Dice la RAE que ser asertivo «expresar tu opinión de manera firme». Yo más bien lo definiría como la capacidad de expresar nuestras ideas, opiniones y sentimientos con firmeza, claridad y respeto.

asertividadY, definitivamente, conseguirlo, no siempre es tarea sencilla. Pero, siendo realistas, la asertividad es la clave de la comunicación; es por ello que la necesitamos presente en nuestra vida de manera constante.

¿Cómo tener más asertividad?

Una de las principales causas que hacen que no seamos asertivos es la falta de autoestima.

Cuando nuestra autoestima es baja, tendemos a no tenernos en cuenta a nosotros mismos, a hacer a un lado el protagonismo e incluso a rebajarnos.
Además todos los problemas que ellos conlleva, hay que sumarle que, si no nos valoramos nosotros mismos, difícilmente los demás nos van a tener en consideración.

También la timidez nos lleva a la falta de asertividad, llevándonos a un segundo plano e incluso a la impasividad.

Pero vayamos, mejor, a las soluciones, ¿cómo podemos ser más asertivos?

Los demás no son adivinos

Cuando nuestro grado de asertividad no es alto, tendemos a pensar que los demás no son atentos… No tiene por qué ser así, es importante comunicar lo que queremos, lo que pensamos; de lo contrario, es muy complicado que lo sepan.

Poniendo freno a los pensamientos negativos

La baja autoestima y falta de asertividad suelen dar pie a pensamientos negativos… En estos casos, lo importante es no dejarnos arrastrar por esos pensamientos negativos.

No tienes por qué ceder siempre

En todas las relaciones, sean del tipo que sean, a veces habrá que ceder y a veces no.

Trabajando la asertividad, poco a poco, comenzarás a identificar las situaciones en las que sí y las situaciones en las que no tienes por qué ceder.

Las soluciones deben ser razonables

Si hacemos un esquema de la asertividad, probablemente quedaría así:

situación – sentimientos – consecuencias – solución

Si ponemos un ejemplo más práctico, en una situación de trabajo en equipo podría suceder algo así: Luis tiene que entregar un informe de un cliente a Marta para que ésta lo traduzca al inglés y así poder entregarlo a tiempo a su superior. Luis entrega su informe tarde (situación), lo que provoca en marta ansiedad (sentimientos) y Marta entrega tarde su parte del trabajo (consecuencia). Por favor, no entregues tarde el trabajo (solución).

Bien, pues el planteamiento asertivo sigue esta línea.

Gracias por estar ahí y por leerme. Te agradecería que me comentes tu opinión o experiencia, de esa manera me ayudas a comprender si mi mensaje llega con suficiente claridad. Un abrazo.

 

Son pocos los emprendedores que alcanzan el éxito por casualidad. Llegar a que tu empresa prospere requiere de mucho esfuerzo y dedicación. Sentarte a mirar si le va bien a tu empresa, no es algo que debas hacer. Un negocio levantado con tus propias manos, te dará una satisfacción inimaginable. El camino será arduo y costoso, e irás aprendiendo de tus errores, pero puede que esto te ayude. Estos algunos hábitos de emprendedores con éxito que puedes adoptar para levantar tu imperio.hábitos de emprendedores con éxito

Hábitos de emprendedores con éxito

Si eres emprendedor o si quieres serlo, recuerda que una mentalidad orientada al éxito es tan importante como el éxito en sí mismo. Esperar a que las cosas sucedan no es una característica de una persona emprendedora. Los siguientes hábitos son los que te ayudarán, como a tantos otros a hacer que tu negocio prospere.

Toma decisiones que no te desvíen de tu objetivo

Trabajar por tu cuenta tiene muchas ventajas, pero también inconvenientes. El ser más autónomo es una de esas grandes ventajas, y debido a esto, el impacto de las decisiones que tomes, será mayor. Por lo tanto es fundamental que evites distracciones, disminuye periódicamente la cantidad de tareas que realizas al día, eso te dará tiempo para enfocar la estrategia de tu empresa.

Por ejemplo el creador de Facebook, Mark Zuckerberg es un gran seguidor de esta teoría. Siempre va a trabajar, vestido de la misma forma, eso le hace ahorrar más uno 5 minutos que es lo que tardaría en elegir la ropa.

