cambio proximo

La vida, nuestra vida, es una constante de cambios. Unos de ellos vienen dado; otros, precisan de nuestra determinación, de una decisión previa para producirse. Y el problema parece justo cuando estos últimos se ven enfrentados a nuestros miedos, inseguridades e indecisiones…

Evolucionar implica toma de decisiones. Pr ello quiero abordar en este post este tema, para tratar de definir los puntos más importantes en este aspecto.

Vivimos en medio de una vorágine de cambios a todos los nivel y en todos los aspectos de nuestra vida y necesitamos adaptarnos y prepararnos continuamente para hacer frente, de la mejor manera posible a esos cambios desarrollando nuevas habilidades, competencias, etc.

Centrándonos en el ámbito laboral, debemos tener en cuenta que parte de estos cambios vendrán impuestos por nuestros superiores o por el propio entorno. En estos casos no tendremos gran problema. Los inconvenientes aparecen cuando los cambios precisan ser generados por nosotros…

Esos cambios podrían responder a un cambio de domicilio, incluso de país; a un cambio de empleo; o a la búsqueda de un trabajo, por ejemplo. Todos ellos son cambios que, a pesar de ser buscados, nos fuerzan a nueva nueva situación.

Ante esta cambios que nos llevan a una nueva situación podemos mostrar dos tipos de actitud:

  • Proactiva: asumiendo el control de la situación y de su actitud, lo que implica la toma de iniciativa en el desarrollo de acciones creativas y audaces que llevan a una mejora. Pero la proactividad no significa sólo tomar la iniciativa, sino asumir la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan; decidir en cada momento lo que queremos hacer y cómo lo vamos a hacer.
  • Reactiva: podríamos decir que una actitud reactiva se refiere a buscar lo mismo que la anterior, pero con la gran diferencia de hacerlo cuando no tenemos más remedio.

Ahora bien, ¿qué es lo que nos lleva a resistirnos a cambiar?

Por lo general, ante cualquier decisión importante en nuestras vidas, tendemos a recurrir al no, a plantearnos cada detalle, a buscar excusas… Ello se debe, especialmente a algunos motivos:

El miedo a perder

Hemos crecido y sido educados en tópicos que nos acaban marcando en este sentido, tópicos como: «más vale pájaro en mano que cientos volando» o «vale más malo conocido que bueno por conocer». Solemos temer a perder seguridad, estabilidad, poder, bienes…

Nos frena nuestro instinto de supervivencia

Cuanto mayor es el cambio, más presente tendremos ese instinto frenándonos.
Cuando se trata decomiso pequeños no dudamos tanto en tomar las decisiones necesarias para llevarlos a cabo. Cuando se trata de cambios más importantes, comienzan a parecer miedos que nos frenan de cara a una  decisión final. Y a cuando hablamos de cambios vitales, tendemos a poner excusas, evitarlos, etc.

El miedo a ganar

Igual que tenemos miedo a perder, el miedo a ganar también está presente.
El miedo a descubrir facetas propias que no conocíamos; puede tratarse incluso de un miedo a querer más, al inconformismo, etc. Y estos miedos están motivados por el hecho de que, de descubrir estas nuevas facetas, no tendríamos excusas para posponer o evitar lo que tenemos que hacer.

El esfuerzo

Cualquier cambio implica esfuerzo. Un esfuerzo que dependerá, en gran medida, del cambio. Pero el problema no es el esfuerzo, ni la necesidad del mismo a la hora de cualquier cambio; el problema es que tenemos un concepto erróneo del cambio, ya que tendemos a creer que para esforzarnos debemos recibir una gran compensación…

 

Estas son sólo algunos de los peores enemigos del cambio. Por ello, ante cualquier decisión, situación o circunstancia que conlleve o requiera de un cambio, conviene tenerlas en cuenta, ser conscientes de que están y del por qué están presentes. Y, por supuesto, tomar la iniciativa y pasar a la acción para vencer estos miedos o, por lo menos, minimizar sus consecuencias.

 

 

mapa mental

¿Qué es un mapa mental?

Los mapas mentales, son un método que permite extraer y memorizar información. Un método de tomar notas de una forma creativa: cartografiando las ideas y reflexiones que giran en torno a un tema, por ejemplo, la empresa.

¿Que se precisa para crear un mapa metal?

