en tu cabeza:

  • Tareas pendientes
  • Gastos
  • Llamadas que no se hicieron o no te contestaron
  • La presentación de documentación
  • Fechas límite

Hace que no disfrutes de tu trabajo y te mantienen en un agotamiento continuo. Y para ello es recomendable que realices una buena gestión de tu tiempo.

Pasos para organizar mejor tu trabajo

Para planificar la organización, es necesario que identifiques el tiempo que inviertes en realizar las diferentes tareas. Y ¿cómo hacer esto?

  • Identifica cada proyecto o cliente y define las tareas que son necesarias para llevarlo a cabo. Recuerda que esta información debe actualizarse contantemente.
  • Reserva algo de tiempo para imprevistos o tareas que te surjan en el día
  • Asigna a cada tarea un plazo máximo en el tiempo
  • Empieza cada día con las prioridades que te marca tu propia planificación

Cada tarea requiere un tiempo, y a medida que las hagas sabrás cuanto debes invertir en cada una.

Que evitar en la organización de tu trabajo

Los calendarios

Evita en la medida de lo posible, usar el calendario para marcar tareas diarias o que realices con frecuencia. Este aspecto visual de lo que tienes pendiente te generará ansiedad. Marca en el calendario eventos importantes como reuniones, visitas, o entregas en plazos muy importantes.

El correo electrónico

Cuando las tareas sean inmediatas o urgentes, evita usar el correo electrónico. Haz llamadas o acto de presencia donde se requiera. Tratar las cosas de primera mano, te permitirá ahorrar algo de tiempo.

El esperar contestaciones por correo que no llegan, el tener que ordenar la llegada de emails importantes, tener conversaciones largas por correo son algunas de las razones que no te dejaran avanzar en tus tareas diarias.

Reuniones

Las reuniones interminables en las que no se llega a nada, lo único que hacen es atrasar tu trabajo y el de los demás trabajadores.

Para saber si una reunión es necesaria hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es el motivo de la reunión?
  • ¿Cuál es mi rol en esa reunión?
  • ¿A qué hora empieza y a qué hora acaba?
  • ¿Qué orden y tiempo se le dedicará a cada tema?
  • ¿Es necesaria mi presencia todo el tiempo que dure la reunión?

Teniendo la información que contesta estas preguntas, podrás hacer la reunión. Asegúrate de que todos los asistentes tengan esta información, de esta forma se centrarán en los puntos a seguir.

Organizando adecuadamente tu trabajo notarás una gran mejoría. Ser feliz con el tiempo que inviertes en el trabajo es posible.

 

 

 

Ser líder no es sinónimo de ser un alto cargo. Pero, un alto cargo sí debería ser líder y esto, no siempre pasa. La realidad es que cualquier profesional, independientemente del puesto o ámbito que trabaje puede ser líder. El liderazgo es una habilidad que se trabaja y con un poco de esfuerzo se puede lograr. Por ello, te voy a dar las claves para aumentar tu liderazgo en la empresa.

Un líder es la persona que motiva a los trabajadores para que alcancen sus metas profesionales y las de la empresa. Lo lógico, es que sea el directivo el que guíe a su equipo, lo cuide y sepa sacar lo mejor de ellos. Pero no siempre esta condición se da, y son los propios trabajadores los que asumen ese rol, porque tienen el carisma necesario para hacerlo.

Tener la habilidad de ayudar y sacar los mejor de tus compañeros es algo que se puede trabajar. Pero, ten claro que un líder no es solo una persona que da órdenes, si no que se convierte en el ejemplo andante de lo que busca en los demás. Es decir, debes actuar y hacer lo mismo que pretendes que hagan los demás. A predicar con el ejemplo.

Aumentar tu liderazgo en la empresa es posible, te recomiendo seguir estas claves para lograrlo

  • Céntrate en lo importante

Saber priorizar y centrar la atención en lo que se requiere son habilidades que se requieren para ser líder. Una persona organizada que tiene presencia y se implica de manera coordinada en las tareas, es una persona disciplinada. Para organizar a los demás primero debes saber organizarte tú mismo.

  • Genera confianza en tus relaciones

Ser un buen líder es cuestión de generar confianza en las relaciones que mantenemos con las personas. Si la gente no confía en ti no va a dejarse guiar. Por ello debes interactuar más con los demás con la intención de llegar a poder confiar y que confíen en ti. Piensa que las relaciones basadas en la confianza se mantienen hasta en las situaciones más difíciles.

  • Ayuda a los demás en su crecimiento profesional

No te centres solo en ti. Tu crecimiento profesional es muy importante, pero intenta siempre que puedas favorecer el crecimiento de los demás. Tus compañeros no son tu competencia, sino tus aliados y si has creado el vínculo adecuado con ellos, lo verán también de esta forma. La empresa es un conjunto, cuanto más prosperen ellos, más lo harás tú y eso es lo k hace un líder.