Haz algunos cambios en tu rutina, como dejar la ropa preparada la noche anterior o lista la comida del día siguiente. Te ahorrarás muchos minutos, que podrás dedicar en mejorar los procesos de tu empresa.

La técnica no importa tanto como la actividad

Esta afirmación es un gran consejo para quienes desean emprender. ¿De que te sirve tener muchos conocimientos sobre algo si nunca lo pones en Práctica?

Pon aprueba tus ideas, experimenta con tus productos o servicios. Al fin y al cabo, alguien que lo sepa todo, llegará a logar algo sin hacer nada.

El cliente es la prioridad

Es evidente, que la trayectoria de un emprendedor tiene altibajos, sobre todo al principio, cuando todo negocio puede traer más perdidas que ganancias, si n ose aplican las técnicas correctamente. Para afrontar estas pérdidas muchos empresarios recortan sus gastos, y cambian la estrategia. Mi consejo es que priorices siempre al cliente. No hagas cambios que comprometan  los  productos o servicios que les ofreces. Puede que esas técnicas funcionan al principio pero, lo barato siempre sale caro.

El “no”, no debe estar en tu vocabulario

La mayoría de las acciones que llevas en tu vida cotidiana, tiene un 50% de probabilidades. O las consigues, o no. Cuando tienes una empresa la situación cambia, el no empieza a hacerse patente a cada sitio que vas. Por lo tanto tu visión hacia el “no” debe cambiar. Tomate esta palabra que tanto daño te hace y transfórmala en oportunidad. La gran oportunidad de mejorar con cada “no” que te digan.

Para producir primero tienes que ordenar

Hay gran cantidad de técnicas para aumentar la productividad en el trabajo, y una de las más conocidas es la técnica pomodoro. Esta consiste en dividir el día en Bloques de 25 minutos. Con pequeños intervalos de descanso entre cada uno de ellos. Algo que te ayudará a mantener la energía y la concentración, y si te sobra tiempo, dedicarlo a lo que realmente te apetezca. Además, esta técnica es perfecta para planificar tus días.

El saber no ocupa lugar

¿Sabías que hay grandes empresario como Bill Gates u Oprah Winfrey, leen una gran cantidad de libros al año?

Eso es porque creen que la lectura les ayudará a aplicar nuevas técnicas en sus negocios. Leer, textos sobre todo relacionados con tu mercado te ayudará a entender la necesidades de tus cliente y a aplicar nuevas técnicas que nunca creíste que funcionaran.

Con estos hábitos de emprendedores con éxito, se abren un sinfín de puertas que te ayudarán  a enfocar tu negocio de la mejor de las formas. Será un camino difícil, pero te aseguro que el más satisfactorio.

 

El ritmo de vida del mercado laboral obliga a los trabajadores a reciclarse y aprender continuamente, no solo para conseguir un empleo, sino para conservarlo. Y es que son muchos los factores que hacen a las empresas decantarse por unos candidatos o por otros, sus conocimientos, experiencia, habilidades y por supuesto sus valores. Todos estos factores se pueden adquirir, quizás los que más cuestes son los valores, ya que interfieren con la forma de ser del individuo. Son muchas las capacidades necesarias que se deben desarrollar y trabajar. Pero estos, son los valores que te harán funcionar en el trabajovalores que te harán funcionar en el trabajo

Valores que te harán funcionar en el trabajo

Capacidad resolutiva

Es la cualidad que más ansia encontrar un jefe en sus empleados. Debes ser capaz de dar propuestas para solucionar un problema concreto. E incluso ser capaz de gestionar el conflicto hasta solucionarlo. Recuerda que una persona resolutiva que descargue de trabajo a sus superiores es un tesoro.

Aprender a recibir las críticas

En el entorno laboral vas a estar sometido a muchas críticas. La diferencia estará en como afrontes esas críticas. El trabajo es un aprendizaje continuo y las críticas son una gran fuente de información para mejorar tu trabajo. Escúchalas, reflexiónalas e intenta buscarles solución. Es la mejor forma  de aprender. Puede que en ciertas ocasiones no compartas esa opinión, y no te quede otra opción que resignarte. Piensa que si te pones a la defensiva no solo perderás la oportunidad de aprender, sino que generaras una situación innecesaria.

