¿Un líder nace o se hace? Aprende cuales son las bases de un liderazgo de impacto.

Desde que somos pequeños, en todos los grupos en los que estamos, observamos que siempre hay alguien que lleva la voz cantante.

Puede que ese individuo seas tú, seas el que tome la iniciativa, las decisiones, enfrente las dificultades y guíe a las personas.

liderazgo de imapctoEse liderazgo depende mucho de la personalidad de la personas. Pero, desde luego, no es algo innato, si bien es verdad que se desarrolla sobre todo en la infancia.

Desde el colegio ya podemos observar esos comportamientos en niños muy pequeños, niños que salen en defensa de otros, que son capaces de organizar a sus compañeros para los trabajos, que siempre son elegidos delegados de la clase, etc.
Si tú no eras así de pequeño, tranquilo, nunca es tarde para aprender a ser un buen líder.

El liderazgo es una cualidad que se puede ir aprendiendo con el paso del tiempo, depende de tu personalidad y de cómo transmites a los demás. Pero no te quedes ahí, si quieres ser un líder, que sea un GRAN líder; un liderazgo de impacto, que marque a los demás.

Por eso, desde aquí, quiero enseñarte cómo construir los pilares:

Bases de un liderazgo de impacto

  1. Sé un seguidor
    Alguien que no ha seguido nunca a nadie no habrá aprendido de los errores y los acierto. Seguir a los demás te mantiene humilde, leal, te da experiencia y te enseña a ser servicial.
  2.  Inspira una Visión
    Las personas siguen visiones, no personas. Sobre todo al principio, espera a que te conozcan y si encima te siguen por cómo eres muchísimo mejor.
  3. Desarrolla una actitud positiva
    Las personas quieren estar cerca de las personas que las hagan sentir bien. Si tú eres una persona negativa, complicada o conflictiva, las
    personas se alejarán de ti.
  4. Desarrolla el pensamiento crítico
    La diferencia entre una persona crítica y una con pensamiento crítico es que la que cuenta con un pensamiento crítico observa un error o problema, lo comunica y se hace parte de la solución; mientras que una persona crítica ve un error desde fuera, lo critica y se queja.
  5. Desarrolla experticia
    Necesitas convertirte en un experto en tu trabajo, es por ello por lo que las personas vendrán a ti a resolver dudas y pedir consejo.
  6. Reta el proceso
    Debes traer innovación y retos, si te estancas perderás el liderazgo.
  7. Acción
    Es la característica más importante y fundamental que debe tener un buen líder. La lucha, la constancia, el desarrollo de tus habilidades, harán de ti un gran líder y eso alentará a los demás.

Con estas simples pautas estarás en el camino de convertirte en un GRAN líder. Pasa a la acción y guía a los que estén perdidos.
Si crees que puedes, ¡lo harás!

Dicen que las personas insistentes y que van detrás de algo sin descanso al final lo logran, pero ¿realmente la persistencia basta para alcanzar el éxito?

persistenciaLo que está claro es que las personas que luchan por conseguir sus sueños consiguen antes sus objetivos que las personas que se quedan sentadas conformándose con lo que les ha llegado a su vida.

Pero confiar en que con la persistencia lograrás todos tus propósitos es un gran error. De hecho, hay
situaciones donde no es aconsejable usarla.

Partamos del punto de que eres una persona persistente…
Para lograr nuestros objetivos debemos seguir una serie de actividades y rutinas, las cuales nos harán llegar hasta nuestros objetivos.
A este conjunto de actividades, rutinas, métodos lo llamaremos persistencia efectiva…

Pasos de la persistencia efectiva

  • Definir claramente el objetivo que queremos alcanzar: una meta específica, medible, orientada a la acción y con una fecha tope para lograrla.
  • La ejecución: En este paso es donde la persistencia es importante, es la fase en la que se actúa para lograr lo que queremos. Es el tiempo real que le dedicamos a acercarnos a nuestro objetivo. La persistencia es lo que te mantiene en esta fase de ejecución hasta que logres lo que deseas.
  • Medición de resultados: En este paso, verás si estas cumpliendo los pasos para llegar a ese objetivo.
  • Analiza tus resultados: Con los datos obtenidos de la medición, analiza tu situación y mira si estas siguiendo el camino correcto para conseguir lo que deseas.

