gestion del tiempo

La gestión del tiempo es un aspecto fundamental en el ámbito laboral que no siempre llevamos de la manera más adecuada. Y las consecuencias de ello no solo afectan a la compañía, sino que se extienden más allá del ámbito laboral, afectando incluso a nuestra salud. Es por ello que este post lo quiero dedicar a este tema. ¡Comenzamos!

Podemos dividir el tiempo en el trabajo en tres grupos fundamentales:

  • Tiempo personal
    Lo podemos definir como la forma en la que utilizamos el tiempo: la manera en la que establecemos prioridades, el grado de eficacia de nuestras actividades, la toma de decisiones, etc.
  •  Tiempo compartido
    Es esa parte de nuestro tiempo en el trabajo que compartimos con nuestro equipo: reuniones, planificación de proyectos, etc.
  • Tiempo delegado.
    Aquí hablamos de todas esas tareas o actividades que desarrollamos a través de nuestros colaboradores o subordinados.

Es interesante conocer cada uno de estos elementos, para poder mejorar la eficacia de nuestro tiempo en el trabajo. Más adelante, desarrollaré más en profundidad cada uno en otros artículos, pues bien merece ser tratados con más detalle…

Cómo gestionar el tiempo profesional

La solución a la gestión del tiempo en el trabajo pasa por enfocarnos en las cosas más importantes, en lugar de querer hacerlo todo; y en poner límites a nuestras tareas.

Dicho de otra forma, gestionar bien nuestro tiempo es cuestión de elegir, de realizar elecciones continuamente.

Muchos profesionales caen en el error de verse desbordados y en una espiral de estrés porque dan prioridad a ciertas tareas o actividades por el simple hecho de que siempre lo han hecho.

Largas de trabajo es sinónimo de ineficiencia en el uso del tiempo

¿Cuántas veces has escuchado eso de «no tengo tiempo»? ¿Cuántas veces lo has dicho tú mismo/a?

Cuando somos absorbidos y dominados por la inercia en el trabajo, se crea un bucle que no nos deja avanzar, repetimos cada día todo lo que tanto estrés y agotamiento nos causa. Falta de eficiencia.

Según mi opinión, aunque poco a poco vamos avanzando, aún hoy se sobrevalora la presencialidad en el trabajo y se infravalora el aporte de valor. Cuestión cultural que no se cambia de un día para otro. Pero, sin duda es una de las grandes causas de la ausencia de eficacia en el trabajo y la falta de productividad.

No tienes tiempo porque no sabes cómo utilizarlo

Tiempo sí hay, lo que quizá no tienes es una forma eficaz de emplearlo. De hecho, en el trabajo tendemos a realizar antes las actividades que nos agradan y dejar lo que nos agrada menos para el final; incluso realizar antes lo que requiere de menos tiempo; optar por lo más fácil antes que zanjar lo que nos exige un mayor esfuerzo; lo urgente antes que lo importante… y así un largo etcétera.

Tips para gestionar mejor tu tiempo profesional

  1. Sé selectivo/a en las tareas. Prioriza a conciencia: lo esencial primero.
    Sí, el kid de la cuestión radica en saber qué es lo esencial. Hablaremos de esto con más calma en otros artículos. Pero, cuando hayas definido lo esencial, solo tienes que eliminar todo lo que no lo sea.
  2. Aunque no lo creas, el secreto para tener más tiempo es hacer menos cosas.
  3. Ten en cuenta que todo lo que no esté en tu agenda, irá después de todo lo que tiene una hora asignada.
  4. Ha una lista con las cosas que tienes que hacer. Y otra lista con las cosas que no tienes que hacer. Verlo plasmado en el papel te ayudará a recordarlo y evitar caer en tareas que te robarán tiempo y te llevarán a la ineficacia.

Espero que os haya sido de utilidad el post y los consejos y, lo más importante, que los llevéis a la práctica y os resulten no solo interesantes, sino también útiles.
Gracias por estar ahí.

 

estrés-en el trabajoObserva tus pensamientos 

Pararnos por un momento a observar nuestros pensamientos tiene múltiples beneficios.