  • Un papel extenso (preferible). Aunque, si lo prefieres, puedes hacerlo también sobre un DIN A4.
  • Lápices de colores, bolígrafos, rotuladores…

Independientemente del tema sobre el que se realice el mapa mental, todos tienen algunas características en común: 

  • Todos los mapas mentales deben central la idea o el asunto principal en una imagen central.
  • Los temas principales que derivan de la idea, el asunto o el concepto principal, se representan como bifurcaciones. Imaginemos que es un árbol: el tronco sería el asunto principal y las ramas más gruesas esos temas principales.
    Esas bifurcaciones deben ser representadas con alguna imagen o palabra clave asociadas.
  • Finalmente, los temas de menor importancia y se representan en el mapa como pequeñas ramas y hojas.

Ahora que tenemos claro qué es un mapa mental y cómo se leva a la práctica. El siguiente paso es saber cuándo surge la necesidad de introducirlo o aplicarlo a mundo de la empresa:

Lo cierto es que cada empero es un mundo y pueden ser muchos los casos o las circunstancias en los que la realización de un mapa mental puede ayudar y clarificar partes de un proyecto. Sin embargo, generalizando, a grandes rasgos, los motivos más comunes son:

  • Cuando se precisa definir un objetivo con todo tipo de detalles.
  • En la tomare decisiones importantes.

El mapa mental aplicado a la empresa

Definir un objetivo concreto con todo tipo de detalles es uno de los casos en los que los mapas mentales resultan más eficaces y útiles.

Imaginemos que se trata de un mapa mental en este sentido… A la hora de llevarlo a la práctica en el centro del papel iría representado el objetivo. Y a partir de ahí, el miembro o los miembros responsables de ese objetivo, comenzaría a proponer las bifurcaciones principales y definiendo los detalles.

Un ejemplo puede ser:

Bifurcaciones principales:

  • Fecha
    Fecha límite para alcanzar el objetivo, fechas intermediarias que son importantes, etc.
  • Recursos y herramientas
    Recursos y herramientas disponibles, necesarios, qué implica no contar con todos los recursos o herramientas, etc.
  • Impacto en el entorno
    A quién implicará: clientes, colaboradores, etc.

Que beneficios aporta la creación de un mapa mental en la empresa

  1. Uno de los principales beneficios es que permite poner todas las ideas en orden, organizarlas e incluso encontrar los nexos de unión entre todas ellas.
    Esto no sólo permite avanzar en el proyecto, sino que permite a la vez prever cualquier consecuencia de una decisión y reducir el cualquier impacto negativo que pueda tener.
  2. Realizar análisis exhaustivos en los que el foco principal se centra en el objetivo.
  3. Potencian la comunicación y colaboración entre todos los miembros implicados en el proyecto o la obtención de ese objetivo concreto. Esto no sólo mejora la productividad, sino que además suele dar lugar a nuevas vías de obtención del objetivo.
  4. Da pie a la creatividad y el dinamismo, dando lugar a mejores y más eficaces y productivas brainstormings (o lluvias de ideas).
  5. Ayudan a reducir los riesgos. Realizar mapas mentales entre todos los miembros de un proyecto permite un análisis con muchas perspectivas, reduciendo así el riesgo de olvidar detalles que pueden provocar consecuencias negativas o dando lugar a soluciones alternativas más eficaces o efectivas.

excelenciaCualquier persona que conozcas o tengas como referente, que haya alcanzado la excelencia, es una persona que ha realizado un duro trabajo para lograrlo. Se puede ser muy bueno o tener habilidades innatas, pero si no se entrenan y se aplican bajo una estricta disciplina y compromiso, difícilmente se llegará muy lejos. Alcanzar la excelencia requiere de un claro sentido de la responsabilidad y una gran autodisciplina.

Situarte en un alto nivel dentro de lo lo que haces o el trabajo que desempeñas tampoco es cosa de dos días. A hablar de excelencia y referentes, muchas personas no terminan de ser conscientes de que los que hoy son los mejores, algún día estuvieron entre los peores, y que el triunfo sólo es una consecuencia del esfuerzo y empeño que han puesto para conseguir legar hasta ahí.

El primer mensaje que me gustaría lanzar y que quede muy claro es que situarse entre los mejores y alcanzar la excelencia es algo que solamente de nosotros mismos. En nosotros está el poder de conseguirlo, y también la libertad querer lograrlo.