Lograr tus sueños está al alcance de tu mano, haz todo lo posible para lograrlos. Somos más felices cuando realmente tenemos lo que queremos y más si lo hemos logrado con un gran esfuerzo.

Tus sueños están solo a 4 pasos… ¡Cógelos!

 

Aquí está la solución a todos tus problemas: para ser más productivos y conseguir nuestros objetivos, tenemos que ser proactivos. Pero…

¿Cómo ser proactivo?

como ser proactivoLa proactividad es la acción, el tomar la iniciativa el moverse, para conseguir lo que queremos. Las cosas por lo general no nos caen del cielo, ni nadie nos toca en casa para darnos aquello que queremos, para conseguirlo debemos trabajarlo y ganarlo con nuestro esfuerzo, así que como se suele decir, el que quiere lapas que se moje…
A veces lo difícil no es conseguir el objetivo que queremos, lo difícil es movernos y poner todo de nuestra parte para conseguirlo.

Muchas veces nos convertimos en seres pasivos que nos ponemos excusas absurdas para no pasar a la acción, ser proactivo no te dará la solución a tus problemas: es la solución la tus problemas.

Dejarnos de excusas y dejar la pasividad nos abrirá muchas puertas para conseguir lo que deseamos.

Si no consigues trabajo de lo que te gusta, puede ser que no tengas los suficientes conocimientos que el puesto requiera. ¿Qué tal si en vez de plantearte en hacer algún curso para mejorar tus conocimientos, haces el curso? ¡Pasa a la acción!

Otro ejemplo: «quiero hacer ejercicio para cuidarme un poco más y bajar algunos kilitos que me sobran». Si no tomas la iniciativa y mantienes una rutina, no conseguirás nada.
No te pongas escusas, da igual si ese día sales tarde de trabajar, da igual que hoy den tu serie favorita, o si quedaste con tus amigos para cenar. Intenta por todos los medios cumplir con lo que te has propuesto.

Verás cómo, poco a poco, con solo coger el hábito de la proactividad, mejoraras en todos los aspectos de tu vida, sobre todo en el ámbito laboral…

¿Qué empresario no querría una persona que hace bien si trabajo y sin excusas? ¡Pasa a la acción!

Las preguntas que invaden nuestra mente cuando estamos en nuestro puesto de trabajo son diversas, pero la que más nos preocupa es ¿cómo ser más productivo en el trabajo?

como ser más productivoRelacionadas con esta pregunta, luego nos hacemos muchas otras como ¿a qué “tarea” de todas las que tengo le doy prioridad?, ¿cómo aumento la productividad sin perder calidad en mi trabajo?, ¿realmente consigo algo con los esfuerzos que hago?, ¿debería enfocar mi
producción de otra forma?

Para poder conseguir nuestro objetivo nos basaremos en el método de productividad GTD (Getting Things Done) desarrollado por David Allen, el cual, ha sido aceptado mundialmente como una de las metodologías más eficientes de organización personal.

Como ser más productivo

Para empezar, debes tener bien claro y definido lo que tienes que hacer.

Muchas personas aún no saben qué tareas tienen que desempeñar en su puesto de trabajo. Por ejemplo, un administrativo toca muchísimos ámbitos de la empresa, pero es crucial que defina desde un principio de la actividad laboral las tareas específicas va a llevar acabo: ¿hará las nóminas de los empleados?, ¿los presupuestos para los clientes?, ¿atenderá las llamadas de la empresa?, ¿llevará la agenda del jefe?

El modelo de productividad de David Allen te ayudará a disipar todas estas dudas que te surgen en el momento en el que trabajas.