El clásico truco de contar mientras respiramos prestando atención a nuestra respiración, funciona; y es que este simple acto nos ayuda a parar nuestros pensamientos.

Pero hay muchas maneras de parar nuestros pensamientos: mirar una fotografía o imagen que te encante te puede ayudar, puedes imaginar un lugar en el que te encantaría estar…

Prueba diferentes técnicas y utiliza la que mejor te funcione… Eso sí, es posible que llegue un momento en el que comiences a perder el control o pierda efectividad; entonces, cambia de pensamiento o de técnica y vuelve a empezar.

Pisa el freno

Muchas veces el estrés es producido porque queremos hacer demasiado rápido las cosas o tareas que tenemos entre manos. Pisa el freno, baja la velocidad y respira.

Procura además tomar conciencia del lugar en el que estás y hacia dónde vas… Así, podrás frenar el proceso que se inicia cuando aparece el estrés.

Observar tus pensamientos e incluso escribirlos te ayudará a tenerlos bajo control. Y, de esta manera, tendrás también el control de las sensaciones que te provocan, evitando que avancen.

En cambiar tus pensamientos está la clave. Sí. Así, tan simple y tan complejo a la vez.
El hecho es que el estrés en sí no existe, es un estado que nos crea nuestra forma de pensar, lo cual significa que eliminar el estrés es posible si cambiamos nuestros pensamientos.
La solución está en ti.

A continuación te doy algunos tips que a mí me funcionan:

  1. Mide tu tiempo 
    Medir el tiempo que necesitamos para una tarea nos ayuda a tener conciencia del tiempo que precisamos y evitará que nos agobiemos cuando una tarea nos toma tiempo.
  2. Planificación y organización
    Fundameltal. Planifica tu día en el trabajo y organízate de forma realista. Querer abarcar todo y hacer más de lo que tu tiempo te permite solo te llevará al estrés.
  3. Descanso
    Descansar correctamente, así como una buena alimentación y hacer deporte ayuda a prevenir el estrés… y a eliminarlo.
  4. Trabaja en un lugar ordenado
    Tener tu oficina, tu escritorio o tu lugar de trabajo ordenado, aunque parezca algo banal, te ayudará a no perder tiempo.

Ahora que tienes algunos tips, te invito a pasar a la acción contra el estrés. Es cuestión de práctica…
Y, como siempre, me encantaría conocer tu opinión y experiencia. O que si tienes algún truco que te funciona, lo compartas con nosotros.

Un abrazo.

aumentar liderazgo

En algunas ocasiones he mencionado ya en el blog que no todos los líderes son directivo; ni todos los directivos son líderes, aunque deberían serlo.

Un directivo con capacidad de liderazgo no solo da órdenes, sino que con su actitud y sus acciones da ejemplo de lo que quiere ver en sus trabajadores y/o colaboradores.

Decía al principio que no todos los líderes son directivos porque, independientemente de su trabajo o puesto, cualquier profesional puede ser líder: por su comportamiento con sus compañeros de trabajo, por su capacidad para mejorar el entorno laboral, por sus habilidades, etc.

A través del post de hoy quiero daros algunas claves para aumentar el liderazgo en vuestra empresa. ¡Vamos allá!

Pon tu atención en lo realmente importante

Prioriza. Analiza o haz un recorrido por tus actividades y establece un orden por importancia… Entonces, intensifica tu atención en las más importantes.
No quiero decir que apartes o dejes las que debes hacer en el momento, aquí, debes tener tu presencia y llevarlas a cabo.

Para conseguirlo, necesitas disciplina contigo mism@ y mucha constancia. Con estos dos ingredientes, lo conseguirás.

Genera confianza

Las relaciones basadas en la confianza se mantienen hasta en condiciones difíciles. Cada interacción favorece los lazos entre ambas personas, y esto es saludable en aras de incrementar la confianza. Un líder inteligente alimenta sus relaciones oportunamente.