  • Enfréntate a los problemas

Tu carisma ya de por sí te hace líder, pero saber enfrentarte a problemas y decidir cómo afrontarlos te hace un líder efectivo. Toma las riendas con decisión. Los problemas no se solucionan solo y ahí estas tu para ponerles remedio.

  • Escuchar es importante

Centrarse solo en lo que uno piensa es un error. Un líder escucha las opiniones de los demás, en el caso de no hacerlo es muy probable que fracase. Las sugerencias, quejas, críticas y dudas deben ser escuchadas y tenidas en cuenta.

  • No dejes las cosas al azar

La formación es la mejor protección cuando surgen cosas imprevistas. Es, en estas circunstancias cuando más hace falta un buen líder. Se previsor, estar preparado por si surgen imprevistos hará que tomes el mando cuando haya que enfrentarse a ellos.

  • Se agradecido

Saber expresar gratitud hacia los demás es un aspecto esencial en el desarrollo del liderazgo. Agradecer cuando los demás hacen cosas por ti, valora el esfuerzo que los demás han hecho para hacerte bien. Agradecer es importante un buen líder lo hace.

Ser líder requiere de muchas cosas, pero si estás dispuesto a hacerlo, ese es el primer paso para lograrlo. Con estas claves verás cómo aumentar tu liderazgo en la empresa. Está claro que hay que trabajar muchos aspectos, pero con un poco de esfuerzo lo conseguirás.

La costumbre de adaptar tus gastos a lo que ganas, puede ser un problema cuando te surja algún imprevisto. Por ello debes tomar conciencia sobre tu economía.

A menudo hay personas que ganan bastante dinero y sin embargo, no llegan a final de mes. Esto se debe, a que acostumbran a gastar en su totalidad el dinero que ganan.

Para que esto no te pase voy a darte algunos trucos que yo utilizo en mi vida cotidiana para tomar conciencia sobre economía y mejorarla.

Como tomar conciencia sobre tu economía

Si trabajas en una empresa es más fácil hacer los siguientes pasos para tomar conciencia sobre tu economía y mejorar situación. Pero si eres autónomo tus ingresos dependen de tu trabajo de cada mes, aunque, no es imposible.

Debes saber que tu economía está determinada por 3 factores:

  1. El dinero que ganas
  2. El dinero que pagas
  3. El dinero que ahorras

Lo primero que debes hacer es ser consciente de lo que ganas y de los gastos que generas, para saber de qué forma disfrutar el dinero restante.

  • Hazte consciente cada mes del dinero que ganas

Si trabajas para una empresa el dinero que ganas es tu sueldo mensual. Este puede variar o no dependiendo de los extras, pero básicamente la base es con lo que puedes contar seguro.

Es más difícil si eres autónomo, pero seguro que tienes una estimación de clientes fijos que te ingresan cada mes. Hazlo sobre esa seguridad de ingresos.

De que otros ingresos dispones, puede ser el sueldo de tu pareja, una pensión etc….

  • Realiza un listado de pagos anuales

El pago de tributos como el rodaje del coche, la basura o la contribución etc….

El pago de seguros: Si dispones de algún seguro médico, seguro del coche, de la casa, de responsabilidad civil o personales etc….

La declaración de hacienda si te suele salir positiva

Pago de asociaciones o grupos a los que pertenezcas.

Si tienes niños, en septiembre la compra de libros, material y uniformes

  • Listado de los gastos fijos que tienes cada mes

Si eres autónomo el pago de la seguridad social, IRPF y el IVA.

Gastos Cotidianos: agua, luz, gas, comunidad, el pago mensual correspondiente de hipoteca o alquiler, pago de oficina, plaza de garaje etc…

Telefonía, internet, otras comunicaciones como canales de tv privados o servicios tecnológicos.

Gastos derivados por el transporte: Abonos transporte o gasolina

Gastos de alimentación: Compra mensual, compra semanal, gastos derivados diarios: como el cafés o los desayunos.

Otros gastos: medicinas habituales, el tabaco, cuotas del gimnasio….

Gastos familiares: guardería o colegio, comedor, actividades extraescolares, posible persona que te ayude con los niños…

  • Listado de previsión de gastos variables y posibles gastos extras

Por ejemplo:

Compras de ropa o calzado.

Útiles de la casa que sean necesarios o que se deban remplazar cómo sartenes, cazuelas, vasos…

Gastos de celebraciones cómo cumpleaños, aniversarios, fiestas familiares, tradiciones….

Cuotas médicas: revisiones médicas: oftalmólogo, dentista, ginecólogo…. Gastos generados por salidas sociales en pareja, familia o con amigos: cenas, copas, excursiones, espectáculos, actividades con niños….

Compra de caprichos o que generan bienestar: ir al masajista, día en el spa, sesión depilatoria, peluquería….