Para implementar en tu vida esta metodología lo primero que tendrás que cambiar es tu vocabulario.

Siguiendo con uno de los ejemplos anteriores, si yo te pregunto ¿qué es para ti hacer un presupuesto?, seguramente me contestarías que es hacer una “tarea”; y si te pregunto ¿qué es un proyecto?, lo definirías como algo muy extenso, con muchas partes y complicado de sacar adelante en el futuro.

Pues bien, hagamos un cambio de chip. A lo que llamamos “tarea” lo vamos a definir como «acción»; esta acción debe ser indivisible y accionable, es decir, nada te puede impedir que la hagas inmediatamente.

Te pongo un ejemplo, la acción de hacer un presupuesto no podría llevarse a cabo si no tengo un listado de precios definidos de nuestros servicios, o no sé los servicios que el cliente requiere; por lo tanto la acción inmediata sería hacer un listado de precios.

Llamaremos proyecto a aquello que requiera más de dos acciones. Así que, si hago el listado de precios de los servicios y hablo con el cliente para ver qué servicios requiere, completaré las acciones con las que pueda llevar a cabo el proyecto que es la realización de un presupuesto.

Con este simple truco y entrenándolo cada día conseguirás en muy poco tiempo tus objetivos; y luego serás tú el que pueda enseñar a los demás a como ser más productivo.

Cuando estás haciendo algo, la atención es lo más importante. A través de ella proyectas lo mejor de ti en una sola tarea, en una sola persona, en una actividad… Pero lo cierto es que muchas veces estar atento no es suficiente. Si quieres aumentar tu eficacia, este es mi consejo: incrementa tu enfoque.

enfoqueEstar enfocado significa estar presente, ser consciente y saber lo que haces y con qué objetivo lo haces. Así, tendrás el control de la situación y podrás siempre reconducirla hasta alcanzar tu objetivo.

Llevado a la práctica el enfoque es:
Tener que entregar un informe. Ponerte a trabajar en él. Eliminar cualquier distracción e interrupción. Y además poner todos tus conocimientos, tu esfuerzo y tu talento en la elaboración de ese informe.

Puede parecer fácil, pero no lo es tanto. Vivimos en un mundo distraído y con cada vez más distracciones. Sin embargo, aunque no sea fácil, es necesario encontrar ese enfoque. O estaremos perdidos…

Cómo lograr enfoque

El enfoque no es algo innato; es algo que se crea, se construye y se propicia.

Y mi consejo es que, al menos en un principio, lo hagas en momentos puntuales. Escoge aquellos momentos que exigen ese «extra» en el trabajo, por ejemplo.

 

Vale, pero ¿cómo se construye?

Quizá ya te estabas haciendo esta pregunta…

Existen varias formas. Y lo cierto es que ninguna es mejor que otra. Cuestión de que practiques y decidas cuál es la más efectiva para ti.

Yo, en este post te propongo una técnica sencilla que me parece ideal para empezar a trabajar el enfoque:

Se trata de un ejercicio que debes poner en práctica antes de realizar una tarea, actividad o momento importante.

Antes de empezar esa actividad:

  1. Pregúntate: ¿qué es voy a hacer?, ¿por qué es importante para mí?, ¿qué busco con ello?
  2. Responde claramente: Voy a hacer… 

Te invito a poner en práctica este pequeño truco antes de cualquier cosa importante: una reunión con tu equipo de trabajo, realizar un informe, responder a un email, etc.

¿Qué sentido tiene esto? Es simple: la clave para conseguir enfocarte es ser totalmente consciente de lo que vas a hacer justo antes de comenzar a hacerlo.

Cuando hayas comenzado, recuérdate lo que estás haciendo… Repítete a ti mismo: Ahora estoy haciendo… 

¡Pruébalo! Eso sí, no lo hagas una sola vez. Hazlo en cada momento importante. E intenta repetirlo 4 o 5 veces al fía como mínimo… Cuando comiences a acostumbrarte a ello verás los beneficios.