Escucha activa

No te centres solo en tu opinión o visión, escucha a los demás. Negarse a una escucha activa incrementa el riesgo de fracaso. No silencies las dudas, las sugerencias, las quejas, las críticas, las ideas, las propuestas… Más bien, ¡tenlas en cuenta!

Practica la gratitud

Con tus compañeros, colaboradores o empleados, practica la gratitud:

  • Da la gracias.
  • Valora el esfuerzo, las habilidades y las actitudes de las personas que tienes alrededor en el trabajo.
  • Cuando hacen algo por ti, haz visible tu agradecimiento, etc.

Ayuda a los demás acrecer

Mejorar tu liderazgo está bien, pero no te centres solo en ello, procura también ayudar a que los demás puedan crecer a nivel profesional.

Para poder hacer esto, es fundamental que tengas claro que tus compañeros, empleados o colaboradores no son tu competencia, sino todo lo contrario, tus aliados.

Si tú creces, la empresa crece. Y de la misma manera ocurre con las personas que tienes alrededor.

Enfréntate a las decisiones difíciles e importantes

Entre los aspectos fundamentales para ser un buen líder se encuentra el enfrentarse a los problemas y a las decisiones difíciles e importantes. Es precisamente esto lo que te convierte en un líder efectivo.

Apartar los problemas no hace que se solucionen, ni que nada mejores. Y delegarlos o quitarse la responsabilidad de encima tampoco es una opción para un líder.

No es algo fácil ni que se pueda hacer de un día para otro, pero prepárate para este tipo de situaciones y, con la práctica, poco a poco, conseguirás afinar este aspecto y, como consecuencia, potenciar tu capacidad de liderazgo.

 

pesimista

¿Es negativo tener una personalidad pesimista? ¡La pregunta del millón!

¿Realmente es así o es posible que existan muchas formas de ser pesimista y la respuesta no es un simple sí o no?

Seamos sinceros, el pesimismo no tiene buena fama. Aparentemente es una forma de ser y pensar en la que todo es malo y todo se torna triste. Mi percepción, y quizá te parezca extraño, es que no se debe asociar una personalidad pesimista a la tristeza y el desastre.; al menos no de primeras, no necesariamente van de la mano. A continuación trato de explicarte por qué:

Una persona pesimista es una persona que ve y juzga todo de manera negativa. Antes o después de lo que vaya a ocurrir, ya está vaticinando la peor situación posible.

Bien, ¿pero realmente esto está ligado a la tristeza?, ¿es este motivo de peso para asegurar que estamos ante una persona depresiva?

Lo cierto es que a pesar de lo que pensamos y nos han hecho cree, no.

Por supuesto, hay personas personas pesimistas que realmente no tienen esperanza, que realmente creen que una situación nunca puede mejorar o desarrollarse de manera positiva. 
Son estos casos por lo que juzgamos a todos los demás. Y en este tipo de personas es habitual que tarde o temprano aparezcan síntomas de depresión, por ejemplo. Tienden a dar todo por perdido y no luchar.

Sin embargo, hay otro tipo de pesimistas. El que yo llamo pesimista con esperanza. A pesar que tienden a pesar en negativo, no siempre piensan que todo está destinado al desastre.  

Y tú, ¿te identificas con alguna de estas personalidades pesimistas?

Características de una personalidad pesimista

Pero sí podemos hablar de una serie de características comunes entre las personas pesimistas:

Siempre está en busca de la verdad

Se enfrenta continuamente a la verdad. Buscan la realidad y prefieren que esa realidad sea negativa o desagradable porque teme a que le suavicen una realidad que no es tan suave.

Siempre pone el foco en lo negativo

Toda la atención de estas personas está en lo malo, en lo negativo.

Las expectativas siempre son mínimas

Se trata de personas que se crean un caparazón para defenderse de su propia frustración. Pero claro, con esta coraza a cuestas, no tienen cabida muchas expectativas ni esperanzas.

Tienden a ocultar su condición pesimista

Decía al principio que ser negativo no es algo que esté bien visto. Y lo saben. Y por ello muchos pesimistas lo ocultan. Esto, como es lógico, puede provocar un enorme estrés en la persona.