Capacidad de adaptación

El mercado laboral cambia a un ritmo vertiginoso, y debes actualizarte constantemente. Cada día aparecen nuevas tecnologías, más herramientas, cambios legislativos, y una persona informada, con conocimientos y capaz de enfrentarse a estos nuevos retos es de gran valor para una empresa. Este es uno de los valores que te harán funcionar en el trabajo de una manera eficaz.

Estar motivado/a y con confianza

Para alcanzar las metas de la empresa es necesario personas motivadas y con confianza en sí mismas. Ya que si crees en lo que haces, en tus capacidades y habilidades te será más sencillo esforzarte día a día por conseguir tus metas y las de la empresa.

Capacidad de organización

Saber gestionar el tiempo es fundamental para cumplir con las tareas asignadas. Debes saber discernir entre que es urgente, prioritario o importante. Esto, solo se consigue con planificación, disciplina y constancia.

Fomentar tus valores éticos

Hay algunos puestos de trabajo que se convierten en auténticas junglas, algo que lleva a descuidar los principios morales más básicos. En muchas ocasiones los trabajadores llegan a olvidar que trabajan para la misma empresa y compiten entre ellos, llegando a generar muchos problemas a la empresa. No pierdas nunca de vista tus valores, son los que te llevaran a lo más alto.

Capacidad para trabajar en equipo

Prácticamente todos los trabajos requieren de la colaboración entre compañeros y desempeñar tareas en grupo. La capacidad de trabajar en equipo es un requisito cada vez más importante para poder optar a puestos de trabajo.

Capacidad de comunicación

Es una capacidad que se suele subestimar. Pero esta habilidad es muy necesaria para relacionarte y mantener una comunicación fluida. Tanto con tus compañeros como con tus jefes y ayudantes. Un empleado con la capacidad de expresar sus ideas de manera correcta y haciendolas entender a los demás, es muy necesario.

Seguro que muchos de estos valores ya los tienes y otros tendrás que trabajarlos un poco más. Pero, te aseguro que te serán de gran ayuda para funcionar mucho mejor en el trabajo.

¿Sabes cuál es la pregunta que más se hace en una entrevista de trabajo? No es ¿qué estudios tienes usted?, ni tampoco ¿Qué es lo que te motiva para elegir esta profesión? Realmente la pregunta que más hacen los entrevistadores de casi cualquier empresa es, ¿Sabe usted trabajar en equipo? Esta cuestión, replantea que es lo que más tienen en cuenta las empresas para contratar a un trabajador. Por ello, hoy vamos a hablar de cuáles son las habilidades que necesitas para trabajar en equipohabilidades que necesitas para trabajar en equipo

El trabajo en equipo, además de dar valor al trabajo y crear un buen ambiente de trabajo. Hace que lo empleados se sientan más motivados a la hora de afrontar nuevos retos en la empresa.

Por eso, para muchos empresarios, trabajar en equipo se ha vuelto una característica fundamental en los candidatos que opten a cubrir los puestos de su empresa. Y lo cierto es que trabajar en equipo requiere de ciertas habilidades que muchas personas no tienen. Y tú, ¿tienes las habilidades necesarias para trabajar en equipo?

Habilidades que necesitas para trabajar en equipo

Las habilidades que se necesitan para trabajar en equipo se pueden diferenciar en tres grupos:

Habilidades sociales: Estas son las que te ayudarán a relacionarte con las personas. A respetar sus interés, elecciones y opiniones a la vez que le exponemos las nuestras.

Habilidades profesionales: Son esenciales en cualquier trabajo, tanto tu formación, cómo tu experiencia te han dotado de ciertas habilidades que hay que potenciar.

Habilidades personales: Fundamentales tanto en nuestra vida cotidiana, como en el trabajo la capacidad de resolver problemas, la empatía, la sinceridad, saber escuchar etc. Son algunas de las habilidades más importantes del ser humano en cualquier ámbito de su vida. Son aquellas que nos definen como persona.

Habilidades imprescindibles para el trabajo en equipo

Capacidad de análisis y auto crítica

Estas sin duda son las habilidades principales que todo trabajador que trabaje en equipo debe tener. Estas capacidades hacen que las ideas se analicen al máximo, se critiquen y mejoren. Recuerda que las criticas deben ser contractivas e intenta siempre que critiques algo buscar una opción alternativa. Haz con las ideas que tú mismo expongas. Debes ser capaz de criticar tus propias ideas, eso hará que puedas mejorarlas.