 

Aprende a enfocarte en lo realmente importante y estarás aprendiendo a sacar a la luz la mejor versión de ti mismo justo cuando lo necesitas.

Existen dos clases de personas: los que logran el éxito una y otra vez y los que no. La pregunta es, ¿cuál es la diferencia entre los que logran un verdadero éxito y los que no? Y la respuesta es:

 «La cantidad de acción que toman»

tomar acciónEstas son las 10 reglas básicas para tomar acción masiva:

  1. Asumir responsabilidad

    El primer paso hacia el éxito consiste en asumir la responsabilidad y entender que solo depende de ti alcanzarlo.

  2. Tener mentalidad de abundancia

    Pensar que el éxito es solo para unos pocos afortunados es una creencia limitante que te impide avanzar.

    No existe la escasez de éxito. El éxito es para los que están dispuestos a alcanzarlo, para los que actúan ya… y los que no lo logran es porque han desistido demasiado pronto.

  3. Tener mentalidad de dominación

    Es habitual ver emprendedores y nuevos empresarios con ansias de lanzarse al mundo de los negocios a competir, a buscar la manera de ser mejor que su competencia: ERROR.

    El problema es que la clave no está en competir, sino en dominar.

  4. Obsesión

    Las tres reglas que hemos visto hasta ahora exigen una gran carga de trabajo. Y es este el motivo por el que la motivación, probablemente, no va a ser suficiente. No necesitarás solo estar motivado, sino también obsesionado.

    Y con estar obsesionado no me refiero a estar enfermo, sino en el grado suficiente como para que esa obsesión genere un sentimiento de enfoque.

  5. Capacidad de administrar cada segundo

    Administrar el tiempo minuto a minuto es la mejor manera de detectar hábitos y costumbres que te distraen o te hacen perder el foco.Administrar de esta manera te ayuda también a entenderte mejor a ti mismo…

  6. Cero excusas

    Las excusas es todo lo que haces y que evita que alcances tus objetivos. Una excusa nunca justifica lo que no haces, solo es una explicación que le das para sentirme mejor contigo mismo cuando realmente no has tomado la acción necesaria.

  7. Una visión diferente

    Si no estás actuando con la idea y el objetivo de explotar al máximo tu potencial, no solo te estás engañando y fallando a ti mismo y a tus sueños, sino también a tu proyecto o negocio.

Hablar de cómo mejorar el área de nuestra economía, debemos tener presentes una serie de creencias y juicios instalados que hemos de identificar y abordar adecuadamente si queremos avanzar.

Las consecuencias de estas creencias tienden a justificar pautas e ideas sobre el dinero distorsionadas.

El objetivo de este post es identificar algunas de esas creencias, más habituales de lo que podemos imaginar:

«Yo no entiendo de dinero y me llevo muy mal con él»

No hablamos de finanzas a una escala difícil de abordar. Cuando hablamos de tu economía, hablamos de que cualquier persona que sepa sumar y restar está capacitada para administrar su propio dinero.

Esta creencia solo sirve para eludir responsabilidades.

 

«Estoy en todo mi derecho de “gastar”(aunque sea a crédito)»

«La vida son dos días…», «con todo lo que trabajo…», «nadie me comprende…».

Todo este tipo de frases hechas solo sirven para evadirte de una vida con la que no te sientes a gusto.

 

«No merezco tener dinero»

Esta creencia es típica de personas conformistas que se sienten cómodos con salarios mínimos, los que evitan ascender por miedo a las responsabilidades, e incluso de los que cuando disponen de más dinero lo gastan de manera compulsiva.

Es, claramente, una creencia propia de personas con una baja autoestima.

El emprendimiento es algo que se ha potenciado con la crisis. Y es que, en momentos difíciles, se agudiza nuestro ingenio. Ahora bien, a pesar de todo lo bonito que nos cuentan, emprender puede suponer la libertad para los que están preparados; pero lo que no nos cuentan es que puede convertirse en una jaula para los que no lo están. Y te preguntarás, ¿cómo saber que NO estás listo para emprender? 

no emprenderPrecisamente a esto es a lo que quiero dedicar el post de hoy, a hablar de esas señales que nos indican que, al menos de momento, no estamos preparados para iniciar la aventura que supone el emprendimiento.