El pesimismo no tiene por qué ser una patología

A pesar de que es lo que solemos pensar, lo cierto es que el pesimismo no tiene por qué ser una patología; en muchos casos es solo un patrón.

tener fe en la adversidad

Muchos hemos pasado por etapas personales y profesionales complicadas. Me incluyo, por supuesto.

Y en estas experiencias, son muchas las ocasiones en las que las circunstancias y los estados por los que pasamos nos hacen perder la fe. Entonces, debemos sacar ganas, motivación y fuerza de don de no las hay para mantener nuestra vida en funcionamiento.

Mantener esa fe es no es fácil, pero sí importante para salir de la situación reforzados. Si te encuentras en una situación similar, te invito a poner en práctica estos cuatro consejos:

Toma las riendas de tu mente

Nuestra mente es un lugar exageradamente interesante que se puede convertir en un lugar peligroso. El miedo, el gran responsable. Y si va acompañado de la incertidumbre es posible que entremos en una espiral de pensamientos negativos de la que se torne muy complicado salir.

Por este motivo, y porque estamos expuestos cada día a un sinfín de comentarios y opiniones que nos dicen que NO podemos, que NO pasará, que NO lo conseguiremos, que NO, NO, NO… debemos tomar las riendas de nuestra mente y fortalecerla.

Y eso, ¿cómo se consigue? Pues cuidando lo que permitimos que entre en ella. Solo tú tienes la llave de tu mente. Tú decides qué mensajes alimentas. Recuerda: somos lo que pensamos.

Cuídate

Cuerpo y mente son uno. Pero lo olvidamos con frecuencia, nos descuidamos sin darnos cuenta que lo que pensamos afecta a nuestro cuerpo y nuestra salud; y que por mucho que cuidemos nuestro cuerpo, si no cuidamos nuestra mente, se verá afectado también.

¿Sabías que está demostrado que el ejercicio físico provoca el mismo efecto que muchos antidepresivos? Toma el control de tu cuerpo y cuida y fortalece tu cuerpo.

Sin ninguna duda, el ejercicio es una fórmula realmente efectiva para impulsarnos a salir adelante.

Busca y encuentra un referente, un modelo a seguir

Todos tenemos alguien a quien admiramos, alguien que es un referente para nosotros. Busca tu referente si es que no tienes uno aún… podrás aprender mucho de esa persona, encontrarás respuestas a qué hacer o cómo hacerlo.

¿Sabías que las emociones se contagian? Por eso, un ejemplo a seguir es, cuando la adversidad llama a la puerta, justo lo que necesitamos. Porque un referente nos inspirará, nos motivará a actuar.

Traza un plan y pasa a la acción

La acción más pequeña es siempre mejor que la intención más grande.

Siempre podemos hacer algo. Y, nada pasa si no hacemos que suceda.

Las dudas son habituales, dudamos muchas veces de lo que podemos o somos capaces de hacer, el miedo nos paraliza o la inseguridad nos pone en bandeja las excusas para esperar, dejar pasar el tiempo…

Si la experiencia me ha enseñado algo es que la perfección no existe y siempre podremos encontrar razones o excusas que nos hagan pensar que el momento no es el adecuado. Solo podrás romper esa barrera dando el primer paso.
Puede que te equivoques, entonces tendrás la oportunidad de corregir el error y crecer con el aprendizaje.

Lo que te puedo asegurar es que nada cambiará si no tomas la decisión de dar el primer paso y pasar a la acción. Traza tu plan y… ¡Adelante!

 

Pienso que estas cuatro actitudes te pueden ayudar en tu vida, a mí me han ayudado…

cambiar rumbo profesional

La vida es una constante de decisiones, de oportunidades que aparecen y que tomamos o dejamos, un constante ir a por ello o quedarse en la zona de confort, un montón de puertas que se abren y se cierran…

Y cuando necesitamos un cambio de rumbo, nuestro cuerpo, nuestra mente o nuestro corazón nos lo gritan. Y si no le hacemos caso, es la vida la que nos obliga a tomar conciencia y hacer algo al respecto, pues los cambios de rumbo son necesarios para crecer y encontrar quienes somos o quienes queremos ser.