La empatía

Es muy importante cuando se trabaja con otras personas, saber ponerte en el lugar de la otra persona. En un trabajo en equipo mirar por uno mismo no sirve de nada, así que debemos conocer y saber comunicarnos con nuestros compañero. Esta cualidad, es impórtate trabajarla, te servirá tanto en tu trabajo como en otros aspectos de tu vida.

El liderazgo

Tener las características de un líder es necesario en todo trabajo en equipo. Saber tomar decisiones, y guiar a nuestro equipo es fundamental. Intenta no ser autoritario ni imponer tus ideas, eso no es ser un líder, un líder soluciona problemas no los crea, ayuda y facilita el trabajo y además aporta conocimientos a los demás.

Saber escuchar

Es imprescindible en un trabajo en equipo saber escuchar a los demás. Debes ser capaz de reflexionar, y entender lo que otra persona está trasmitiendo. Pues es con las ideas de los demás como tu mente pensará en alternativas, mejoras y proponer ideas dispares que también puedan resultar. Escuchándolas experiencias de los demás será como logremos nuevas habilidades.

Saber comunicarte

Que otra persona entienda lo que le estas queriendo trasmitir es fundamental en el trabajo en equipo. Desarrollar bien esta habilidad evitará malos entendidos entre compañeros. Además una buena comunicación hará que puedas hacer comprender a los demás, tus ideas y hacer debatir a los demás las suyas. Una cualidad fundamental para muchas empresas.

Respetar a los demás

El respeto hacia cualquier persona es fundamental. Da igual que sea nuestro jefe, compañero, un cliente o un trabajador externo. El respeto es la base de un buen ambiente de trabajo. Debes ser capaz de respetar opiniones, creencias o formas de ser. Son las diferencia de los demás las que nos harán descubrir cosas nuevas,  aprender a pensar diferente y a mejorar cada día como persona.

Ser sincero

Es necesario que en un grupo de trabajo haya sinceridad. Ocultar cosas o la falta de verdad, repercutirá muy negativamente en el trabajo, tanto en el de los demás como en el tuyo. En este ámbito las mentiras tienen las patas muy cortas. No tengas miedo de asumir los errores, tus compañeros te ayudarán a solucionar los imprevistos que se presenten para que el trabajo salga lo mejor posible.

Estas son las habilidades que necesitas para trabajar en equipo. Trabajando en ellas no se te escapará ningún trabajo. Y podrás contestar sin miedo a la pregunta: ¿Sabe usted trabajar en equipo?

 

 

¿Sabes cuál es tu mayor deseo? Esta es una pregunta, que muchas personas no saben contestar. Cada persona es un mundo y desea cosas diferentes, unos desean hijos, otro dinero, otros trabajar en algo que les llene etc…. Pero hay algo en lo que coinciden muchas personas cuando le preguntas, ¿Cuál es su mayor deseo? A lo que responden, ser feliz. Este deseo es un gran deseo, un deseo del corazón y solo llegarás a él mediante las acciones cotidianas.acciones cotidianas

La importancia de las acciones cotidianas

Los deseos se pueden clasificar en 3 tipos:

  • Pequeños deseos
  • Deseos cotidianos
  • Y grandes deseos

Estos últimos, son aquellos que pide tu corazón. Los reconocerás porque más allá de ellos no hay otros. Estos pueden ser: Felicidad, amor, paz…

Por ejemplo:

Tu deseo es ser millonario. Y yo te pregunto – ¿para qué? Una de tus respuestas puede que sea- Para dejar de trabajar y pasar más tiempo viajando y con mi familia. Y te vuelvo a preguntar – ¿Para qué? Me dirás para ser feliz. Si te vuelvo a preguntar ¿Para qué?, puede que me vuelvas a responder, para ser feliz.

No hay una respuesta más allá. Ser feliz es uno de los más grandes deseos. La cuestión es cómo llegar a ellos.

Para cada persona, la felicidad significa algo distinto. Para algunos la felicidad es, disfrutar con su familia, para otros trabajar en lo que más les apasiona y para otros, sentirse realizados….

Pues aquí, es donde cobran importancia los pequeños deseos. Tener una familia, desarrollarme profesionalmente, ser voluntario en África. En la medida que realicemos nuestros pequeños deseos nos acercaremos a los grandes.