El segundo mensaje es que existen dos premisas básicas que, si se cumplen, es muy probable que situarse a un nivel de excelencia y son:

Un compromiso firme

Adopta un compromiso contigo mismo firme, fuerte, verdadero y duradero; un compromiso que se mantenga inquebrantable pese al esfuerzo que sea necesario para alcanzar el objetivo.

Nadie que haya alcanzado la excelencia, en ningún hábito, se ha tomado su sueño como un simple deseo. Y esto es fundamental que lo tengamos en cuenta si queremos emprender un camino hacia la excelencia… Olvidemos el «me gustaría…» y sustituyámoslo por el «voy a hacer…», «haré…», «seré…», «tendré…».

Pasa a la acción

Nada evoluciona en la zona de confort. Y para que el compromiso adquirido tenga sentido y de sus frutos, se debe contar con un plan de acción y la voluntad de llevarlo a la práctica sin distracciones.

De nada servirá poner un poco de empeño si a la primera de cambio regresamos a la pasividad. No pierdas el tiempo, organízate de manera que puedas llegar a ser lo más productivo posible durante las horas que trabajas o invertirás en esa actividad o tarea que quieres elevar a la categoría exclente.

Y cuando algo desvíe tu foco de atención, recuerda por qué has empezado; para por un segundo y mira hacia atrás, sólo para recordar todo lo que has logrado ya, ¿lo vas a tirar por la borda? Y finalmente pon de nuevo tu vista al frente y bien alto, enfocando tu futuro, tu sueño y sigue avanzando…

Se trata de dos pasos sencillos que, con una gran fuerza de voluntad os puedo asegurar que se pueden dar, que se pueden cumplir y que al final siempre dan buenos frutos. ¿Por qué muchas veces parece tan complicado?, porque falta convicción o el deseo no esta fuerte como debiera o como se cree… Pero cuando realmente que se desea algo y se está dispuesto a conseguirlo, pasando a la acción y con una gran autodisciplina, cualquiera puede llegar tan lejos como desee, sea cual sea el campo o ámbito…

¿A qué esperas para ponerte en marcha hacia esa excelencia que tanto deseas?

desconfianza-en-uno-mismo

Cuando emprendemos un nuevo viaje, un nuevo camino, asumimos nuevos retos y ello puede atraer dudas. Dudas que nos plantean si nuestra idea es lo suficientemente buena, que nos hacen pensar una y otra vez si estamos tomando el rumbo adecuado, de la certeza de que nuestras habilidades sean capaces de asumir todos los retos que se nos presentan…
¿Cuántas veces te has preguntado a ti mismo/a si realmente estas hecho para el trabajo que has elegido o que estás desempeñando?, ¿cuántas veces has puesto en duda que el camino y el rumbo que has tomado a nivel profesional sean los adecuados?

Tener ciertas dudas ante la incertidumbre es normal.  Y no es malo siempre que el estrés que ocasionan esas dudas sean bien gestionados, de manera que no nos frenen a la hora de avanzar hacia nuestras metas. Y para conseguirlo, existen algunas premisas básicas que debemos tener presentes y saber manera de la mejor manera y en pro de nuestro crecimiento:

1. Las comparaciones son odiosas

Dice el popular refrán que las comparaciones son diosas. No sólo eso, sino que pueden ser además muy perjudiciales.
Resulta muy complicado, especialmente a nivel profesional, evitar las comparaciones. Pero si lo hacemos, es importante ser consciente y tratar de realizar comparaciones poco realistas o injustas que puedan llevarnos a dudas de nuestras habilidades. Además, mantenernos en una preocupación continua por lo que hacen otros profesionales o nuestra competencia, no sólo nos robará mucho tiempo, sino que nos puede llevar al agotamiento.

La clave radica en evitar las comparaciones injustas o negativas, pasarlas a positivas y utilizar el éxito de otra para aprender. Si tienes que invertir tiempo en tu competencia, que sea para investigar en lo que hicieron bien y descubrir todos los desafíos que tuvieron que superar para alcanzar sus objetivos.

Recuerda todo lo que has conseguido ya

Retomar el rumbo de tu vida profesional en la dirección que realmente deseas no sólo requiere de un gran valor, sino de un enorme esfuerzo y trabajo.