 

  • Realiza una previsión de gastos extraordinarios

Posibles averías: electrodomésticos, del coche, electricidad, tuberías….

Remplazos por robos o pérdidas: Como el móvil, los documentos de la cartera, las llaves….

Derramas extraordinarias de la comunidad

Renovación de mobiliario o decoración

Viaje inesperado

Una vez que conozcas los ingresos y los gastos, comprobarás si puedes asumir esos gastos o tienes que hacer algunas restricciones.

A llegado el momento de poner en orden tus prioridades, puede que las cenas lujosas pasen a ser una bonita celebración anual en vez de mensual. La cuestión es saber adaptarte al dinero que ganas, intentando incluso ahorrar para estar preparado para cualquier imprevisto.

Toma conciencia de tu economía, es la clave para vivir mucho más suelto organizado y relajado.

 

 

Es difícil predecir los tipos de empleo que se verán en diez o quince años, tanto la economía como el mundo digital cambian constantemente. Pero, si el camino que llevamos hoy sigue su curso, veremos como los trabajadores evolucionaran, y la mayoría serán trabajadores independientes que cambiaran constantemente de sector y actividad. Esto hará que deban adquirir ciertas competencias que les servirán para adaptarse a los nuevos tipos de empleo. Por ello, te recomiendo seguir estas claves que te ayudarán adaptarte al futuro profesional que está llegando.

Los empleos que en unos años irán apareciendo, serán en el ámbito de ciberseguridad, manejo y análisis de big data, en neurociencias, en trabajos relacionados con la empatía y otros nuevos sectores que están aún por descubrir.

Para optar a estos nuevos empleos, se requerirá una serie de competencias que deberá reunir los candidatos. En tu mano está reunir las características necesarias para adaptarte al futuro profesional. Pon de tu parte para moldear tu propio futuro.

Cualidades imprescindibles que marcarán el futuro profesional

Rápida adaptación al cambio

Esta característica será de las más importantes. A partir de ahora el cambio será constante y la forma y rapidez con la que te adaptas a los cambios jugará a tu favor en tu trayectoria profesional. La revolución digital que está por llegar, con la inteligencia artificial, el big data, la automatización de procesos etc…. Marcarán el futuro y en el habrá cambio, cambio y más cambio.

Ser inquieto buscar constantemente el camino

Los empleos para toda la vida se irán reduciendo, todo cambia y todo se adapta, las empresas lo hacen y su personal también. Por ello, deberás renovar tus conocimientos de forma periódica. Dedicar tiempo a la formación asistiendo a cursos, conferencias, leyendo sobre tu materia, aprendiendo nuevos idiomas, viajando etc… Te ayudará a mantenerte activo y cómodo con lo que haces. No hay nada mejor que tener el conocimiento y control sobre lo que haces e incluso poder ayudar a otros. La inquietud es una cualidad necesaria, no te conformes.

Capacidad de estructurar y sintetizar

La capacidad de transformar algo complejo en organizado y bien estructurado, es una cualidad que se demanda bastante. Para lograr esta capacidad debes ejercitar tu mente. Estudia la manera de aportar soluciones novedosas, se creativo, arriesgado, haz previsiones de futuro de distintas empresas. Obtener esta capacidad será una enorme ventaja competitiva. La anticipación en los mercados, es lo que todos buscan.

La Marca personal ya no es una opción.

Desarrollar nuestra marca personal, ya está a la orden del día. En el futuro será más que necesaria si la mayoría de los trabajos van a ser por cuenta propia. Las redes sociales, serán tu cara al público, por lo que deberás cuidarlas ya que puede tener consecuencias en tu desarrollo profesional. Recuerda que la Marca Personal es todo aquello que somos, hacemos, decimos, y compartimos, así como el valor que somos capaces de generar en los demás.

Crear un ambiente agradable.

Ser la persona que disminuye la tensión, es un plus. Tener la capacidad de crear un ambiente de trabajo cómodo, amable, empático, es algo que requieren todas las empresas. A todos les encanta la persona que está siempre de buen humor, que es participativa, amable, agradable, porque genera una buena disposición a trabajar con ella o en su equipo.  Dedica tiempo a sacar lo malo de tu cabeza, resolver conflictos internos y limpiar un poco tu mente. Verás cómo el ambiente personal como profesional, mejorará enormemente.

Reducir el sectarismo

Todos sabemos que es básico tener unos valores que refuercen tus principios. Pero, no por ello, debes ser fanático de tu opinión y menospreciar la de los demás. Con ello, no te digo que no defiendas tus valores, sino que intentes desarrollar la capacidad de empatía para tratar de comprender al otro. Sé, que esta cuestión invita a la reflexión, por ello te animo a que te preguntes a ti mismo, en que cuestiones podrías llegar a ser más intransigente. Puede que te sorprendas.

Con estas cualidades, estarás preparado para recibir el futuro profesional con confianza. No lo dejes pasar tu futuro está en tus manos.