La cuestión es saber colmar los pequeños deseos y a ellos se llegar a partir de los deseos cotidianos.

Si quieres tener una familia para ser feliz, debes trabajar día a día para que se convierta en realidad. Buscar pareja o cuidar la que ya tienes, invertir tiempo de calidad con tus hijos, aprovechar todos los momentos con ellos. Construye una familia.

Con pequeñas acciones cotidianas cumplirás esos deseos y con ellos cumplirás los pequeños deseos. Y cuando ya consigas estos, tus grandes deseos vendrán de la mano.

Ve siempre a por tus grandes deseos

Se dice que el que verdaderamente fracasa es porque no lo intenta.

Puede que tengas miedo a fracasar, a sufrir o a equivocarte. Nadie te asegura que tus deseos se cumplirán. Lo que sí es seguro, es que no hacer nada, no te llevará a ellos.

Tendrás que pasar por un camino de aprendizaje para poder llevar a cabo acciones que te acerquen a cumplir tus sueños. Puede que algunas conlleven riesgos. Entonces pregúntate ¿Vale la pena? Si te vale la pena, ese es el camino hacia tu gran deseo.

Esta es la fuerza de las acciones cotidianas, son necesarias para que llegues a cumplir tus grandes deseos.

A medida que una empresa va creciendo, se requieren nuevas manos que ayuden a mantener y aumentar los beneficios de la misma. Y, esto, es imposible sin un empleado de gran valor. Da la sensación de que los empresarios españoles, no dan prioridad a la contribución que sus trabajadores aportan al éxito de la empresa. Una cuestión a replantearse, ya que los trabajadores que destacan contribuyen muchísimos más a la empresa que su costo.empleado de gran valor

Es por ello que muchos empresarios están dispuestos a pagar bastante dinero por los trabajadores adecuados.  La cuestión es cómo reconocer a estos trabajadores de élite.

Para encontrar al trabajador adecuado debes saber que, aparte de la cualificación que tienen (esta es muy necesaria para diversos puestos y especialidades). También deben de tener una serie de rasgos aplicables a cualquier empleo. Y son estos rasgos los que deben buscar.

Estos son los hábitos que muestran que un empleado es de gran valor

Características de un empleado de gran valor

  • No esperan a que se les pida algo actúan según su criterio.
  • Van directamente a la raíz de los problemas para arrancarlos.
  • Liberan la presión en la empresa no la crean.
  • Planean su trabajo al detalle y siguen ese plan.
  • Se forman en nuevos temas constantemente.
  • Por lo general dan más confianza y sabiduría que sus propios jefes.
  • Están preparados para cualquier imprevisto.
  • Comunican de forma proactiva y efectiva.
  • Aprenden y enseñan lo aprendido a otros.
  • Crean un círculo de influencias.
  • Saben cuándo deben ser líderes y cuando deben ser seguidores.
  • Luchan por lo que es correcto.
  • Se comprometen con los objetivos de la empresa.
  • Hacen del lugar de trabajo, un lugar para trabajar.
  • Incluyen en su planning de trabajo para aprender dentro de la empresa.
  • Motivan tanto a sus compañeros como a sus superiores.
  • Fomentan el espíritu de la empresa.
  • Hace que otros compartan sus éxitos.
  • Estimulan con energía y creatividad.
  • Descargan tensiones.
  • Mantienen el lugar de trabajo estable y en un ambiente cómodo.
  • Son capaces de resolver problemas.
  • No discuten las ordenes, aunque proponen alternativas.
  • Convierten a los trabajadores problemáticos en trabajadores efectivos.
  • Resuelven conflictos.
  • Hacen que todo parezca fácil, sobre todo cuando no lo es.
  • Se enfrentan a los obstáculos como si fueran oportunidades.
  • Amplían la red de influencia de todos.
  • Atraen a otros empleados valiosos.
  • Encarnan los valores fundamentales de la compañía.

Estos son algunos de los hábitos que demuestra un empleado de gran valor. Este perfil de empleado es lo que los empresarios deben buscar. Con ellos no solo crecerán sus empresas, propasarán las expectativas que tienen marcadas. Con un empleado de gran valor conseguirán alcanzar cualquier meta.