Ante los cambios en general y profesionales en particular, este es mi aprendizaje:

Nunca digas nunca

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y así es. De hecho, a veces hasta nos encariñamos con la piedra.

Si echas la vista atrás, probablemente haya alguna situación laboral en la que, al salir, has dicho que nunca más. Y con el tiempo, te vuelves a ver en la misma situación. Puede que si buscas bien, haya más de una situación así.

Moraleja: nunca digas nunca.

Y, lo importante es que rescates, cuando aparezca de nuevo la misma piedra, el aprendizaje del tropiezo anterior.
Te recomiendo plasmarlo sobre el papel, escribir lo que has aprendido y lo que has perdido. De esta forma, podrás tener la información a mano antes de repetir tu tropiezo.

Acepta el cambio

No tendrás un único cambio de rumbo en tu vida, tendrás muchos… Acéptalo y asúmelo como parte de tu vida.

Puedes tener un buen sueldo, a veces, a cambio de mirar a otro lado y guardar en el cajón y bajo llave tus valores y principios… como muchas personas creen que debes hacer y te han aconsejado. O puedes ser fiel a ti mism@, confiar en tu instinto, ser fiel a tus valores y luchar por lo que quieres. Arriesga. Y trabaja a conciencia para conseguirlo.

 

Espero que te sea de ayuda mi experiencia y mi visión si estás en medio de un mar de dudas sobre tu carrera, si te encuentras en un punto en el que no sabes si continuar en lo seguro o arriesgar con un cambio de rumbo. 
Gracias por estar tras la pantalla. Nos leemos en el próximo post ;) 

los-millennials

Mucho se habla hoy en día de la  «Generación Millennial», una generación que supone ya una parte importante de la fuerza laboral. Pero, empecemos por el principio,

¿Qué es la Generación Millennial?

Aunque no existe precisión o consenso respecto de las fechas de inicio y fin de esta generación, los expertos hablan de los nacidos entre los años 1980 y el 2000, ellos forman lo que conocemos como Generación Millennial; una generación que hoy contribuye a la expansión y crecimiento de los negocios.

Hoy, dedico este post a ellos. O más bien a los líderes que han de gestionar equipos con millennials. Y, si bien el tema da para mucho, he resumido en tres claves los aspectos básico para liderar con éxito a esta generación…

Claves para liderar a la Generación Millennial

Foco y estructura flexible

Los líderes que venimos de generaciones anteriores, en la mayoría de los casos, acostumbramos a priorizar y organizar con anticipación el trabajo de los días y semanas. Sin embargo, los millennial funcionan mejor a través de la flexibilidad.Sin duda, ofrecerles lo que necesitan bajo una estructura con límites, obviamente, pero flexible, desembocará en un ambiente positivo y una mayor productividad e implicación.

No quiero decir con esto que debamos dejar todo a la improvisación. Por supuesto que hay rutinas que pueden y deben programarse: objetivos que les ayuden a enfocarse y alcanzar las metas, reuniones necesarias (semanales, mensuales…), etc.

Los millennials programan el trabajo de una manera diferente, tienen una forma muy eficaz de organizar el espacio de trabajo y un sinfín de puntos positivos de los que, como líder, también se puede aprender mientras se actúa como modelo inspirador.

Permitirles crecer

Los millennials destacan por tener una gran seguridad en sí mismos, por lo que no precisan de un jefe o un gerente, aunque sí de un buen líder.

No están interesados únicamente en el plano económico, a esta generación le motiva trabajar en proyectos significativos, en los que se les valora. Esta es una de las grandes claves para un buen liderazgo, ya que la generación millennial expresa su identidad a través del trabajo que desempeña.

Demandan proyectos en los que el impacto que son capaces de provocar con su trabajo es importante para la organización. Y al mismo tiempo necesitan ampliar sus capacidades, habilidades y conocimientos.

