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equipos de alto desempeño

Mucho se escucha hablar en los últimos tiempos de equipos de trabajo de alto desempeño. Y no es de extrañar, ya que actualmente, los equipos de trabajo son parte fundamental para el éxito de cualquier compañía. Un eje estratégico.
Por este motivo resulta imprescindible que el líder, a la hora de formar equipos, sepa reunir en la empresa a las personas más adecuadas, personas con un gran sentido del compromiso y la capacidad de trabajar con eficacia.

Pero, antes de avanzar mucho más, empecemos por el principio y vayamos a la raíz, para saber qué es realmente un equipo de alto desempeño…

Se define equipo de alto desempeño a un grupo coparticipante de personas; hablamos de personas muy bien preparadas para analizar y tomar decisiones que se establecen con criterio de larga permanencia y conscientes de que son una herramienta estratégica dentro de la compañía en la que trabajan.
Los representantes de la compañía, representan (valga la redundancia) los diferentes estratos y funciones de la misma, intercambian información con fluidez, comparten criterios y actitudes con apoyo total para la toma de decisiones, cada uno es consciente de la presencia de los demás; y siempre están orientados y enfocados en alcanzar los objetivos e intereses de la empresa, con un gran compromiso, involucramiento y cohesión, por lo general, bajo la administración de un dirigente o conductor.

Cuando hablamos de equipos de trabajo, uno de los problemas más comunes es que los integrantes no consiguen establecer un verdadero vínculo con su equipo. Y la peor parte de que una persona no se sienta cómoda dentro de su grupo de trabajo es que eso tiene consecuencias negativas y directas para la empresa: la falta de confianza, comunicación o compromiso por parte de alguno de los miembros del equipo de trabajo puede llevar a que no se alcance el éxito adecuado o previsto en los proyectos.

Hoy en día, las personas son los principales activos de las empresas. Es por ello que los líderes deben centrar parte de sus esfuerzos ayudando a formar equipos de alto desempeño a través del desarrollo de estrategias que fomenten y refuercen, más que las habilidades de los profesionales, su compromiso.

Pero hemos de tener muy en cuenta que el rol del líder, cuando de equipos de trabajo de alto desempeño hablamos, no se ajusta a lo que habitualmente se describe como rol del gerente; un rol de planeación, organización dirección y control.
Un líder de equipos debe estar enfocado en el constante desarrollo de las capacidades de su equipo a tal punto que muchas de las cuestiones y responsabilidades asociadas al ámbito administrativo y a la supervisión del grupo, son gestionadas por el propio equipo.

Características imprescindibles en los equipos de alto desempeño

A groso modo y sin entrar en muchos detalles, conviene tener en cuenta cuáles son las características comunes en cualquier equipo de alto desempeño. O por lo menos las más destacadas:

  • Un gran sentido del propósito.
  • Confianza y disposición interpersonal.
  • Un avanzado respeto a las diferencias individuales.
  • Gran desarrollo de la comunicación multipolar abierta.
  • Inquietud por el aprendizaje continuo.
  • Flexibilidad, adaptabilidad y disposición al cambio.
  • La práctica sistemática de métodos efectivos de trabajo.
  • Una estrategia de liderazgo compartido.

Los 4 pilares básicos sobre los que crear equipos de alto desempeño

Estos son los cuatro pilares básicos sobre los que se deben crear los equipos de alto desempeño:

  1. Profesionales predispuestos a la acción

El principal objetivo de cualquier equipo es, o al menos debe ser, alcanzar las metas establecidas.
Si lo que buscas es crear un equipo dinámico en tu empresa, apuesta por personas predispuestas a actuar, que tengan el impulso de hacer, de alcanzar el objetivo.
Aquellos profesionales más pasivos, con tendencia a pensar y analizar cada movimiento o decisión, es mejor destinarlos a labores de consultores o mentores.

Para identificar a cada uno de los trabajadores y miembros del equipo, el líder debe dedicarles el tiempo suficiente que le permita conocerles y descubrir las habilidades, fortalezas y debilidades de cada uno de sus colaboradores.

  1. Qué van a hacer

Es fundamental que el equipo de trabajo tenga muy claro el objetivo que deben alcanzar y qué hace la compañía. Para ello, resulta imprescindible mantenerlos al tanto de cada detalle, especificar con claridad los objetivos, definir las estrategias…

Definir qué van a hacer y comunicarlo bien y con frecuencia es importante. Que no se pierda de vista el norte para que el rumbo sea siempre en dirección al objetivo…

  1. Por qué y para qué lo van a hacer

El porqué de un proyecto es una de las cosas más importantes dentro del propio proyecto y también para la compañía.