 

 

 

¿Tienes la sensación de que cuando llegas a trabajar, te duele el estómago, sientes estrés y crees que será imposible acabar el día? Si esto te ocurre puede que padezcas Burnout laboral. Este es un gran problema, entre los profesionales y por ello debes tomar precauciones para conocerlo y prevenirlo.burnout laboral

¿Qué es el Burnout laboral?

El Burnout laboral se puede definir como una patología producida por la acumulación de estrés. Este síndrome es recurrente en profesionales que se implican enormemente en su trabajo o dedican muchas horas al mismo. Si sientes que tu trabajo te está devorando, es hora de actuar.

Lo que si debes saber es que no estás sol@, muchas personas han pasado, están pasando y pasarán por lo mismo que tu sientes ahora. Por ejemplo, uno de los sectores donde más se sufre Burnout laboral suele ser el sanitario. Debido a la gran responsabilidad que asumen sobre sus pacientes.  Además de otros profesionales, cómo psicólogos, docentes, trabajadores sociales etc….

Y este síndrome no solo se limita a profesionales que trabajan directamente cara al público. Los informáticos o especialistas en marketing también suelen sufrirlo debido a los cambios rápidos que sufre su sector. Y el tener que estarse actualizando constantemente puede causar un gran estrés.

Causas del Burnout

Estas pueden ser:

Personales

Estas son las que se dan en tu día a día. En casa, con tu familia, tus amigos. Pueden ser por ejemplo, alguna enfermedad tuya o de algún familiar, el cuidado de tus hijos, la falta de tiempo de estar con tus seres queridos, problemas económicos etc…

Normalmente suele pasar que estas entren en conflicto con tu trabajo.

Socioculturales

Una de las causas más frecuentes, suelen ser la exigencia de la sociedad hacia ciertos profesionales, esta es muy común en médicos o profesores. Por el hecho de que se espera que el profesional sea perfecto y no cometa errores. El estar siempre en constante vigilancia y sometido a juicios externos puede generar un gran estrés.

Profesionales

Estas se dan a causa de la mala gestión de la empresa y son las que desencadenan este síndrome.

Algunos de estos factores son, la carga laboral, tareas que te sobrepasan, la mala comunicación, la actualización constante que requiere tu trabajo etc….

Cómo evitar el síndrome de Burnout

Es cierto que no todo está en tu mano para poder evitar algunas de las causas que hemos visto. Sobre las que si puedes actuar y tomar medidas, es sobre las personales.

La meditación

Es una gran aliada para evitar que el trabajo te produzca un estrés innecesario. La necesidad que tiene tu cerebro de sentimientos y emociones positivas la puede proporcionar la práctica del yoga y la meditación.

El deporte

Otro de tus grandes aliados para descargar la mala energía que produce la carga de trabajo. Dedica tiempo a practicar algún deporte que te guste, ganarás tanto personal como profesionalmente.

Da al trabajo la importancia justa

Es verdad que el trabajo es una parte importante de la vida de cualquier persona, pero muchas veces, no es ni de lejos tan importante, como, por ejemplo, la salud o mantener buenas relaciones con tu pareja, amigos o familiares.

Todo, es una armonía si no te sientes bien contigo mismo no podrás rendir en el trabajo. Estos consejos te ayudarán a mejorar tu calidad de vida y evitar el Burnout, un monstruo que te domina.

 

 

El camino al éxito, va marcado de una serie de factores que deben cumplirse para alcanzarlo. La verdad es que mucho de esos factores dependen de ti mismo y otros dependen de lo que te rodea. Un buen equipo de personas, es vital, para poder llegar a tu objetivo. Y para ser un buen líder debes saber que aparte de tu comportamiento y tus acciones, lo que dices también te define como líder. lo que dices

Lo que dices también te define como líder

El lenguaje es un elemento esencial. Prácticamente, todo lo haces es a través del lenguaje. No solo cuando te comunicas con los demás, sino que también lo utilizas cuando piensas, ya que hablas contigo mismo. Y es imposible que mediante el lenguaje no puedas influir sobre los demás, aunque no seas consciente de ello.

Y por ello, debes saber que tu lenguaje, la forma en que hablas y te hablas, las palabras que eliges, la forma en que las usas y las transmites… todo eso conforma para ti y para los que te rodean una realidad concreta. Una realidad que se puede modificar para conseguir tus metas y objetivos.