Y en esta andadura, siempre habrá días buenos y días malos. En los malos, esos en los que te quieres rendir es donde debes parar para echar la vista atrás y reconocer todo lo que has conseguido ya. Muéstrate agradecido/a de tus logros, desde los más pequeños hasta los más grandes…

Cuando una piedra aparezca en tu camino, recuerda todos esos logros, los buenos momentos y por que elegiste este camino…

El éxito depende de una toma de decisiones continua

El éxito a nivel profesional es el equivalente a una carrera de fondo, no a un sprint, depende de la culminación de un sinfín de decisiones a largo plazo.

La continua toma de decisiones te permitirá ir realizando algunas correcciones por el camino… Cuanto mejor aceptes y asumas esto, más proactivo/a te muestres en este aspecto, mayor seguridad tendrás en ti mismo/a  de tus capacidades para liderar.

Acepta tus errores

Los errores son, sencillamente, inevitables. No importa que tan preparado estés, qué tan inteligente seas o cuánta experiencia tengas, siempre habrá algún error. Y eso es bueno, porque nos muestran el camino que nos permitirá crecer si en lugar de obsesionarnos con ellos nos enfocamos en bucales soluciones.

No ocultes o cambies lo sucedido ante un error, mejor acéptalo y admítelo lo antes posible; de esta manera te haces dueño y no esclavo de tus errores. Una vez aceptado y asumidas las responsabilidades, es momento de buscar soluciones que permitan abordarlo. Después, sencillamente quédate con el aprendizaje t déjalo ir.

lider-2.0

En la era digital, ser el cerebro de una organización requiere de la aceptación de nuevos retos… El liderazgo tradicional se ha visto fracturado en los tiempos que corren,  el directivo del siglo XXI debe estar preparado para hacer uso de las nuevas tecnologías y herramientas de comunicación a través de internet, ya que debe saber proyectar de la manera más adecuado la imagen de la marca o compañía que lidera en un escaparate a nivel mundial llamado Internet. 

A este respecto, hoy encontramos dos perfiles, el del los inmigrares digitales (personas nacidas y educadas antes del auge de las nuevas tecnologías) y el de los nativos digitales (personas que, rodeadas desde temprana edad por las nuevas tecnologías  y los nuevos medios de comunicación que consumen masivamente, desarrollan otra manera de pensar y de entender el mundo). 

Pero idependientemente de las marcadas diferencias que puede haber entre unos y otros, el liderazgo 2.0 requiere de de una serie de características y habilidades en los nuevos directivos que deben aceptar, asumir y adquirir —si fuera necesario— para adaptarse a los nuevos tiempos. 

Características del líder 2.0

Quizá uno de los rasgos más importantes, si de liderazgo 2.0 hablamos, es la actitud. El líder 2.0 debe estar abierto a los cambios y saberlos reconocer y ser capaz de generar nuevas formas de relación que permitan mejorar la eficacia y la productividad. Pero no sólo eso, debe tener la mente también abierta a la posibilidad de sinergia y colaboraciones con otras empresas o profesionales. 

El contante reciclaje es otro de los aspectos básicos. Un líder 2.0 debe mostrarse a un aprendizaje continuo… 
Dos escenarios clave son las nuevas tecnologías, las cuales debe saber manejar con soltura; y los medios sociales, en los que debe tener muy claro el lenguaje a utilizar en cada uno de ellos. 

Hasta hace muy poco asociábamos el concepto líder, con la idea de una persona que debe buscar resolución a cualquier problema. Este concepto ha cambiado, o más bien ha evolucionado… Tanto es así que hoy, el líder 2.0 no tiene como prioridad resolver; sino más bien identificar los problemas y contar con la capacidad de activar los grupos de trabajo y las herramientas necesarias para activar la búsqueda de soluciones efectivas. 

Para nada encajan en el concepto de líder 2.0 aquellos directivos centrados en la toma de decisiones y los procesos. El nuevo concepto ha llevado a moderar e impulsar nuevas soluciones, a generar nuevas reflexiones y metodologías… En definitiva, a propiciar un clima de trabajo en equipo participativo, en el que cada opinión o idea sume y que resulte participativo. 