No tener bien definido el por qué y el para qué es como no saber dónde estás y haber perdido el mapa. Sin mapa no hay posibilidad de cambiar de dirección o modificar la estrategia y el camino que lleve hasta el objetivo.

Para definir con claridad el por qué y para qué, existe una pregunta que ayuda mucho: ¿cuál es la misión del grupo de trabajo?

  1. Cuándo y cómo lo van a hacer

Contar siempre con un cómo y cuándo se van a hacer las cosas, es una de las principales características de los equipos de alto rendimiento. De esta manera cada uno de los miembros del equipo conoce el modo de actuación y los pasos que darán el resto de integrantes, incluso podrán establecer de una forma más adecuada al modelo general su propio método de trabajo.

Dentro de un equipo es fundamental saber cómo y cuándo actuarán los demás miembros, al igual que es fundamental que los demás sepan cuándo y cómo actuarás tú. Es por ello que, cuando hablamos de quipos de alto desempeño, hablamos de equipos que documentan todos y cada uno de los procesos clave y relevantes dentro de un proyecto, con la intención de que cada uno de los componentes del equipo ejecute su parte o labor a la perfección.

Características comunes y predominantes en aquellas empresas en las que trabajan con equipos de alto desempeño

  • El equipo se establece como un recurso necesario en la estructura funcional de la empresa.
  • Se convierte en un eje fundamental de información.
  • El equipo es un elemento transformador y de cambios dentro de la compañía.
  • Se fomenta la confianza y el respeto a la aportación personal de ideas como fuente de motivación y de iniciativas.
  • El consenso es el método que se emplea en la toma de decisiones.
  • El liderazgo compartido se fomenta por parte de todos los miembros.
  • Cuentan con una estructura de comunicación multidireccional que permiten un flujo de comunicación fiable.
  • Todas las prácticas anteriores permiten y facilitan la participación y la cohesión; además de incitar al compromiso.

Reflexión

Termino con una breve reflexión al respecto. Y es que el trabajo en equipo y la colaboración de todos los componentes del mismo, no ocurre de forma accidental. Tras muchos años de experiencia no me he encontrado ningún caso así; la colaboración entre los miembros del equipo requiere de planificación y promoverse. Y ello, amigos, implica que es totalmente necesario desarrollar y poseer las competencias adecuadas para dirigir y participar en equipos.

equipo alto desempeño

Muchos son los empresarios y responsables que no cuentan o prescinden de las herramientas necesarias para contar  crear un equipo de alto desempeño. Y el resultado es, a menudo, devastador para la organización: un equipo desmotivado, la ausencia de metas establecidas y un dueño o responsable sin una guía que le muestre como continuar o superar los contratiempos.

Hoy me gustaría hablaros de la teoría del motor de los 16 cilindros. Los aficionados al motor lo entenderéis muy bien. Y los que no lo sois tanto, también… ;)

Imagina por un momento a cada uno de los colaboradores de tu empresa o miembros de tu equipo como si fueran un potente motor de 16 cilindros. Un motor con un rendimiento y desempeño superior a los demás que conocemos.

Las personas somos un compendio de 4 pilares: cuerpo, mente, corazón y espíritu. Sin embargo, cuando hablamos de empresa o negocios, la mesa se sujeta con solo dos patas, las dos primeras, el cuerpo y la mente. Y en estos dos pilares entran las habilidades de la persona, sus conocimientos, su preparación, su experiencia, la práctica y el entrenamiento realizado. Sin embargo, hay otros elementos que con frecuencia quedan fuera de juego en los negocios y que pertenecen a los otros dos pilares, el corazón y el espíritu. Se trata de la pasión, la actitud, la lealtad, el sentido de pertenencia, etc.

Retomando la teoría del motor de los 16 cilindros, prescindir de dos pilares implica un funcionamiento a ralentí o trabajando a 12 u 8 cilindros, cuando su capacidad y potencia da para mucho más. Y esto es lo que debemos buscar en las personas que colaboran y trabajan con nosotros, en nuestras empresas, desarrollando nuestros proyectos.