Fomentar el aprendizaje y conocimiento

Lo decía justo ahora, la realización y productividad de esta generación depende de mucho más que un sueldo, necesitan una retroalimentación.

El papel directivo en este sentido es fundamental: apoyar el crecimiento, fomentar el aprendizaje, mostrar interés por sus formas de trabajar a la hora de llevar a cabo un proyecto o parte de él, incluso revisar su progreso resulta es muy importante para un buen liderazgo.

 

directivos digitalesLa transformación digital a la que estamos asistiendo y que protagonizan, sin ninguna duda, las empresas, requiere de una transformación cultural en la que la clave son las personas.

La capitalización ya no es una alternativa, es una necesidad. El renovarse o morir más claro que nunca.

Las claves de la transformación digital

Los clientes tienen poca tolerancia a los errores y fallos

La tecnología es la herramienta para la interacción con los clientes en el ámbito digital. Es por ello qe cualquier error o fallo afecta directamente a su experiencia y, casi inevitablemente, eso puede afectar también a la rentabilidad de la compañía.

Un ejemplo muy claro son los tan en auge ecommerce. Multitud de estudios revelan que si la página tarda más de 3 segundos en cargar, el usuario y potencial cliente abandona la tienda.

Flexibilidad, agilidad e inmediatez

Las cosas suceden al instante, por lo que las soluciones deben producirse también al instante. Más tarde, podría ya no tener sentido o tener consecuencias.

Transparencia y la responsabilidad

En el ámbito digital todo se puede medir… Por lo que la responsabilidad y la transparencia, tanto a nivel interno como de cara al cliente, es fundamental.

El equipo directivo pierde el control absoluto

El control ya no es exclusividad del directivo. Todas y cada una de las decisiones tomadas deben realizarse teniendo en cuenta el impacto que provocarán en el entorno.

Son los directivos digitales los líderes del cambio

La transformación digital de toda organización debe comenzar desde arriba, y debe al mismo tiempo asegurarse de la implicación y el compromiso de todos los colaboradores.

Ante el cambio y nuevo paradigma, éstos son los principales objetivos de los directivos digitales:

  • Liderar y gobernar la transformación digital.
  • Crear en la empresa una visión digital.
  • Enfocar el trabajo de forma colaborativa.
  • Llevar la transformación digital a toda la organización.

Principales funciones de los nuevos directivos digitales

Formar y potenciar el talento digital

Integrar y fomentar el nuevo talento es una de las principales funciones de los nuevos directivos digitales.

Impulsar la colaboración

Propiciar e impulsar la colaboración en todas las áreas de la compañía es otra de las máximas. Y, sin duda, la mejor vía ante el proceso de transformación.

Reforzar las relaciones dentro y fuera de la compañía

Reforzar y flexibilar las relaciones es otra de las funciones clave. Buscar y establecer acuerdos de colaboración es una de las tendencias ante el nuevo marco.

¿Preparados para la transformación digital?

Todos hemos pasado por situaciones complicadas, por momentos difíciles. Esto es algo a lo que no hemos escapado ninguno. Y es precisamente en esos momentos en los que las cosas no van como esperamos o deseamos cuando, más que nunca debemos buscar un equilibrio. Sin embargo, llevarlo a la práctica no es tan fácil como simplemente pensarlo o desearlo.

Cada uno de nosotros somos un mundo. Cada uno de nosotros cuenta con sus propias experiencias y circunstancias. Todos somos diferentes. Y somos diferentes también en nuestra forma de ser.
Es fascinante mirar a nuestro alrededor y comprobar cómo, dos personas, ante situaciones similares actúan y reaccionan de maneras totalmente diferentes; donde unos ven muros, otros ven retos a superar.

Sin duda, la inteligencia emocional juega un papel fundamental en esto. A mayor inteligencia emocional, mayor capacidad de dirigir nuestra vida tendremos. Cuantos más y mejores sean nuestros recursos emocionales, mejor nos irá en todos los aspectos de nuestra vida.