La empatía es otra de las características clave en este tipo de líder, que debe ser capaz de ponerse en el lugar de la persona que tiene en frente, de sentir como sienten las personas que trabajan y colaboran con él. 
Todo ello ha llevado, por supuesto, a trastocar el sistema jerárquico de las compañías, al que latendencia ha llevado a una posición más flexible que propicie una comunicación fluida entre los directivos y las personas que lideran. 

Transformacion-digital_S

Las nuevas tecnologías, los medios sociales y la redes internas y externas han llegado para revolucionarlo todo y dar lugar a nuevas formas y modelos de negocio. Cierto es que han provocado grandes cambios organizativos, pero igual de cierto es que también han llegado para dar lugar a increíbles oportunidades y potenciar la innovación.

A través de las nuevas tecnologías, los medios sociales y las redes podemos tenemos acceso a nuevas nuevas formas de relacionarnos… Pero el kid de la cuestión no está en tomarlo como una opción, sino en entenderlo como una necesidad, ya que ir en paralelo de esta tendencia haciendo caso omiso de ella es un vehículo con acelerador a fondo hacia la decadencia empresarial, cuya consecuencia será una muerte más temprana que tardía.

El concepto de empresa 2.0 está llevando a las empresas a a cambiar de manera radical la manera de entender el trabajo y la gestión. Sin embargo, en muchas ocasiones no son tan fáciles de percibir, no solo por los profesionales, sino también por los líderes.

No hay marcha atrás. El que quiera sobrevivir ha de subirse al tren de la digitalización social… un tren que lleva a un futuro en las organizaciones en el que es preciso que los profesionales tengan un perfil «socialnetworker».

¿Qué es y cuáles son las características de un socialnetworker?

Un socialnetworker se mueve por el paradigma de la inteligencia colectiva: compartir, difundir y crear contactos de valor aportando valor.

Un Social Networker trabaja de forma colaborativa. Incluso, en ocasiones, lo hace sin ánimo de lucro, con el objetivo de generar, crear, aportar, reinventarse, crecer en la red.

Cabe destacar que la palabra socialnetworker no corresponde a una tipología profesional exclusiva de un área concreta o vinculada a un nivel jerárquico específico, se trata de una tipología profesional que puede desarrollarse en cualquier área organizativa e independientemente del nivel que ocupe dentro de la estructura.

Cierto es que existen rasgos innatos que permiten en mayor medida evolucionar hacia una figura socialnetworker. Pero cierto también es que se trata de algo que está al alcance de cualquier profesional. Cualquier profesional tiene la posibilidad y capacidad de desarrollar su propio proceso evolutivo. Por lo tanto, no es sólo cuestión de capacidad y habilidad, sino también de actitud y predisposición.

  • Un socialnetworker se relaciona para generar valor y para crear oportunidades. 
  • Ha deshecho de su vocabulario la palabra individualismo y entienden la actividad profesional como la habilidad y capacidad de establecer, construir y alimentar relaciones de manera constante.
  • Sus relaciones giran constantemente en la búsqueda de nuevos profesionales. De manera continua se encuentran tejiendo una red compuesta por profesionales…
  •  Entienden la realidad como un entorno de cambio y oportunidad. El cambio, lejos de ser un generador de tensión, es una constante aceptada con normalidad que se encuentra perfectamente integrada.
  • La Red es para ellos un conjunto de entornos y conexiones que les permiten construir y activar nuevas formas y modos.
  • Apuestan constantemente por sacar el máximo partido a todas las tecnologías a su alcance con el fin de fomentar conversaciones, conocer nuevas ideas e incluso desarrollar nuevos proyectos.
    Además, entienden las nuevas tecnologías como una herramienta que les permite estar presentes en cualquier momento desde cualquier lugar, superando de esta forma las barreras del espacio y el tiempo.
  • Promueven la inteligencia colectiva.