Cómo saber que NO estás listo para emprender

No tienes motivación

Este es, quizá, uno de los primeros indicativos. Y probablemente uno de los más fáciles de detectar.

Es simple, para emprender necesitas motivación y autodisciplina. Si eres de los que precisa que alguien le diga lo que tiene que hacer, pisa el freno. Claramente, aún no estás listo para iniciar este camino.

No soportas bien la presión

Dirigir un proyecto, negocio o empresa puede ser, sencillamente brutal. Y eso, inevitablemente supone una gran presión.

Si eres de las personas que bajo presión se vienen abajo, si no aguantas el estrés… Antes de lanzarte a emprender, piénsatelo bien. Emprender supone vivir bajo presión y estrés de manera constante. Y quien te diga lo contrario, te está mintiendo.

No te apasiona lo que quieres construir

La pasión no lo es todo, ni siquiera es suficiente para lanzarse a iniciar un negocio. Sin embargo, sí considero que es una parte muy importante que debes tener en cuenta antes de tomar la decisión.

La pasión será, precisamente, la que te empuje cuando no te queden fuerzas. Será la pasión por tu proyecto la que te permita levantarte y seguir cuando las cosas no salen como habías planeado. Solo la pasión te permitirá continuar.

Si no te apasiona lo que vas a hacer, valora muy bien si realmente merece la pena y si, cuando lleguen las dificultades,  encontrarás un motivo lo suficientemente poderoso que te impulse a continuar.

 

Si sabes lo que quieres, ¡adelante! Pero si no estás seguro, el primer paso es la honestidad. Sé honest@ contigo mism@. Pregúntate qué es lo que quieres de verdad en la vida… y si dentro de eso que quieres está emprender, con todos sus riesgos y sacrificios te hará feliz, puedes estar seguro. Pero es mejor tomar la decisión en base a la sinceridad y con un plan trazado, para evitar que tu sueño se convierta en la jaula de la que hablaba al principio.

Gracias una vez más por estar ahí. Ya sabes que me encantará conocer tu experiencia y saber tu opinión al respecto.  Nos leemos la próxima semana.

 

 

Con el paso de los años, el mundo digital nos ha invadido de una manera descomunal. Ha ido creciendo de forma progresiva. Se ha metido en nuestra vida familiar, comunitaria y, desde luego, en nuestro entorno laboral.
Prácticamente todo lo que usamos requiere de tecnología. Y esta, de igual forma se actualiza constantemente y requiere de profesionales que sepan adaptarse y reinventarse casi a diario, las nuevas profesiones digitales.

profesiones digitalesEn el mundo laboral ya se requiere dominar la tecnología casi  la perfección, para optar a cualquier puesto de trabajo. Todo se hace de forma digital, para casi cualquier puesto es imprescindible el uso y manejo de ordenadores, teléfonos, tablets… ya es casi tan importante como el dominio de idiomas.

Diferencias entre perfiles tecnológicos y perfiles digitales

El quebradero de cabeza viene para ese pobre encargado de recursos humanos de una empresa cuando no sabe definir de forma clara el puesto que ofrece. Y, evidentemente, tampoco sabe qué perfil debe buscar para cubrir esa vacante…

Esto viene como consecuencia de no saber diferenciar entre un perfil tecnológico y un perfil digital . Ello le acarrea una serie de problemas como, definir competencias, funciones, rangos de salario, el rol de ese
trabajador en la empresa, etc.

Pues para aclarar este punto, si te has encontrado en esta situación, los perfiles tecnológicos
son los que configuran y miden las nuevas herramientas, mientras que los perfiles digitales son
los que utilizan esa tecnología en los distintos ámbitos de una empresa.