 El lenguaje para liderar bien un equipo de personas

Un líder es aquella persona que convierte una visión en realidad y hace que todo suceda. Y para ello debe de trasmitir en sus mensajes y su comportamiento pasión, optimismo, energía, empuje, seguridad…. Una persona que use palabras como “no podemos” o “problema” ¿crees que sería un buen líder? El liderazgo se basa en la posibilidad, nunca de victimismo. Por ello debes usar un lenguaje acorde a esta regla.

Esta habilidad se entrena, y si quieres ser un gran líder debes desarrollar el lenguaje positivo. Y no solo para influir en los demás, sino en ti mismo. Cuando piensas y te hablas en positivo, te alientas a conseguir lo que te propongas.

Lo que dices y como lo dices importa

Las palabras que usamos tienen el poder de cambiar tu energía y la de los que te rodean. Por ello debes elegir no solo lo que dices, sino como lo dices. Si a la hora de una evaluación le dices a tu equipo palabras como “equivocación”, “fracaso”, “trabajo mal hecho”…… No solo debilitas la confianza de tu equipo, sino la tuya para alcanzar tus metas. Haz que lo imposible sea posible habla de posibilidad de mejorar, de aprender y de nuevas oportunidades, de sugerencias…. Habla de forma que caminéis hacia un mismo final. Lograr las metas propuestas.

Recuerda, un líder es un guía que lleva a su equipo a lograr un fin. Pero, la forma en la que llegas a ese fin es lo que realmente te define como un buen o mal líder. Hacer fácil el camino solo modificando nuestro lenguaje es posible. ¿te atreves a probarlo?

Realmente muy pocas personas son capaces de dejar todo por emprender un sueño y dedicarse a él. Puede que el miedo los paralices, la indecisión, la incertidumbre, pero sin riesgo no hay gloria. Si tienes en mente algo a lo que realmente quieras dedicarte, no te lo pienses y convierte tus sueños en negocio.

sueños en negocio

Puede que seas una de esas muchas personas que tiene un puesto de trabajo estable y una idea que te apasionaría construir. Una idea creada, pensada, desarrollada pero solo en tu mente y que no te atreves a mostrar al mundo.

Jugueteas con la idea de dejar tu empleo y dedicarte a eso que te apasiona, pero nunca das el paso. ¿Por qué?

¿Qué te impide convertir tus sueños en negocio?

Esta no es una pregunta fácil de contestar. Existen diferentes factores por los que no te atrevas a dar el salto y estos factores no son los mismos para cada persona. Dicen que las generalidades no son buenas, pero para que te hagas una idea, las razones pueden ser:

  • Miedo al fracaso
  • Poca autoestima
  • Aceptación de los demás
  • Experiencias negativas de otros que lo han intentado
  • E incluso miedo a tener éxito

Estos son algunos de los posibles factores que pueden afectarte a la hora de atreverte a convertir tus sueños en negocio. Y el temor prevalece, incluso más cuando te has lanzado.

Ser precavido, no es una mala virtud, así que utilízala a tu favor y prepárate el camino para convertir tus sueños en negocio.

El camino que te lleva a convertir tus sueños en negocio

Parte de la base de que tus temores no son ciertos, de hecho, están agrandadas por tu cerebro y son muy pocas las veces que se hacen realidad. Y aún si suceden, su impacto tiende a ser mucho menor que el que imaginas. De hecho, el fracaso en todo caso te dará aprendizaje y eso te acercará aún más a tus metas.

Con estas recomendaciones verás como el camino hacia tus sueños es posible.

No renuncies a tu trabajo, de momento

Puede que verle la cara a tu jefe cuando le des la carta de renuncia sea una de las cosas que más te apetezca, pero no es la mejor estrategia. La mejor manera de comenzar con un proyecto es contar con un ingreso que sostenga tus necesidades básicas. Los comienzos son duros y tener la tranquilidad de un ingreso te ayudará a no renunciar a tu sueño sin que haya despegado.

Rodéate de personas con intereses afines

Estas personas te apoyarán y ayudarán a moldear tu idea desde otras perspectivas.

Investiga proyectos parecidos

De ellos podrás aprender y sobre todo sabrás que valor agregado podrás darle a tu proyecto.