Las organizaciones y formas de hacer negocio están cambiando, así como la forma de trabajar. La tecnología está presente ahora más que nunca y ha adoptado un rol de transformador cultural… Todo ello está cambiando de forma radical la gestión y empujando hacia un nuevo concepto de profesional. Y el que sobreviva no será el más fuerte, ni el más inteligente, sino el que más dispuesto esté y mejor se adapte al cambio.

gestión del tiempo Gestionar y administrar el tiempo de forma correcta y eficiente es fundamental para alcanzar el éxito y cualquier meta. Y para lograrlo, es necesario enfocar la acción hacia actividades productivas y que encajen con tus objetivos. Debemos tener en cuenta que todos, a diario, estamos emprendiendo acción. Y por pequeña que parezca, cada una de esas acciones marcan nuestro camino, nos guían por un camino concreto que nos acerca a determinadas metas u objetivos y los aleja de otros. Es muy importante, para avanzar, poner el foco en un objetivo determinado y saber redirigir todas nuestras acciones hacia él. De esta forma, lo que conseguiremos es avanzar en dirección al objetivo que nos hemos impuesto. Todas las acciones que realicemos teniendo como foco central la meta, derivará en actividades productivas que permitirán avanzar. Pero si no controlamos nuestras acciones o si no las enfocamos en aquello que queremos conseguir, obtendremos resultados en infinidad de direcciones que no nos llevarán a un punto fijo y difícilmente nos acercarán al objetivo. Esta es, sin ninguna duda, una de las características que determinan el alcance o no del éxito de una persona. Cuando se dirigen y relacionan todas las acciones a un punto concreto, a un objetivo concreto, se genera éxito. La clave no es hacer más cosas o hacerlas durante más tiempo, la clave para alcanzar el éxito (o al menos una de ellas), radica en caminar siempre en dirección a lo que deseamos. De poco, más bien nada, sirve generar muchos resultados si no está perfectamente alineados con nuestros objetivos. Definir claramente los objetivos es el primer paso. Y a partir de ahí, debemos determinar qué actividades productivas pueden contribuir a lograr lo que nos proponemos; debemos definir un plan de acción. Lo cierto es que a la hora de gestionar el tiempo no existen sistemas buenos o malos, mejores o peores, sólo hay sistemas que funcionan y otros que no funcionan. Yo te propongo seguir siete claves sobre las que podrás definir bien ese plan de acción que necesitas y que debes decidir tú mismo/a:

Objetivos a largo plazo

Define tus objetivos a largo plazo sin olvidar que esos objetivos deben ser realistas y medibles.

Objetivos a corto plazo

De la misma manera que con los objetivos a largo plazo, define tus objetivos a corto plazo, relacionándolos siempre con los objetivos del punto anterior, deben estar alineados.

Tareas a corto plazo

Ahora que ya tienes claros los objetivos, es momento de definir las tareas a corto plazo, esas tareas que te permitirán ir avanzando poco a poco, primero hacia los objetivos a corto plazo y a medida que los vayas alcanzado, te acercarán a tus objetivos generales.

Plannig semanal

Para evitar dispersarte, toma cada semana algunos minutos de tu tiempo para planificar toda la semana de trabajo y organizar cada una de las tareas que deberás realizar.

Planning diario

Divide todas las tareas anteriores de manera que puedas asignar parte de ellas a cada uno de los días.

Prioriza

Con toda certeza tendrás tareas clave, más urgentes o más importantes que otras. Prioriza y en tu trabajo diario, comienza por esas tareas.

Define tiempos concretos para realizar tus tareas

Asigna no sólo el día de la semana a tus tareas, sino también la hora a la que comenzarás a desarrollarla y el tiempo que tardarás en terminarla.   Realizar todos estos ejercicios permiten conectar todas las actividades, alinearlas y redirigirlas hacia la meta. Siguiendo estas pautas tu lista de tareas evolucionará, estarás así administrando tu tiempo y enfocando tu acción de tal manera que no te centrarás en la realización de cada una de esas tareas, sino en la búsqueda de los resultados e impactos en la dirección correcta.

éxito

Hace ya algún tiempo Fortune 500 realizó un estudio que les levó a entrevistar a una gran número de ejecutivos. El estudio dio como resultado que más de un 90% de los profesionales entrevistados atribuían su éxito más a su actitud que a cualquier otro factor o circunstancia. Esta es sólo una muestra más de que, para llegar tan lejos como deseamos, es fundamental tener una buena actitud.

Nuestra manera de pensar y ver las cosas afecta de manera sorprendente y poderosa a nuestro camino hacia el éxito. De hecho, si fuéramos más conscientes del poder de nuestra actitud a la hora de alcanzar nuestras metas y sueños, muy diferentes serían las cosas.