Pero antes de buscar, exigir e implantar estos principios en los colaboradores es fundamental que el líder sepa quién es y se conozca muy bien. La pasión que necesitas en tus colaboradores, ¿tú la tienes?
Es fundamental que el líder desarrolle y cuente con una visión y una misión clara que pueda transmitir a su equipo mostrando dónde radica el valor de su propio desempeño como líder.
Y todo ello buscando la comodidad de todos los miembros y proyectando el sentido de pertenencia.

 

equipos de alto desempeño
Las empresas forman equipos con la intención de alcanzar sus objetivos a través de ellos. Y la idea general de cualquier empresa es que los integrantes de sus equipos estén alineados con los objetivos y metas.
La idea inicial es, o al menos debería ser contar con una comunicación fluida,  apoyo y colaboración entre todos los miembros que integran los equipos, ya sean operacionales o administrativos, propiciar un ambiente de trabajo satisfactorio donde las personas motivados para llevar adelante sus tareas.

Equipos de trabajo tradicionales y equipos de alto desempeño

Esta diferencia se hace más notable cuando una empresa crece. Es el ejemplo de las nuevas startups. Comienzan siendo proyectos con pequeños equipos que experimentan un crecimiento y se vuelven más complejas. Aparecen nuevos colaboradores, procesos, procedimientos… y eso cambios pueden llevar al desgaste. E irremediablemente el rendimiento de los miembros del equipo y la productividad se ven mermadas.
Situándonos en un ambiente de trabajo desmejorado, como el que describíamos, podemos observar, entro otros, los siguientes comportamientos:
  • Los colaboradores no se sienten identificados con los objetivos de la compañía o el proyecto.
  • Varían los roles entre los integrantes del equipo. En ocasiones se favorece la rotación de roles.
  • No existe una definición clara de las normas a seguir, ni la forma como se toman  decisiones.
  • La  motivación, el sentido de pertenencia, y el compromiso se ven afectados de manera negativa, lo cual incide de manera directa en la productividad de la organización.

Sin embargo, cuando la empresa cuenta con equipos de alto desempeño, vemos comportamientos como:

  • Están muy claros los objetivos y los componentes del equipo se sienten comprometidos con ellos.
  • Todos los miembros tienen claro su rol, se estimula el rol del líder y se fomenta el desarrollo de liderazgos alternativos.
  • Se han desarrollado pautas para la toma de decisiones y también normas a seguir ante las diferentes situaciones que s pueden presentar.
  • Las relaciones interpersonales entre los miembros del equipo son buenas y efectivas.

Un equipo de alto desempeño es un equipo compuesto por personas que comparten conocimientos, habilidades y experiencias y se comprometen con un propósito común, pero siempre marcando metas y objetivos realistas, retadores y medibles y establecen pautas para alcanzarlos.

equipos de alto desempeño

Aunque las cosas están cambiando, aún hoy no es fácil encontrar personas que, en su trabajo, se sientan parte de un equipo. Sin embargo, las empresas u organizaciones que han logrado que sus empleados se sientan parte de un equipo, se ha demostrado que obtienen mejores resultados utilizando menos recursos. Es este uno de los motivos por los que resulta interesante que los jefes pasen a ser líderes y que sus gente se convierta en su equipo.

Cualquier equipo de alto desempeño cuenta con cuatro características básicas:

  1. Todos sus miembros presentan una actitud predispuesta y decidida ante la ejecución
    Contar con un equipo decidido a avanzar hacia los objetivos, es fundamental para alcanzarlos.
  2. Todos tienen claro el ‘qué’
    Todos los miembros del equipo tienen totalmente claro qué hace su organización y qué hacen ellos para ganar y alcanzar los objetivos.
  3. Todos tienen claro el ‘porqué’
    En cualquier equipo de alto desempeño, sus miembros tienen muy clara la misión del equipo y las consecuencias si éste no funcionara correctamente.
    Además, dejar al descubierto ante todos el ‘porqué’ supone una gran fuente de motivación para todo el equipo.
  4. Todos tienen claro el ‘cómo’
    Otras de las características de los equipos de alto desempeño es que, todos y cada uno de sus miembros, saben a la perfección cómo deben hacer las cosas y cómo las debe hacer el resto del equipo, y las ejecutan de la manera adecuada y esperada por el resto de los componentes del equipo.