Y lo mejor de todo esto es que la inteligencia emocional es algo que se adquiere, que se trabaja… por lo que todos podemos tenerla y mejorarla.

De la misma manera que podemos trabajar para desarrollar nuestra inteligencia emocional, hay cosas que podemos evitar precisamente para mejorarla. Y es precisamente de esas cosas de las que os quiero hablar hoy, de lo que una personal inteligente emocionalmente no hace o haría. ¡Vamos allá!

Permanecer en su zona de confort

Una personal con inteligente a nivel emocional, desde luego, no se queda en la zona cómoda, esperando que las cosas pasen. Ahí dentro nada interesante pasa. Y eso lo saben muy bien.Tienen muy claro que todo lo que merece la pena está precisamente fuera de la zona de confort… y no se conforman con desear, salen y van a por ello.

En su vida no hay hueco para el rencor

El rencor es una emoción negativa que provoca un gran impacto en nosotros, en nuestra vida. Inevitablemente este tipo de emociones negativas nos generan estrés y eso no es precisamente bueno, ni para nuestro cuerpo, ni para nuestra mente.

Una persona con inteligencia emocional sabe que anclarse al rencor significa someterse a un estado de incomodidad y estrés. Y cualquiera, lo que busca, es justamente lo contrario… soltar todo lo malo, lo negativo, lo que no aporta.

No tienen la necesidad de exigir atención

La necesidad de recibir continuamente atención, sin duda, es síntoma de carencias, de problemas a la hora de definir una identidad propia.

Cuando una persona posee inteligencia emocional, hace lo que considera oportuno en cada momento, sin importar lo que hay alrededor o lo que opinen los demás sobre ello… y, por supuesto, lo hacen tanto si hay como si no hay alguien que les apoye y mime su ego.

Una persona inteligente a nivel emocional tiene sueños, restos y objetivos claros… y ha trazado un plan para alcanzarlos. La inteligencia no le exime de los errores, pero sí le sirve para medir y recompensar sus avances y también para aprender de los fracasos y volver a intentarlo con más experiencia y sabiduría.

 

Gracias por leerme. Ya sabes que me encanta conocer vuestras opiniones y visiones, así que estás invitad@ a comentar y participar…
¡Nos leemos la próxima semana!

como definir nicho de mercado

Definir el nicho de mercado no es un paso más que hay que hacer; de ello dependerá el éxito o el fracaso del negocio.
No es mi intención restar importancia a otros aspectos, adonde quiero llegar es a que al definir nuestro público, el target al que nos dirigimos, nos estamos jugando demasiado.

Si estás en el proceso de elegir tu público objetivo, sigue leyendo, porque en este post de lo que voy a hablar es de las claves para definir tu nicho de mercado. ¡Vamos allá!

Empecemos por el prinicpio: Realiza un análisis DOFA

Tener los pies en el suelo y conocer a la perfección todo aquello con lo que contamos y también los aspectos mejorables es fundamental antes de lanzarnos a la aventura y exponernos al mercado.

Antes de lanzarte a la piscina asegúrate de que ha agua. En ese sentido, el equivalente es una análisis DOFA que te permita saber si es viable tu proyecto

Mide su potencialidad

Analiza las posibilidades que ofrece, valora si realmente tu producto o servicio es capaz de despertar el interés de tus potenciales clientes y, lo más importante, valora si ese interés se puede traducir en oportunidad de negocio.

Valora la sintonía entre la oferta y los clientes

Conoces los deseos y necesidades de tu público y has moldeado tu producto o servicio a ellas. Bien. Pero eso no es todo, analiza al detalle si lo que les vas a ofrecer cubrirá realmente sus necesidades y sus expectativas.

 

Pero, sobre todo, ten en cuenta que este es un aspecto delicado que merece ser tratado con tiempo. No tengas prisa en encontrar y definir tu nicho de mercado. Este es un proceso que exige tiempo, dedicación, planificación y, sobre todo, mucho análisis.
Quizá en un principio parezca tedioso… pero te aseguro que merecerá la pena hacer esto despacito, a conciencia y con buena letra. Los resultados serán los que hablen.