La manera en la que decidimos mirar y ver la vida determina claramente la manera en que la vida nos mira a nosotros. Y es que de nuestra actitud ante la vida depende la forma en la que nos relacionamos con ella… E inevitablemente lo que conseguimos y recibimos, depende de esa actitud que adoptamos y mostramos.

Si caminas por la vida esperando que a cada paso una piedra bloquee tu camino, es justo eso lo que vas a encontrar. Si esperas a cada paso lo peor, tu camino estará plagado de peor. Y del mismo modo, si miras desde un prisma positivo, serán cosas buenas las que recibas; y es que, cuando se mira la vida con optimismo y entusiasmo, la vida nos guiña el ojo incluso cuando nos toca afrontar circunstancias negativas, ya que nos enseñará a sacar lo mejor de ellas, utilizarlas como método de aprendizaje y entenderlas como algo que nos sirve para seguir adelante con más fuerza aún.

Ahora que comienza un nuevo año, te dejo aquí algunas características fundamentales para construir esa actitud adecuada para alcanzar el éxito:

Confianza en ti mismo/a

Si no confías tú en ti, nadie lo hará. Cree en ti, sólo así podrás demostrarte a ti y a los demás que tienes la fuerza suficiente para lograr cualquier cosa que te propongas.

Busca lo mejor de cada persona 

Dijo Albert Einstein, y ¡cuánta razón tenía! ❝Si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil❞. Todos somos buenos en algo, busca siempre y a ser posible, potencia, lo mejor de cada persona con la que te relacionas.

Busca la oportunidad

La vida, el día a día, está lleno de oportunidades que pasamos por alto y desaprovechamos. Sé más curioso/a, trata de ver un poco más allá, repara en los detalles… busca siempre la oportunidad.
Allá donde los demás sólo sean capaces de ver problemas, practica la habilidad de encontrar soluciones. Cuando todos crean que es imposible, demuéstrales que a imposible le sobran las dos primeras letras.

Sé generoso/a 

Practica el deseo de dar, de ofrecer… la generosidad es un gran impacto positivo. No recuerdo de dónde la he sacado, pero siempre llevo en mi mente esta frase ❝Lo que das, te lo das. Lo que no das, te quitas❞.

Perseverancia

Nadie dijo que el camino hacia el éxito sea un camino fácil. Pero lo que sí es seguro es que para llegar al éxito, es necesario aferrarse a los sueños y no soltarlos jamás.

Comienza a asumir que tu vida es tu responsabilidad

Tu vida e tuya y lo que ocurra con ella sólo depende de ti. Tú eres quien decide hacia dónde la quieres dirigir…
Nunca verás nada positivo si no asumes que la responsabilidad de dar el primer paso e iniciar el camino es tuya… Es fundamental para alcanzar tus sueños que tomes conciencia de que tus resultados, lo que obtienes en la vida, es sólo la consecuencia de tus decisiones y elecciones.

¡Feliz Año!

liderazgo-transformador

El bienestar económico y social de este país y muchos otros, depende, en gran medida, de la innovación. Y lo cierto es que no podemos hablar de innovación sin talento. Por este motivo resulta realmente importante y urgente entender la manera en la que se crean las organizaciones innovadoras y cómo se gestiona el talento en ellas.

En contra de lo que a priori podría parecer, la clave de la innovación, no es tanto una cuestión de I+D, crear nuevos productos, mercados o nuevas tecnologías, sino que depende más de nuevas formas de hacer, de  crear nuevos tipos de culturas, de apostar por espacios dentro de las organizaciones que permitan a los miembros que las forman innovar.

Las compañías que sean capaces de crear entornos propicios y sepan atraer y retener a los talentos, serán las que sobrevivan. Este nuevo escenario en el que reina la ley del más valiente, en el que sólo permanecerán las empresas con la valentía necesaria para actuar de forma diferente y sean capaces de desprenderse de los viejos modelos de gestión. Y los modelos nuevos tienen como absoluto protagonista al líder transformador, un líder que se adapta a los nuevos entornos.

El cambio proactivo debe estar no sólo en el ámbito directivo o unos pocos agentes, porque esta filosofía hoy está abocada al fracaso. El camino al éxito pasa, sin ninguna duda, por dar protagonismo a todas las personas que componen la empresa y saber detectar y aprovechar el talento innovador de cada uno de ellos.