Invierte en tu crecimiento personal

No importa cuál sea tu proyecto, necesitarás de ciertas habilidades tal cómo, la facilidad de comunicarte, relacionarte, capacidad de escuchar, inteligencia emocional, entre otras. Un negocio necesita de la interacción con otras personas, es fundamental para que salga a flote.

Crece a pequeños pasos

Sueña en grande pero comienza en pequeño. Si sueñas en pequeño, estas limitando tu potencial. Y si avanzas a grandes zancadas te desestabilizarás, pudiendo llegar a caerte. Vete paso a paso, las pequeñas acciones irán firmes y seguras hacia lograr tu objetivo.

Reúne un buen equipo

El apoyo y la ayuda de los demás es necesaria. Solo no llegarás a ninguna parte. Forma un buen equipo de trabajo, que aporten ideas y les motive tanto tu proyecto como a ti.

Con estas recomendaciones, verás como el camino hacia tus sueños se abre ante ti. Síguelo, no hay nada mejor que saber qué haces lo que tu corazón te pide.

 

 

 

Cuando comienzas un proyecto el entusiasmo por lo que haces está en un punto álgido. Tenemos sueños, metas a las que llegar y todo lo hacemos con muchas ganas. A medida que pasa el tiempo o salen imprevistos, la ilusión y las ganas se van apagando. Hasta llegar a un punto en el que estas completamente desmotivad@. Recupera la ilusión por lo que haces. Es posible.  recupera la ilusión

Los motivos por los que hayas perdido la ilusión, pueden ser muchos. No conseguir los resultados deseados, sentir que te has esforzado mucho durante mucho tiempo, has sacrificado muchas cosas, sentir que tu sol@ tiras del carro etc… Puede que todo te vaya bien y aun así hayas perdido la ilusión. Los motivos pueden ser muchos, la cuestión es lo que puedes hacer al respecto.

Recupera la ilusión por lo que haces

La ilusión está sobrevalorada

Por mucho que te guste lo que haces, siempre va haber aspectos que no te van a gustar tanto. La ilusión no se tiene las 24 horas del día. Habrá días en los que te pueda la desmotivación, te sientas triste o sin ganas de hacer ciertas cosas. Y la verdad así es la vida, en todos sus aspectos. Una persona que desea ser madre con todas sus fuerzas, habrá días que no soporte oír llorar a su bebé y el cansancio la haga estar desanimada, pero tiene y debe seguir adelante. La cuestión está en seguir adelante, la perseverancia es lo que conduce al éxito, no la ilusión.

Que lo ha causado

Si verdaderamente te preocupa no tener ilusión por lo que haces, debes analizar el porqué. Que es lo que ha causado que no tengas ganas de seguir con tus proyectos. ¿Qué ha cambiado?, puede que antes tuvieras algo que ahora no tienes. Realmente saber la causa de tu desilusión solo sirve para encontrar la solución. Haciendo esto, te darás cuenta si lo que has perdió es la ilusión o puede que solo te sientas cansado y necesites evadirte. Sea una o la otra plantéate cambios, toma medidas y por mucho miedo que te dé jamás te rindas. Si lo que haces no te hace feliz da un salto, siempre es el momento perfecto para hacerlo. No te conformes, busca la solución.

Recupera la ilusión por lo que haces. Averigua como. 

Tomate tu tiempo, descansa de la rutina y desconecta de todo. Un viaje, tiempo con tu familia, paseos etc….

Tus amigos, tu familia, y personas con una misma mentalidad pueden ser un gran apoyo.

Dedica tiempo a aprender algo nuevo que no esté relacionada con lo que haces. Esto puede ser muy bueno para ti. Algo que siempre hayas querido hacer y por falta de tiempo o de ganas o porque creías que no te iba a servir para nada, ahora va a ser tu salvavidas.

Vuelve a involucrarte con lo que haces, intenta hacer las cosas bien, cuida los detalles. La satisfacción por un trabajo bien hecho genera ilusión.

Aprovecha los buenos momentos para cargarte de cosas positivas. Válete de las buenas emociones para volver a sentir esa emoción que antes te invadía.

Y sobre todo recuerda que es normal perder la ilusión a veces, lo importante es perseverar y ponerle solución. Hacer las cosas con amor y constancia nos reporta más que ilusión, nos reporta la satisfacción contigo mism@.