Para lograr las cuatro características o los cuatro principios mencionados anteriormente, es fundamental:

  • Que el equipo esté bien liderado y cuente con una estrategia clara.
  • Que las normas internas y los roles estén perfectamente definidos.
  • Contar con objetivos que estén bien definidos por la dirección del equipo. Además deben ser comunicados con claridad a todos los miembros y deben ser en todo caso, objetivos específicos, medibles, alcanzables y limitados en el tiempo.
  • Que haya una comunicación clara y eficaz por parte de todos los miembros del equipo y a todos los niveles.
  • Que exista un compromiso sólido por parte de todas y cada una de las personas que componen el equipo.
  • Que exista cierta flexibilidad a la hora de innovar, realizar cambios en el proyecto y buscar nuevas alternativas o formas más efectivas de alcanzar los objetivos.
  • Que exista una búsqueda continua de la excelencia, tanto a nivel personal como colectivo.
  • El reconocimiento y la recompensa, tanto a nivel individual como de equipo. Esto, junto a la celebración de los objetivos logrados y éxitos alcanzados, contribuirá a motivar el equipo.

 

motivar equipos de trabajo

Si eres empresario, gerente o líder de cualquier equipo de trabajo, probablemente te habrás preguntado en más de una ocasión qué podrías hacer para motivar a tu equipo y lograr con ello un mayor y mejor rendimiento. 
Son infinitas las técnicas de motivación y alternativas a las que podrías recurrir, pero en esta ocasión quiero detallar  algunas de las técnicas más comunes reconocidas… 

Las razones que te impulsen a pensar en un proceso de coaching con tus colaboradores, también pueden ser muy diversas, y variar en función de las necesidades del proyecto o la propia compañía, por ejemplo. Pero, independientemente de las razones, entre los objetivos principales debe encontrarse el mejorar la relación con los trabajadores o colaboradores, en encaminar la relación hacia un ambiente de confianza que además te permita observar y ayudar a cada uno de los miembros de tu equipo a convertirse en mejores profesionales. A este respecto, ten en cuenta que a través del coaching empresarial puedes trabajar diferentes aspectos, en función de las necesidades del propio equipo y también de cada profesional de manera individual: puedes trabajar para detectar y potenciar sus habilidades, ayudarles con tácticas que mejores su efectividad, etc. 

Técnicas de coaching para motivar equipos de trabajo

Exposiciones grupales 

Como su propio nombre indica, esta técnica consiste en realizar exposiciones sobre temas concretos. 

Como líder, escoge un tema concreto a tratar, preferiblemente algún punto a mejorar dentro de la compañía o de un proyecto concreto. Informa a tu equipo de la temática y dales una semana para que puedan preparar ideas y soluciones. Fija un día de exposición de ideas; será el día en que tus colaboradores deban exponer sus propuestas ante sus compañeros. 
Se trata de una técnica o ejercicio muy simple, sin embargo es mucho lo que ofrece. Por un lado se obtendrán nuevas ideas y posibles soluciones ante puntos a mejorar; y por otro lado, te permitirá descubrir habilidades y aptitudes quizá ocultas de tus empleados (exposición en público, brillantez ante la concepción de ideas, etc.), aspectos que quizá puedas aprovechar en otros proyectos o posiciones dentro de la empresa. 

Brainstorming o lluvia de ideas

La lluvia de ideas es una herramienta que facilita el surgimiento de ideas ante temas o problemas específicos. El objetivo es que se generen ideas originales en un ambiente de trabajo relajado y distendido.

Si permites a tus colaboradores un papel activo en las decisiones de la empresa o el proyecto en el que trabajan, lograrás que sientan que forman parte de ella y su implicación será mayor.

Juego de cualidades

Este juego consiste en reunir al equipo y dejar que cada uno de los miembros presente a alguno de sus compañeros detallando tres aspectos positivos y tres aspectos negativos de su profesionalidad.

Esta actividad permite a los líderes conocer y comprender mejor las relaciones que se han establecido entre compañeros y las aptitudes que son capaces de percibir los unos de los otros. Esto es algo fundamental para lograr crear y mantener un ambiente de trabajo positivo, en armonía.

Se trata, en los tres casos, de técnicas sencillas que pueden ser adaptadas a un plan a la medida y necesidades de tu equipo y de tu empresa para perseguir un mejora en la comunicación, la productividad, la implicación, etc. Ten presente en todo momento a la hora de ponerlas en marcha que tú debes ser el/la guía a la hora de avanzar como miembro del equipo y crecer como profesional.