Contar con una cultura innovadora implica premiar el pensamiento creativo y diferente. La verdadera cultura innovadora es la que genera una innovación silenciosa, donde el directivo tiene como principal función servir de guía y y propiciar las condiciones de microcambio. Como es obvio, este tipo de culturas revolucionarias requieren cambios radicales en los sistemas de gestión, pero también los de liderazgo. Y la llave del éxito la tienen los líderes transformadores, esos capaces de permitir que otros liberen sus ideas, sean capaces de establecer bases para que el cambio suceda, pero sobre todo que sean capaces de dar el poder a otros para que hagan que el cambio tenga lugar… En resumen: líderes capaces y predispuestos a permitir a otros innovar.  

Apostar por la cultura innovadora es apostar por el cambio que se produce de manera continua y progresiva. Es aceptar y asumir muchos pequeños cambios que, a priori, pueden parecer poco transgresores o relevantes, pero que unidos dan pie lugar a una innovación invisible y silenciosa pero que, sin ninguna duda, componen así la mejor de las estrategias para alcanzar el éxito frente al cambio.  

Seleccionar, formar y desarrollar una nueva generación de líderes capaces de adaptarse a los cambios y nuevos entornos y que sepan crear estas nuevas culturas innovadoras se torna urgente. La guerra de la innovación es la guerra por el talento. Quizá, más que por el propio talento, por gestionar el talento de una forma mejor y más eficiente. De lo que no cabe ninguna duda es de que, el talento más urgente de desarrollar y gestionar es el talento directivo, ese liderazgo transformador del que vengo hablando desde el principio del artículo.

Las claves para crear equipos de alto desempeño

Aunque las cosas están cambiando, aún hoy no es fácil encontrar personas que, en su trabajo, se sientan parte de un equipo. Sin embargo, las empresas u organizaciones que han logrado que sus empleados se sientan parte de un equipo, se ha demostrado que obtienen mejores resultados utilizando menos recursos. Es este uno de los motivos por los que resulta interesante que los jefes pasen a ser líderes y que sus gente se convierta en su equipo.

Cualquier equipo de alto desempeño cuenta con cuatro características básicas:

  1. Todos sus miembros presentan una actitud predispuesta y decidida ante la ejecución
    Contar con un equipo decidido a avanzar hacia los objetivos, es fundamental para alcanzarlos.
  2. Todos tienen claro el ‘qué’
    Todos los miembros del equipo tienen totalmente claro qué hace su organización y qué hacen ellos para ganar y alcanzar los objetivos.
  3. Todos tienen claro el ‘porqué’
    En cualquier equipo de alto desempeño, sus miembros tienen muy clara la misión del equipo y las consecuencias si éste no funcionara correctamente.
    Además, dejar al descubierto ante todos el ‘porqué’ supone una gran fuente de motivación para todo el equipo.
  4. Todos tienen claro el ‘cómo’
    Otras de las características de los equipos de alto desempeño es que, todos y cada uno de sus miembros, saben a la perfección cómo deben hacer las cosas y cómo las debe hacer el resto del equipo, y las ejecutan de la manera adecuada y esperada por el resto de los componentes del equipo.

Para lograr las cuatro características o los cuatro principios mencionados anteriormente, es fundamental:

  • Que el equipo esté bien liderado y cuente con una estrategia clara.
  • Que las normas internas y los roles estén perfectamente definidos.
  • Contar con objetivos que estén bien definidos por la dirección del equipo. Además deben ser comunicados con claridad a todos los miembros y deben ser en todo caso, objetivos específicos, medibles, alcanzables y limitados en el tiempo.
  • Que haya una comunicación clara y eficaz por parte de todos los miembros del equipo y a todos los niveles.
  • Que exista un compromiso sólido por parte de todas y cada una de las personas que componen el equipo.
  • Que exista cierta flexibilidad a la hora de innovar, realizar cambios en el proyecto y buscar nuevas alternativas o formas más efectivas de alcanzar los objetivos.
  • Que exista una búsqueda continua de la excelencia, tanto a nivel personal como colectivo.
  • El reconocimiento y la recompensa, tanto a nivel individual como de equipo. Esto, junto a la celebración de los objetivos logrados y éxitos alcanzados, contribuirá a motivar el equipo.