En el último año se ha observado una creciente especialización de los puestos digitales ¿Pero
cuáles son las 10 profesiones digitales más demandadas?

Top ten de las profesiones digitales más demandadas

  1. CDO/Digital Manager
  2. Digital communication director
  3. Digital transformation project manag
  4. Digital marketing manager
  5. Inboud marketing specialist
  6. SEM&SEO specialist
  7. SEO specialist
  8. Social CRM manager
  9. RTB manager
  10. Traffic manager

Ser bueno y destacar como profesional digital requiere de ciertas características y habilidades técnicas como la capacidad de aprendizaje, toma de decisiones, inteligencia emocional, trabajo en equipo, creatividad, negociación, motivación o la resolución de problemas complejos… todas ellas habilidades que resultan imprescindibles para poder acceder a las profesiones digitales del futuro.

Contrario a lo que solemos pensar nuestra mente es nuestra peor enemiga: quiero lograr esto,
quiero hacer tal cosa, quiero conseguir esto otro, no descansaré hasta que obtenga esto… Eso
es lo que nuestra mente nos dice constantemente en todos los aspectos de nuestra vida, y es
en lo que se basa nuestro razonamiento del alcance de la felicidad, lo que necesitamos para
sentirnos bien y completos.
Hablemos, hoy, de cómo desarrollar la inteligencia positiva…

inteligencia positivaPensarás, que seguramente eso que comentaba al principio sea bueno, ya que centramos nuestra atención y nuestros esfuerzos en el alcance de metas. Sin embargo cuando nuestra felicidad depende de los objetivos que consigamos y esta sea la condición para encontrarnos bien, la cosa cambia, ya
que ésta puede esfumarse rápidamente si conseguimos lo que deseamos, porque nuestra
mente ya se ha fijado en su próximo objetivo, no nos da tregua a disfrutar de un período de
felicidad considerable.

La complicación se agrava cuando estamos en nuestro entorno laboral, este es en el que más.
Nuestra mente hace de las suyas y quiere, quiere, quiere, quiere…. no está contenta con su
puesto, no está contenta con el número de clientes, no está contenta con las condiciones; y
esto puede ser un problema, ya que intentamos superar todos los obstáculos. Y es que si los
logramos nos marca todavía más; esto hace que trabajemos constantemente angustiados por
el logro de resultados, alejando el bienestar del entorno de trabajo, provocándonos estrés e
insatisfacción con lo que hacemos.

¿De qué manera podemos desarrollar la inteligencia positiva, para que nuestra mente deje de
sabotearnos constantemente?

La inteligencia positiva plantea que; a mayor felicidad, mejor desempeño y mayor éxito,
invirtiendo los factores de la ecuación tradicional, que dice que debemos trabajar duro y consagradamente para alcanzar el éxito y así poder ser felices.

El neurólogo Shirzad Chamine define el “cociente de inteligencia positiva” como “el porcentaje
de tiempo que la mente actúa como nuestra amiga y no como nuestra enemiga”. Es por ello
que tenemos que entrenar nuestra mente a diario para acabar con nuestro juez interno, aquel
que siempre está ahí, evaluando todo, procurando hacer todo más predecible, más controlable
y, por consiguiente, procurando recrear un ambiente más seguro para nosotros.

Repite estas ideas cada día, genera nuevos hábitos de pensamiento y así podrás desarrollar tu
inteligencia positiva.

Cómo desarrollar la inteligencia positiva

  1. Anota tres cosas que te resulten gratificantes al final de cada día.
  2. Proporciona feedback positivo o reconocimiento a otra persona.
  3. Escribe un mensaje positivo para alguien de tu red social.
  4.  Medita en el despacho dos minutos.
  5. Responde positivamente a una crítica.
  6. Planifica tus objetivos.
  7. Busca una frase positiva para ti, que te anime a la acción y repítela con frecuencia.
  8. Tomate dos minutos para describir en un diario la experiencia más significativa de las últimas 24h.

No olvides que la superación o el fracaso de una persona parten de uno mismo.